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Ver la versión completa : Explorador - 7 Días (Primer Libro) [Primera Parte] -Prólogo-



MasterPlayer
06/12/2011, 20:26
Así como indica la descripción, este es el primer libro.
Tiene muchas diferencias con Vía Láctea, entre ellas las fechas, pues son años distintos hasta el momento.
Está relacionada con Vía Láctea, pero hasta la siguiente parte.

Este post estará segmentado para agregar sinopsis, datos de los personajes, curiosidades, soundtracks, entre otras cosas.

(NOTA DEL AUTOR: Hasta terminar la Parte 1, el post contendrá información completa, al menos hasta dicha parte, para evitar confusiones.
Si alguien gusta tener los capítulos descargables, envíeme mensaje privado.)

De momento, eso es todo.
Las actualizaciones son periódicas.

MasterPlayer
06/12/2011, 20:29
Introducción.

Los seres humanos son una de las especies más interesantes del planeta, no sólo por tener el dominio sobre varios avances de la ciencia, si no por también desarrollarlos para mejorar la calidad de vida...
Pero, ¿Qué pasa cuando, estos... fallan?
Si, el ser humano siempre tendrá un miedo adentro, puede ser fracasar como caer y no regresar atrás para impedirlo, pero esto es algo que no pueden tener ellos a su control...
El ser que ya no existe y el viviente tienen sus diferencias, pero el ser sin cuerpo es mucho más poderoso que el ser humano, tiene el poder de hacer lo que le plazca, desde milagros, hasta desastres...
Quien sabe, hasta podría ser que mi argumento esté equivocado, pero sólo ir bajo el propio riesgo tiene la respuesta a la pregunta más suplicada... ¿Por qué?


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Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Prólogo - El Presente.
¿Cómo Olvidaré Tu Gran Día?

Nos ubicamos en el año 2007, en una ciudad de nombre Minatitlán, perteneciente al estado de Veracruz.
Markus es un joven quien dentro de poco, cumplirá los 14 años.
Estudia en el segundo grado de secundaria con un promedio equilibrado de 8.5.
Siendo el primero de la lista, es un joven serio y tranquilo, le gustan los retos y le gusta ayudar.
Markus es un chico moreno de cabello rubio, algo alborotado pero nada fuera de lo común, sus ojos son cafés oscuros y vivos, siempre animado y perseverante, con grandes aspiraciones.
Aquí es cuando todo lo que desea podría hacerse realidad.


10 de Octubre.

Markus tiene que levantarse temprano para asistir a la escuela, debe llegar antes de las 7 AM, para llegar puntual.
Un celular timbra, la clásica melodía del despertador hace que Markus se levante de su cama, sin antes apagar su alarma.
De pie, checa la hora.

-(Vaya, es temprano todavía.)-

Convencido, decide arreglar su cama antes de salir de la habitación, desde doblar las sábanas hasta acomodar las almohadas en su respectivo lugar.
Al salir de la alcoba, es recibido por su madre, quien con los brazos abierto se acerca a su hijo.

-Feliz cumpleaños bebé, ¿cómo amaneciste?-
-Mamá, gracias. ¿Qué debo decir?-
-No digas nada, no es necesario. Te deseo un buen día corazón.-
-Así será mamá, ya verás.-

Al separarse, la madre de Markus se dirige a la cocina, ella responde con el nombre de María Catalina, una mujer de cabellos largos y de color carmesí, de ojos verdes aceitunados y de piel clara, a pesar de la hora, luce un vestido verde claro, eso sí, se le ve descalza.
De las escaleras desciende una chica del mismo color de cabello de la madre pero menos largo, sus ojos son cafés claros y es del mismo tono de piel, vistiendo el uniforme de la escuela: una camisa blanca con un logo que dice "1-A" en el único bolsillo que tiene, ubicado en la izquierda, calza zapatos negros.
Ella es la hermana de Markus, su nombre es Diana Marcela, quien al ver a su hermano todavía en ropas casuales, responde un poco inconforme.

-¿Qué no piensas ir a la escuela?-
-Diana, tranquila. Apenas me levanté, y todavía es temprano, recuerda que hay que desayunar.-
-Cómo quieras, pero no te tardes, que ya es tarde.-
-Diana... Son apenas las 5:40 de la mañana.-

Y aunque Markus tenía razón, ella no lo escuchó, porque se retiró del lugar y se fue a la sala.
Markus sale al patio trasero para buscar una toalla del tendedero, una vez que toma una, entra de nuevo a la casa y entra al baño para ducharse.

... ... ...

15 minutos después, se escucha que la regadera dejó de echar agua, transcurren 10 minutos más y Markus sale del baño, vestido con el uniforme de su escuela, la camisa blanca con el logo "2-D" en el bolsillo localizado en la izquierda y pantalones grises con rayado verde y negro.
Mientras se seca el cabello con la toalla, camina hasta su habitación para ponerse calcetines y zapatos.
Busca su mochila y antes de salir, revisa que todo esté en orden.

-(Mis cuadernos... Libros... Lapiceros... Bien, todo está aquí.)-

Sale preparado de su habitación, un olor lo atrae hasta la cocina, aunque bien sabe que debe dirigirse a la mesa.
Al llegar al comedor, nota que su hermano menor, Damian Mauricio, está sentado esperando el desayuno, se le ve muy contento.
Damian, al igual que su madre y su hermana, es pelirrojo, sus ojos son un poco más oscuros que los de Diana, y su piel es menos clara, ligeramente.

-¿Damian? ¿Te despertó mi alarma?-
-Hola Markus. Si, pero no hay problema, de todos modos tenía hambre.- Ríe al final.
-Si hasta sigues en pijamas. En fin, buenos días.-
-Buenos días, ah, y feliz cumpleaños.-
-Ja ja, gracias.-

Markus toma asiento, acto seguido su hermana deja la sala para acompañarlos.
María, la madre de los tres, trae platos a la mesa, y en estos hay servidos "Hot Cakes". Con sólo verlos, Damian se maravilló y los partió lo más rápido que pudo, Markus ríe por el ánimo de su hermano, Diana se concentra en lo suyo.
Tras unos minutos, un celular con un tono reconocido suena, es el teléfono de Markus, lo saca de su bolsillo a mano izquierda y checa, recibió un mensaje de texto.

-Papá me envió un mensaje.-
-¿Qué dice?- Preguntó Damian.
-Voy a abrirlo. Dice... "Markus, lamento que hoy no podamos vernos en tu cumpleaños por tu trabajo, pero te felicito desde donde estoy. Salúdame a tu madre y tus hermanos de mi parte."-
-Qué bueno de tu padre que se acuerde de ti, aún en el trabajo.-
-Le responderé más tarde mamá, le agradezco.-

Guardó el móvil y siguió desayunando.
Al terminar, se ofrece para limpiar los platos, recogió todos y los llevó al lava trastes, procedió a limpiar cada uno, incluidos los cubiertos.
Luego de que todos fueron a lavarse las manos y cepillarse los dientes, los hermanos mayores, ya con sus mochilas a la mano, se dirigieron a la puerta para irse, el reloj indica las 6:30 AM.

-Ya nos vamos mami.- Anunció Diana.
-Vayan con cuidado, aquí tienen su gasto.- Les dio dinero en sus manos, acto seguido les da un beso en la mejilla.
-Salimos a la hora de siempre Má. Nos vemos.-

Dejan atrás su hogar y se ponen en marcha rumbo a la entrada de Cualipan, el lugar donde viven.

Al llegar a la entrada, cruzan con cuidado las calles, para llegar al otro lado y tomar un autobús que los lleve hacia la escuela donde ellos estudian.

Markus hace la señal de parada, y uno de los buses de detiene, hermano y hermana suben a la brevedad.
En el camino, Markus mira perdidamente la ventana, juega con sus recuerdos mientras ve un cielo parcialmente nublado, Diana no le habla ni por instinto, va callada en todo el viaje.

Ya acercándose a su destino, bajan del autobús y caminan por una calle de la colonia Las Delicias, hasta llegar la Escuela Secundaria General # 4, donde ellos estudian.

Tan pronto como llegaron, Diana aceleró su paso y dejó solo a su hermano, él no la detuvo, pero se quedó pensativo.
Se dirigió a un salón cerca de la prefectura, tuvo que caminar toda la plaza cívica hasta subir unos escalones a mano derecha.
Entró normal, y justo al dar otro paso, se escucharon unas voces conocidas para Markus.

-¡Hey Markus! ¡Feliz cumpleaños carnal!-

Sus amigos, Luis Ricardo, Jesús Alberto y Daniel Molina al verlo entrar al salón, lo recibieron con felicitaciones.

Markus: Amigos, [Todo apenado] M-muchas gracias. Aunque no hacía falta.
J. Alberto: Cómo no Mark, ya catorce años, eres mayor que yo. *Suspira*
L. Ricardo: ¿Y bien, que darás de comer al rato?
Daniel M: No sean así, primero dejen que se relaje... Aunque, cierto, ¿Darás hot dogs?
Markus: Je je... Bueno, déjenme pensarlo.

Por el transcurso del día, Markus recibió felicitaciones de parte de sus demás compañeros, uno que otro presente y una pequeña audiencia grupal de parte de su maestra asesora.
Markus es reconocido entre sus amigos por sus dones, entre ellos es que es muy disciplinado, a pesar de que a veces es callado, siempre da un buen consejo para quien lo necesite, tanto para menores como para mayores grados, es respetado, como todos los demás, pero nadie lo ha buscado para entregarle problemas.

Al llegar la tarde, todos ya tenían que despedirse y Markus debía volver a casa.
Esperó a su hermana para poder irse, y aunque demoró, fue paciente, no se enfadó ni nada, hace tiempo viendo al resto moverse.
Al final, fue él quien demoraba, porque amigos suyos del turno vespertino, al verlo, fueron a felicitarlo y a darle un abrazo.

Markus y Diana cruzan de nuevo la calle, en medio de otros estudiantes que también buscan transporte para volver a sus casas, ellos esperan la llega de un camión.

Tan pronto como uno se estaciona cerca de ellos, lo abordan y hacen tiempo para llegar de vuelta a Cualipan.
No fue un viaje largo, así que descendieron frente la entrada de la colonia y caminaron hasta llegar a su casa.

Como es día entre semana, Markus toleró terminar su tarea antes de hacer otra cosa.

Justo antes de salir al patio, ve que su madre está sentada en la mesa, mirando triste nada.
Markus no iba a quedarse con la duda, y decidió acercarse para verla.

Markus: Mamá, ¿Te pasa algo?
M. Catalina: *Suspira* Ay Markus...
Markus: Iba a ir a practicar, pero te veo aquí y usualmente estás en tu recámara viendo alguna novela.

Markus tomó un banco y se sentó sobre él, a un lado de su madre.
Podía sentir calor al estar cerca de ella.

Markus: Más al rato vendrán unos amigos míos, por mi cumpleaños.
M. Catalina: Mmm...
Markus: Estaremos un pequeño rato, pero Má, quiero pedir algo, tal vez será mi regalo del día de hoy.
M. Catalina: ¿Qué es?
Markus: Que estés contenta, no sé por qué te ves tan deprimida, pero recuerda que puedes contar conmigo para lo que sea, como hijo quiero ayudarte.

Tomó la mano de su madre, pronto, el calor que se sentía en la atmósfera se volvió templado, a la temperatura actual del día.
Catalina levantó la mirada y miró con ternura a su hijo, lo sorprendió al darle un abrazo.

M. Catalina: Estoy bien, gracias Markus.
Markus: Por nada mamá, iré a practicar.
M. Catalina: Estaré en la cocina, ¿Quieres que prepare unos Hot-Dogs?
Markus: Claro mamá, muchas gracias.

Su madre entró a la cocina, buscando en el refrigerador todo lo necesario para preparar el almuerzo.
Tiempo le sobraba, Markus sale al patio con un "palo" en la mano; Markus practica esgrima y hasta la fecha es su deporte favorito, pues lo practica desde que tenía 8 años.

Markus: (Muy bien, la determinación primero.) ¡Haah! ¡Iosh! ¡Eaa!

Sus movimientos básicos son cortes horizontales y verticales.
Markus no se había dado cuenta de que su hermana menor, Diana, lo estaba observando.

Diana M: Y... ¿Te crees Ninja o qué?
Markus: *Sin mirarla* Te recuerdo que lo que practico se llama Esgrima y--
Diana: Y yo me chupo el dedo seguro, Ninja. *Se va*
Markus: Prefiero esto a las pistolas y esas cosas... son una vergüenza...

Sin importar el comentario de Diana, continúa y pretende que no pasó nada.
Markus odia los retos fáciles, define las armas de auego como algo inútil ya que muchos villanos hasta sin práctica saben cómo usarla.
Por eso prefiere las espadas y sus derivados, les respeta y lo comprueba con su propia determinación.

-Feliz cumpleaños, Markus.-
Markus: Oh, grac...



http://www.youtube.com/watch?v=qWBE8j-RIN0

Al mirar quien lo felicita, se queda corto al ver a una chica que no conocía...
De cabello laceo azul marino que le llega hasta la cintura, de rostro inocente y sonrisa cautivadora.
Luciendo un vestido con flores ilustradas en él, de tirantes que y apenas y le llega a cubrir sus rodillas, calzando sandalias ligeras.

Markus: [Nervioso] Tú eres...
Luna: Luna. Soy nueva aquí y, gusto en conocerte cumpleañero. *Guiño*
Markus: Pues, gracias... *Tocándose la nuca* Luna, *Firme, suelta el palo* ¿Puedo ayudarte en algo?
Luna: Bueno, caminaba por aquí y recordé que cumples años hoy, y quise traerte un pequeño presente de mi parte. Toma, sé que te gustará.

Acercándose a Markus, le entrega un objeto que ocultaba detrás de ella, algo pesado dentro de una funda.
Él la sujeta por el mango y al deslizarse, puede ver qué es.

Markus: [Atónito] No puedo creerlo... ¿Realmente es... una espada?

Una vez alzada al cielo, reluce su brillo en su filo.
Su mango azul zafiro queda perfecto para el nivel de Markus.
Por una parte está muy alegre, pero por otra se siente inferior.

Markus: Esto... no puedo aceptarlo, es demasiado y no me siento preparado aún.
Luna: Ya estás listo, no deberías dudarlo.

Luna toma la mano izquierda de Markus y amarra un lazo blanco en su muñeca.

Markus: ¿Y esto, qué significa? (Además, no soy zurdo...)
Luna: Observa, *levanta su mano derecha* mi lazo está en mi muñeca derecha, y si tomo tu mano izquierda *Lo hace a la brevedad* todos sabrán, que estás comprometido conmigo.
Markus: Que... ¡¿Qué?!

La madre de Markus pasaba por la puerta, y al escucharlo gritar, decidió ver por qué lo hizo.

M. Catalina: ¿Qué pasa Markus?
Luna: ¡Buenas tardes señora! Pasaba a ver mi querido y amado Markus.
M. Catalina: Ah... Bueno, pásensela bien.

Luna suelta una risa algo intrépida, la mamá de Markus regresó a lo suyo y Markus voltea a ver a Luna, está algo cautivado.

Luna: Guarda la espada en un lugar seguro.
Markus: De, acuerdo.
Luna: Y... En la noche del domingo, ven al campo, por las 9 de la noche. ¡Prométeme que vendrás!
Markus: *Sonríe* Claro, iré.

Luna se despide de él, ambos se dan un beso de mejilla.
Ella se retira.
Markus tomando sus cosas, decide entrar a su casa, pero se detuvo justo en la entrada.

Markus: Un segundo...... ¿Cómo supo mi nombre?

Será una pregunta, que pronto será respondida.

(Cuidarás bien de esta espada Markus. Sé que le darás el uso correcto. Tú puedes, confío en ti, sé que lo lograrás.)


Final del Prólogo.

MasterPlayer
15/12/2011, 16:36
Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Capítulo 1 - El Primer Encuentro.
La Llama Desintegradora.


14 de Octubre.

Domingo por la mañana, por las 8 AM mientras Markus se preparaba para ir a la Iglesia Cristo Rey.
Él y sus hermanos se preparan cada domingo para asistir al evento, generalmente se encuentran con una de sus abuelas en dicho lugar.

Ubicada en la colonia Santa Clara de la ciudad de Minatitlán.

Él ya estaba listo, solo tenía que esperar a sus hermanos: Diana y Damian.

Markus: ¡Hey! ¡No demoren!
Damian M: Aquí estoy, nada más falta Marcela. Ya sabes, se demora mucho peinándose.
Markus: Ah, ya le han dicho varias veces que no vamos a una fiesta.
Damian M: Creo que ahí viene.

Ya listos, todos se dirigen a la salida de Cualipan, el conjunto habitacional donde viven, para tomar un taxi que los lleve hasta allá.

Markus en el camino no podía dejar de pensar en Luna y en la Espada que le había obsequiado.

Luna: Y... En la noche del domingo, ven al campo, por las 9 de la noche. ¡Prométeme que vendrás!

El tiempo transcurre y las palabras quedaron muy bien grabadas en su mente.

Llegaron a la iglesia y buscaron un asiento, de momento esperaron al comienzo, pues llegaron un poco temprano, además, su abuela no ha llegado.

Diana fija su teléfono en perfil silencioso para no hacer ruidos, aunque se escuchan los golpes de las teclas.
Damian mira los arreglos del lugar, así como puede ver palomas entrar volando y colocarse en el segundo piso, haciendo una hilera de estas, como si vigilaran el lugar.
Markus vuelve a irse de él mismo, piensa en el lugar en donde escondió su espada, el obsequio de Luna, esperando que sus padres no se lleven una grata sorpresa si la encontraran. Sigue enfocado en lo que hará hoy, pero no piensa en lo que podría pasar, está en blanco.

La misa comenzó, transcurrió y finalizó, el chico seguían en las nubes.
Tanto, que ni prestó atención en la Iglesia ni fue a tomar la ostia; despertó al escuchar la frase final del padre.

-En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.-
"Amen"
-Podéis ir en paz; nuestra celebración eucarística ha terminado.-
"Demos gracias al señor"

Toda la gente que asistió a la pequeña celebración ya comenzaba a retirarse, por lo que Markus y sus hermanos harían lo mismo.
Salen de la iglesia, notando que siguen siendo ellos tres quienes asistieron.

Damian M: No vino mi abuela. ¿Qué habrá pasado?
Diana M: ¿Y si vamos a verla?
Markus: Por mí, no hay problema. Iremos caminando.

Dejando atrás la Iglesia, caminan hasta cruzar calles.
Para llegar a su objetivo, deben caminar por muchas cuadras y algunas calles con aspecto de acantilado, subir y bajar.
Cuando la tierra es firme, quiere decir que ya están cerca.

Tocan la puerta y esperan a ser recibidos por alguien, pero no es así, nadie contesta y no se escucha nada del otro lado.
No queda de otra que irse.

Damian M: ¿No hay nadie?
Diana M: A lo mejor salió de viaje, y no nos avisó.
Markus: Vámonos, no hay nadie.

Regresan a la calle para tomar un taxi que los lleve de vuelta a Cualipan. Fueron 8 minutos de viaje hasta que llegaron a su casa.
Al llegar los hermanos se separaron; Diana lo primero que hizo fue irse a la computadora para chatear como lo hace cada día, Damian tomó un juego y empezó su contienda, mientras que Markus prefirió un plan que no concurría antes, tenía que hacer tiempo antes del anochecer.

Markus: Saldré por un rato, iré a caminar.
M. Catalina: Pero no te tardes, en una hora estará lista la comida.
Markus: ¡En breve!

Sale de su casa...
Cualipan consiste ser un conjunto habitacional pequeño, pero muy tranquilo.
Consta de 7 calles y alrededor de 150 casas, al menos entre 7 y 12 de ellas no vive nadie absolutamente.



http://www.youtube.com/watch?v=vy2FeV2CUb4

Markus: Mmm... ¿A dónde debería ir?

Indeciso, camina entre las calles, pero marca como "no aún" el campo de Cualipan.
El campo es un lugar vasto, se mantiene limpia y generalmente algunos jóvenes deciden practicar o jugar futbol ahí.
Cuenta con dos columpios, dos "sube y baja" y una resbaladilla.

Empezó su caminata por la calle Tlaloc, antes de irse a otra, se encuentra con un amigo suyo.

Markus: ¡Hey, Armando!

Armando en un amigo de Markus desde la infancia.
Es un chico moreno oscuro de cabello negro, menos alborotado y un poco menor al de Markus, es de ojos verdes. En shorts y playera roja, lleva puesta con gorra en la cabeza, calzando tenis.

A. de Jesús: ¿Qué onda Markus?
Markus: Qué tal. ¿Estás ocupado?
A. de Jesús: La verdad si, iré a jugar fútbol con unos cuates cerca de la prepa donde estudio.
Markus: Anda. Iría, pero dentro de una hora iré a comer, y ya vas de salida.
A. de Jesús: Ah no te preocupes, ya sabes que jugamos casi siempre en el Área Verde, te veo al rato pues.
Markus: Claro. Nos vemos.

Los amigos se despiden y cada uno toma una calle diferente.
Pasando por una calle de nombre Tonatiuh, al cruzar de calle mira desde lejos a una persona mirando un teléfono público, cosa que ignora, pero redime la mirada al ver una clase de fuego azul acercándose a tal.

Markus: ¿Qué es eso?

Se escondió detrás de un auto para mirar.
Era un niño quien estaba cerca del Fuego Azul, no muy grande ni pequeño, pero tenía el tamaño de un cráneo infantil.
El niño pierde la mirada mientras el Fuego Azul entra lentamente a su cabeza, a modo de decir que es absorbido por el niño, y la tez de este se pone más pálida y su mirada se torna siniestra.


http://images4.fanpop.com/image/photos/17800000/Barry-pokemon-guys-17827882-200-150.jpg

-Estoy alucinando, ¿V-verdad?
¡Ese niño, ese niño...!-

Y para meterle más miedo, el niño lo voltea a ver y lo señala.
Inmediatamente Markus esconde la cara, jadeando del susto, no duda y regresa a su casa, corriendo, solo le tomará 2 calles...

Al llegar, exhala constantemente de cansancio, no sabía si asustarse o pensar más allá del asunto.
Damian estaba en la sala y escuchó a Markus llegar y frenar, sale al patio para checar.

Damian: Markus, dentro de poco ya estará la comida.
Markus: Ah... Ah... ¿Espagueti con pollo empanizado?
Damian: *Entrando a la casa* Con tortillas.

Más relajado y recuperado el aire perdido, Markus se dirige a lavarse las manos y procede a la mesa para comer.
Se entiende que, para disfrutar la comida, se debe saborear y masticar con tranquilidad, pero Markus comía más lento de lo normal, sus ojos se hacían dormilones.

M. Catalina: ¿Tienes sueño Markus?
Markus: N-no... Nada mal.
Diana M: Ya déjalo, como si no hiciera algo raro todos los días.
Damian M: ¡Diana!
Markus: No, ia no igan naba... tá muy rico el espagueti má...

Fue el último en terminar, tardó pero terminó.
Se levanta de la mesa y se va al lavabo para limpiar su plato, vaso y cubiertos.
Luego de limpiar sus manos nuevamente y cepillarse sus dientes, entra a su cuarto, se sienta y mira las afueras por su ventana.

Markus: *Observa su reloj* Son apenas las 3:32... ¿Qué haré en casi 5 horas y minutos? *Suspira* ¿Realmente quiero ir, o qué es lo que quiero? Y cierto, la Espada que me obsequió... Es muy bonita, pero siento que todavía no puedo usarla, se ve que es demasiado para mí.

Deja de mirar la ventana, y la vez su Espada.
Markus indeciso, se recuesta y mira su techo mientras parpadea hasta cerrar sus ojos.
Sin otra opción, cae en las profundidades de las oscuridad, mientras sus sueños comienzan a desarrollarse...

.........

Horas más tarde...

Markus: *Se levanta, se estira y bosteza* Buueeenas... *Mira por la ventana* Vaya, es de noche y, hay luna llena... ¿Luna?...... ¡Oh no, Luna!

El sueño que poseía desapareció al instante de recordar que tenía que ir con Luna.
Viendo la hora, solo tenía diez minutos, cosa que no es complicado, pues el campo solo queda a una calle de su casa.
Una vez listo, sale de su casa.

Markus: ¡Iré al campo, vuelvo en media!
M. Catalina: ¡Solo no regreses tarde!



http://www.youtube.com/watch?v=QXIDg9wF5YQ

No optó por caminar, decidió correr.
Justo al llegar a una intersección de la calle Citlali, Markus se detiene, comienza a voltear a todos lados.

-¡Hooolaaaa! ¡Markus!-

No sabía quién le llamaba, sigue mirando, pero no da con nada.

-Oye, ¿puedes escucharme?-
Markus: ¿Con quién hablo? ¿Sigo dormido?
-No estás dormido tontito, lo que pasa es que no puede verme, pero qué bueno que me escuchas.- Dijo, después, ríe un poco.
Markus: Hmm... ¿Eres una clase de fantasma? Si te hace sentir mejor, no me asustas.
-Sabía que eres valiente Markus. ¿Te puedo llamar por tu segundo nombre?-
Markus: ¿Mi, segundo nombre? Pues... Claro, que puedes.
-Daren, tendrás una cita con mi hermana, ¿verdad?-
Markus: *Se congela*... ... ¿Con tu hermana? Creo que me confundes...
-No, hablo de Luna. Cuida bien de mi hermana. Ella quiere tener un buen rato contigo.-
Markus: (¿Hay algo que no sepa?)
-Ve Markus, no te atrases. No es bueno hacer esperar a una dama. ¡Ve!-
Markus: Eh... ¿Eh? ¡Espera! ¡¿Sigues ahí?! ... (Mejor dejo de gritar, podrían decir que estoy loco.)

Volvió a correr, esta vez aceleró para recuperar el tiempo invertido.
No le tomó un minuto, pero llegó y frenó hasta llegar a la mitad del campo de Cualipan.
Intentando recuperar el aire, observa los alrededores, y solamente puede ver los árboles y no a nadie.
La cancha está vacía, las bancas desocupadas y él como si nada en medio del lugar.

Markus: ¿Vine, de embalde? ¿Luna me engañó?
Luna: ¿Cómo te voy a engañar? Estoy detrás de ti.
Markus: ¡¡!! *Voltea*


http://www.tapetus.pl/obrazki/n/16907_tsukuyomi-moon-phase-dziewczynka-sukienka.jpg

-¿Creías que yo iba en broma Markus?
Jamás te mentiría. Bienvenido.-

Al verla, su mundo cambia.
Toda la duda que tenía en la cabeza se despejaba y ver a Luna capturaba su atención.
Sentada en un árbol, luciendo un vestido nunca antes visto, blanco completamente, por el ángulo en el que se encuentra, vio que lleva tenis puestos, y sin querer vio parte de sus calcetas, muy largas e igualmente blancas.
La pose de Luna colocó a Markus un poco nervioso, pero, disimula para no dar mala presentación, aunque ya se dio cuenta de que Markus puede ver bien sus piernas.

Luna: Siéntate, te reserve este lugar.
Markus: C-claro, voy.

Markus toma asiento a donde Luna le señaló, a su lado derecho.
El ambiente es pacífico, sin ruidos, sólo el cantar de los grillos.

Luna: *Suspira profundamente* Ay...
Markus: ¿Te encuentras bien?
Luna: No te preocupes, tuve un día muy agitado.
Markus: Cuéntame qué es, puedo ayudarte.
Luna: *Lo voltea a ver, seria* Dime, ¿Haz visto Fuego Fatuo el día de hoy?
Markus: ¿Fuego, Fatuo?
Luna: Sí, son fuegos, extraños por aquí, pero son espíritus de almas malignas, de aquellos que murieron siendo niños o al nacer.
También, indagan por diferentes partes del mundo buscando a quién involucrar para lograr sus propósitos.
Markus: Esto...

Markus recordó al instante el momento en el que vio al niño que absorbió al Fuego Fatuo, llegó a su mente como golpe a la cabeza.

Markus: ¡Ah! ¡Ese niño!
Luna: Entonces sí lo haz visto. ¿Es la primera vez que lo vez?
Markus: Hace horas, vi a un niño distraído por una caseta telefónica, de repente ese fuego azul salió de la nada y parecía que el niño lo succionó.
Me vio, pero me perdió el rastro. Sentía que debí hacer algo, pero no supe qué.
Luna: No es tu culpa, no sabiendo nada no te hace el responsable...
Markus: Ya veo...
Luna: Es raro, pero sé que hay fuegos sólo en Minatitlán, no siento que hayan más en otra parte.
Markus: Eso no se escucha nada bien.
Luna: *Cambiando a una mirada pícara* ¿Y bien? ¿Quieres que empecemos nuestra cita? Estamos en plena noche, iluminados por la luz de la luna, nadie puede vernos... Sólo, las estrellas...
Markus: ¿Cita? Digo, tú y yo y--
Luna: Shh. Calla por favor. Cierra los ojos...
Markus: Mmm...

Ambos chicos cerraron los ojos al mismo tiempo.
Antes de comenzar el encuentro entre Markus y Luna, parecía que algo iluminaba sus caras.
Para interrumpir el momento, fueron tomados por sorpresa por un Fuego Fatuo.

Markus: ¿Eh? ¡¡AH!!
Luna: ¡Fuego Fatuo! *Le toma la mano a Markus* ¡¡Corre!!
Markus: ¡¡Aaaah!!



http://www.youtube.com/watch?v=bCmHo_pgGLQ

Al momento que Luna tomó la mano de Markus, se levantó y comenzó a correr, jalando a Markus, no pensaba dejarlo ahí.
Por lo visto su cita se suspende, y ahora deberán huir de ser absorbidos por el fuego arcano.
¿Saldrán vivos o perecerán en el intento?

Luna: ¿No habías dicho que solo viste uno?
Markus: ¡Y así fue!
Luna: A menos de que...

Su corrida terminó cuando llegaron a la mitad de la cancha, mientras Luna revelaba su argumento.

Luna: *Cierra los ojos* Piensa... El fuego se consumió por el niño, ¿Cierto?
Markus: Cierto. Además su piel cambió a ser pálida.
Luna: Así es. Pero el Fuego Fatuo no puede quedarse en un cuerpo humano por mucho tiempo, no tanto al menos la primera vez.
Markus: ¿Cómo? ¿Tiene que salir del cuerpo poseído necesariamente?
Luna: Sí. Tiene la capacidad de entrar en las mentes débiles, pero no puede consumirlo en su primer intento.
Para empezar, aturde la mente y se hace con el control de él, pero debe descansar periódicamente si este no quiere morir.
Y eso, trae como consecuencia, que puede absorber las vidas de todavía más personas y volverse más fuerte.
Markus: ¿No existe manera de detenerlo?
Luna: Hay una, y es luchando contra él. Pero recuerda que si te toca, podría consumir tu mente, tu alma y tu vida... Markus, lo mejor sería que--
Markus: *Aprieta los puños* Pues lucharé. *Mirándola directamente a los ojos* Dime qué debo hacer.
Luna: Oh... ¿Recuerdas la espada que te obsequié? Úsala para atacarlo.
Markus: ... ¡No! No la tengo en manos. *Aplaude de la furia*
Luna: Entonces llámala, cierra los ojos, ¡¡Y piensa que está en tus manos ahora mismo!!

Sin dudarlo, cierra los ojos y extiende su brazo derecho y arma de valor.



http://www.youtube.com/watch?v=olfNS4sTuEw

Markus: (Debo pensar en la espada...) *Respira profundamente* (Bien, estás, en mis manos... ¡Estás, en mis manos!)

Cuando su fe se elevó el máximo, un haz de luz ilumina el área, más que nada provenía de la mano derecha de Markus.
La Luz es tan intensa, que Markus ni puede abrir los ojos y Luna cubre los suyos.
Luna tomó la mano izquierda de Markus, para no sentirse perdida por el destello.
Cuando el haz desaparece, Markus puede sentir el peso de su espada y la misma en su poder.

Markus: ¿F-funciono? ¡¡Funcionó!!
Luna: Es verdad, funcionó...
Markus: Luna, no sé cómo sabes tanto, pero tu ayuda la valoro mucho.
Luna: Yo sólo, lo dije. No pensé que fueras a hacerlo en verdad.
Markus: ¿Por qué no lo haría? Después de todo, tú me diste la espada, por eso...


http://i274.photobucket.com/albums/jj275/follower-boy/250px-Barry.png

-No voy a dejar que un simple fuego quiera hacer de mi vida o de tu vida lo que quiera, lucharé, ¡Y voy a protegerte!-

Esas palabras tocaron el corazón de Luna, como si Markus siempre hablara con verdaderos sentimientos.
Entrelazó su mano con fuerza, antes de soltarlo.
Preparado, se asegura un enfrentamiento.

Luna: Ahora es momento Markus, ¡Corre, y córtalo!

Sujetando con fuerza la Espada, Markus mira fijamente al fuego con intención de mantenerlo en la mira.
Segundos después de analizar su terreno, corre y con valor se dispone a atravesarlo.
La llama es rápida, aunque Markus no ha realizado ningún tipo de corte, se desplaza para evadir se tocado.

Markus: Es rápido, pero tengo un plan.

Markus cerró los ojos, sujetando su espada con ambas manos.
Luna se preguntaba qué intentaba hacer, dejando en sus manos la respuesta.
Cuando el Fuego Fatuo sintió que era el momento correcto, se dirige hacia él.
Justo a unos centímetros de tocarlo, Markus esquiva y salta.

Markus: ¡¡¡AAAHHH!!!

Cuando la Espada tocaba el fuego, este libera un chirrido muy agudo y la espada tardaba en atravesarlo, pues daba batalla.
Al final, una onda de Luz se expandió, empujando a Luna, quien al instante vuelve a estar de pie y tras una nube de humo, busca a Markus

Luna: ¡Markus! ¡¡Markus!! ¿En dónde estás?
Markus: Aquí estoy.

Apareció detrás de ella, ileso del enfrentamiento.
Luna pegó un brinco por la sorpresa.

Luna: ¡Ah! ¡No me asustes así! Pensé que te habían consumido... *Baja la mirada*
Markus: *Suspira* Mírame. No entiendo muchas cosas, ni entiendo muchas razones para decir por qué nos conocemos...
Pero algo, aquí en mi corazón insiste, que me alegra tenerte junto a mí.
Aunque yo piense que no te conozco profundamente, esta espada me dice que confíe en ti, misma que evitará el mal entre nosotros.
Luna: (¿Quién eres realmente Markus? Parece que también debo conocerte más.)

El silencio los abordó, Markus soltó la espada, y antes de caer al suelo se dio cuenta de que desvaneció, pero lo tomó por alto.
Luna se siente con más seguridad de que podrá confiar en él.

Markus: ... ¿Ah? Siento que hablé como si supiera mucho.
Luna: ¡Ji, ji! ¡Este encuentro fue muy divertido Markus!
Markus: ¿Encuentro? ¡Ah! No, no se pudo, todo por el--
Luna: No digas más, volveremos a vernos en otro momento, lo mejor sería que ambos nos vayamos a descansar, ha sido una noche larga, ya es tarde.
Markus: *Mira su reloj* (¡¡IIGH!! Me van a matar...) Cierto. Entonces, ¿te veré...?
Luna: Yo iré a verte, y te avisaré en qué día nos veremos otra vez. ¿Vale?
*Markus asenta con la cabeza*
Luna: Muy bien. Te veré luego Markus. Qué descanses.
Markus: ¡Te veré luego!

Luna se fue por un camino distinto al que Markus toma para ir a casa.
En el transcurso de regreso a casa, Markus seguía pensando en muchas cosas.
Algunas de ellas eran cómo fue que tomó tanto valor de la nada y lo usó para defender a Luna, quien no conoce totalmente, pero tiene fe en ella.
Otra es sobre los Fuegos Fatuos.
Y para finalizar, qué le deparará el futuro para ambos.
Sucesos extraños han pasado y posiblemente llegarán más, pero todo depende de la intención: si será para bien o para mal.


Final del Capítulo.

MasterPlayer
04/01/2012, 14:20
Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Capítulo 2 - Un Pequeño Viaje.
Mensajes Dentro De Los Recuerdos.


15 de Octubre.

Un nuevo día amanece, Markus y su hermana Diana deben prepararse para ir a la escuela.
Se levantaron temprano, pero hablando de Markus, esta vez fue más temprano para verificar algunas cosas.
La primera fue la espada, la cual buscó en donde la guardó y, estaba en el mismo lugar, intacta y en buen estado.
La segunda y última fue el lazo que Luna selló en su muñeca izquierda, cosa que, sigue en el mismo lugar, y no puede quitársela.

Una vez listo, decide de su habitación y esperar a Diana, para salir de casa y dirigirse a la secundaria, a un nuevo día.

Markus y Diana llegaron a tiempo, y como en veces pasadas, Diana no dice nada al irse, sólo se va.
Markus entra a su salón y camina hasta su lugar y deja su mochila a un lado de su asiento y se sienta a esperar la primera clase.

L. Ricardo: ¡Qué hay Markus!
Markus: *Bosteza* Hola Ricky, ¿qué tal?
L. Ricardo: Markus viene todavía dormido, a qué cosas.
Markus: No, no te preocupes, vengo al cien.
L. Ricardo: Si tú lo dices, por mí no hay bronca.

Unos segundos después entra por la puerta Jesús Alberto, con una actitud no muy agradable.

L. Ricardo: ¡Qué onda Beto!
Markus: Buenos días Alberto.
J. Alberto: Ah, hola.
L. Ricardo: Mee, ¿y a este que le pasa?
Markus: Déjalo, a lo mejor no tuvo una buena noche.

Markus se levantó de su asiento para ir a ver a Jesús.
Llega dándola palmadas de ánimo en su espalda, en reacción a esto, voltea a verlo.

Markus: ¿Preparado para la clase de hoy?
J. Alberto: *Sonríe* Je je... Listo.

La atmósfera es plácida, tanto para Markus como para sus amigos.

Llegó la clase de Matemáticas, todos los estudiantes están concentrados en las actividades asignadas que copiaron del pintarrón, pero Markus parece tener un poco de dificultad al tratar de resolver los ejercicios.
Sin distraerse, mira su alrededor, procurando no ser sorprendido por su profesor. Puede ver a algunos concentrados en su trabajo, a otros sólo ver con tristeza sus libretas y poco haciendo otro tipo de actividad.

Pronto, una bola de papel impacta en la cabeza Markus, y muy curioso la recoge y la deshace para ver si contenía algún mensaje dentro, pero sólo encuentra ralladuras hechas con lapiceros, así que volvió a armarla y se levanta de su silla para tirarla a la basura.
Al regresar, retoma su actividad, pero justo al coger su lápiz, se escucha el timbre de la escuela, anunciando el fin de la clase y el cambio de asignatura.

Prof. Renato: Chicos, eso es todo por hoy. Dado a que nadie terminó los ejercicios, los traerán la próxima clase de tarea.
También quiero avisarles que el día jueves habrá un pequeño examen, así que estudien lo último que hemos visto. Pueden retirarse.

Todos guardan sus cosas en sus mochilas y uno por uno, salen por la puerta del salón.
Markus está pensativo y decidió tomar asiento una banca cerca del aula de matemáticas. Alberto lo vio sólo, y se acercó a verlo.

J. Alberto: Hey Markus, ¿y ahora?
Markus: Ya sabes, el examen.
J. Alberto: Ah, pero de eso no te preocupes, no están tan difíciles los problemas.
Markus: Pues, es cierto, pero de pensar que de lo haga depende mi calificación, me pone a pensar.
J. Alberto: Si quieres te presto mi libreta y te pones a estudiar un poco, aprovechando que tenemos horas libres.
Markus: [Motivado] Me vendría bien, gracias.

Jesús sacó de su mochila una libreta azul y se la entrega a Markus. De inmediato, busca por las últimas actividades hechas en el bimestre, comenzando desde cero su repaso.

J. Alberto: Iré a la K-F, ¿vienes?
Markus: Te alcanzo en un momento. Si no es mucho pedir, cómprame--
J. Alberto: Una Miranda y allá me la pagas. Claro, nada más no te demores.

Alberto deja a Markus en su estudio, dejando atrás el área.
Markus está muy concentrado, a pesar que el lugar en donde se encuentra está silencioso, y todo porque no hay nadie más en donde él está, en la segunda planta del edificio frente a él apenas y se escuchan los murmullos del resto, pero no los toma en cuenta.
En medio de un bostezo, escucha un golpe muy fuerte en el interior del salón de matemáticas, ruido que lo desconcertó y lo obligó a ver de dónde provino. Cierra el cuaderno y asegura su mochila antes de entrar, subiendo los escalones para llegar y entrar al salón.
Vio que un libró está tirado cerca de la puerta, y en una esquina ve a un chico siendo acorralado por una llama azul.

Markus: ¡¿Un Fuego Fatuo?!

Mientras corre en su ayuda, extiende su brazo derecho y su espada aparece en su mano, cuando tuvo la oportunidad, cortó a la flama, pero cuando la hoja de la espada lo atravesó, sólo se desvaneció, y el chico que tenía en frente también, dejándolo solo.

Markus: ¿Qué? ¿Ambos se...? Cielos...

Sin soltar su arma, inspecciona el salón completo, antes de salir, recogió el libro que encontró en el suelo y revisa la portada.

Markus: "Matemáticas. 3er Grado". Pero, *hojeando el libro* este libro se ve viejísimo, algunas hojas están carcomidas y algo amarillas. Lo más probable es que fue tomado de la biblioteca y no lo devolvieron.

Soltó la espada y antes de tocar el suelo se desvanece. Cargando el libro a mano izquierda, sale del salón, pero se encuentra en un lugar diferente...
Es la secundaria, pero no pareciera de la época de donde él es, sino años atrás... Las paredes pintadas de color gris, el edificio de donde salió sólo es de una planta y sus cosas ya no están, ni la banca donde estuvo sentado hace un momento, eso sí, hay gente, pero los rasgos son muy diferentes a los que usualmente se ven de hoy en día.

Markus: *Mirando alrededores* (¿Cómo fue que, remodelaron, o cambiaron la escuela? ¿Estoy en Minatitlán?)

-¡Hey! ¡Daren!-

Markus: (¿Será quien me imagino?)

Pero no supo adónde voltear, sólo siguió su instinto.
Algunos estudiantes lo miraban no sólo por su diseño del uniforme, sino por el cabello y los rasgos.
Caminó hasta que una chica se le puso enfrente, de cabellos castaños, ojos azules y de piel clara, su uniforme no encaja con el que viste Markus, la falda es gris completamente, sin el rayado negro con verde que lleva en sus pantalones, y el logo pertenece al 2-D, este sí y en azul, pero no es un triángulo.

-¿Ya terminaste de estudiar? Sé que te preocupa el examen, pero no te preocupes tanto.-
Markus: ¿Examen? Ah, el examen de matemáticas... Este...
-¿Mmm? ¿Ocurre algo?-
Markus: N-No, nada, es que veo que me miran raro algunos.
-No les hagas caso, tú en lo tuyo y ellos en lo suyo.-
Markus: ... Parece que es lo mejor que puedo hacer.
-Acompáñame. Vamos detrás de los salones, tenemos que hablar lo que habíamos acordado.-
Markus: ¿Eh? ¿Tú y yo? ¿No te estarás--
-Claro que no, esto es personal.-
Markus: (No tengo adónde ir, pero si ella actúa como si me conociera, tendré que hacerle caso)

Markus sigue a su "conocida", ella lo lleva hasta la parte trasera del edificio, no hay nadie viéndolos.
Sin pensar mal, Markus intenta improvisar para qué lo habrá traído hasta este lugar, también mira los alterados alrededores.

Markus: Y.... ¿Bien?
-Muéstramela.-
Markus: ¡¿Qué cosa?!
-Ay, ¿en qué estás pensando? Te estoy pidiendo que me muestres tu arma, tu espada.-
Markus: Ah... Ah ja ja... Ou...
-¿Ocurre algo? ¿No puedes llamarla?-
Markus: No, no es eso. Es sólo que--
-No te obligo a que lo hagas, pero podrías quedarte con la duda al final.-
Markus: ... Ah, qué va. Dame un momento.

Markus extendió su brazo derecho, abriendo su mano, cierra los ojos... Pronto, se concentra luz en su mano y aparece la Espada Zafiro en su mano.
La chica mira con modestia el arma, ríe un poco.

-Siempre hace su entrada con intensa luz... No me sorprende.-
Markus: ¿Y para que querías que trajera mi espada?
-Quería verla, me es muy interesante que alguien como tú posea algo así.-
Markus: ¿Alguien, como yo?
-¿Piensas que es demasiado para ti? Entonces debería quitártela.-
Markus: *Retirándola hacia atrás* ¡Ja-jamás! Le prometí a una persona que la defendería con esta misma, y a quien se interponga en nuestra vida.
-Ya, tranquilízate Daren.- Le insiste haciéndole alto con las manos. -Ya. Vayamos a lo que es importante. Presta atención.-
Markus: *Suspira* ¿Qué es?
-Verás... En el lugar donde estamos, no hay ninguna persona aquí que tenga un alma. Todos, fueron devorados por esas llamas azules.-
Markus: ¿Fuego Fatuo? ¿Todos fueron consumidos?
-Desafortunadamente, sí.- Se da media vuelta, evitando el contacto visual. -Y los únicos que quedamos vivos somos tú, y yo... Pero tú eres el único que puede luchar contra las llamas del mal.-
Markus: *Mirando su espada* Mmm. Es cierto que mi espada es la única que puede hacer esto... Pero, son demasiados, lo mejor sería atacar al origen de todo esto.
-Y el origen se encuentra debajo de la tierra.- Comienza a pisotear el suelo.- Justo, aquí.-
Markus: *Mirando con rareza el suelo* ¿Aquí?
-En este lugar, obviamente. Y...-
Markus: ... ¿Y?
-Y creo que metí la pata, pues, ya saben que nosotros dos somos los únicos seres vivos aquí.-
Markus: ¿De qué estás hablando? Sólo estamos y yo, nadie más está--

[i]Pronto, todo el lugar comenzó a temblar, la chica casi pierde el balance de no ser por Markus quien le toma una mano antes de caer.
Los temblores son cada vez más fuertes, buscando opciones, Markus entierra su espada e impone fuerza para no soltarla.

Markus: ¡No te vayas a separar de mí!

Y todo se vuelve más intenso, tanto así, que la chica gritaba del miedo, Markus sólo esperaba que todo terminara.

30 segundos después, todo se estabilizó, no más sacudidas, pero todo está más callado de lo usual.
Ambos se ponen de pie, Markus desentierra su espada y entra en la defensiva, revisando con la mirada cada rincón del lugar.

Markus: ¡¿Qué pasó?!
-Lo mejor será moverse. ¡Vamos!-

La chica comenzó a correr, justo al llegar a una esquina, se detuvo y le hace señas a Markus con las manos.

-¡Qué esperas! ¡Apresúrate!-

Markus: Ah, cierto. ¡Ya voy!

Markus corre, alcanzado a su compañera.
Desplazándose por las áreas inaccesibles, cruzaron la escuela por las vías laterales, las cuales están plagadas de hierba muy alta, que dificulta el paso y ralentiza a los chicos.
Tras casi dos minutos, llegaron al otro lado y a la vez, a las canchas deportivas, pronto se mueven hacia un pasillo para llegar a las escaleras, descendieron y llegaron a la plaza cívica de la escuela.
No hay nadie, pero el cielo comienza a oscurecer con nubes púrpuras.

Markus: Esto no es una broma...
-¡Daren! ¡Mira allá!-

Señaló hacia el foro, sobre él, está parado un chico a distancia, difícilmente Markus intenta averiguar quién es a distancia, pero no da con la persona que piensa.
Se sabe que viste ropas oscuras, desde los pantalones hasta la playera, esta sin mangas y lleva puestos guantes negros, su calzado también es oscuro, todo ausente de colores excepto su cabello, rubio como el de Markus, igualmente algo desalborotado; esta persona lleva cargando una espada de empuñadura negra, detalles de color morado como en las alas de esta y la hoja es muy grisácea.
Sin sentir inseguridad, Markus corre hacia este chico, sube los tres escalones para llegar al foro y se postra en frente de tal.
Aunque no lo nota en la cara, Markus mira de pies a cabeza a su contraparte, está idéntico a él, tanto el color de piel, como los rasgos físicos y sus ojos.

Markus: ¿Quién eres?

El chico volteó, de la seriedad pasó a estar alegre, reveló una, aunque pequeña, sonrisa.
Se giró para no tener la cabeza volteando a ver a Markus.

-Hola...-
Markus: Emm, ¿hola?
-Los sueños son geniales, ¿no crees?-
Markus: ¿Los, sueños? ¿Qué quieres decir?
-Todo puede pasar...- Alza la cabeza, mirando al cielo. - Muchas cosas, ni te las esperas, y pasan...-
*Markus se queda callado, desvía el contacto visual*
-Tú serás el bueno... O quizás el malo... No sabes qué puede pasar, y todo bajo un tiempo límite...-
Markus: *Suspira* Esto...
-... Y todo cambiará a partir de ahora, parece que se aproxima una pelea...-
Markus: ¿Una pelea? ¿Tú contra mí?
-Ni así... ni al revés...- Señala a su izquierda. -Contra eso.-

Markus voltea a ver a la entrada de la secundaria, ve que la chica que lo acompañaba ahora está acorralada por una llama humanoide del mismo tono azul de los Fuegos Fatuos, quien por cada paso que da, deja llamas como huellas.
Se había olvidado por completo de ella, pero reacciona al instante. Salta del foro y se dirige corriendo hacia su enemigo, sujetando con mucha fuerza su espada.
Su contraparte cruza los brazos, cargando de forma inversa su espada, y sólo contemplará lo que estará por verse.



http://www.youtube.com/watch?v=6b7FLER8udo

-Mmm... Al menos le queda algo de tiempo...-

Markus: ¡Resiste!

La llama se dio cuenta de que Markus lo atacará, se da media vuelta y escupe fuego en dirección a Markus, a duras penas frena y salta hacia un lado para evitar ser quemado.

Markus: ¡Oye tú!

-¿Yo?- Pregunta la joven.

Markus: ¡Sí! ¡Vete de aquí! ¡Busca un lugar seguro y escóndete!

-¡De, de acuerdo!-

Aprovechando la distracción, huye del lugar, escabulléndose pegada a la pared.
La llama humana camina hacia Markus. Mientras se acerca, Markus piensa qué hacer, pues si intenta acercarse, volverá a recibir un lanzallamas.

Markus: (De alguna manera debo de pegarme a él para atacarlo, pero cada vez que intento aproximarme, me escupirá fuego... Debo de buscar una forma de, "recibir" el ataque, y poder cortarlo.)

Markus da pequeños brincos para desplazarse a los lados, su ritmo ahora es de izquierda a derecha.
Dado a que la llama no corre, concentra fuego en sus manos y estos toman forma esférica, más grandes que una balón promedio.
Markus se detiene para ver lo que hará su enemigo, enseguida prepara su espada, colocándola en frente suya como si se protegiera con esta.

Markus: ¡Adelante! ¡Dame tu mejor tiro!

Y como si fuese un reto, las arroja en dirección hacia él, la velocidad del lanzamiento es muy rápida, ambas bolas de fuego se dirigen hacia él.
Markus comienza a correr adelante, una de las bolas la bateó y esta al contactar con el filo de su espada, se deshizo. La otra que está por venir, se detuvo en el momento adecuado y esperó a que impacte contra él, pero en su lugar, colocó su espada en forma diagonal y, aplicando la fuerza, devuelve la bola de fuego.

Ahora sigue hacia su creador, quien antes de que lo toque, la toma y la desintegra. En su momento de furia, Markus logró estar en frente de su adversario. Coloca su espada hacia atrás, inclinándola y se acuclilla un poco.

Markus: ¡Se acabó! ¡Desaparece!

Markus va curveando la hoja hasta corta a su enemigo por la mitad, dando un gran salto vertical que lo lleva a los aires.
La llama humana no resistió el ataque y se fue consumiendo por sí sola, hasta desaparecer.

Markus: ¡Muy bien! ... ... Hey, ¿por qué no he tocado tierra?

-Mmm...- Su contraparte niega con la cabeza. -No me gusta de qué va esto...-

Pronto, comenzaron a salir alumnos de todos los salones, se dirigen a la plaza cívica, cada uno mirando a Markus, quien flota en el aire.
Aprovechando la altura, Markus mira su alrededor... no puede ver nada, no hay nada de la ciudad en las afueras, todo es completa oscuridad, además de que las nubes púrpuras no se han esfumado, siguen ahí, pero se escuchan truenos de estas.

-Debe morir...-
-¡Debe morir!-
-¡¡DEBE MORIR!!-

Markus: *Mirando hacia abajo* ¿A quién le gritan? ¿Y por qué tanto deseo de muerte!

Todos señalaron a Markus, y en coro, volvieron a anunciar lo mismo de la última vez.

-¡¡DEBE MORIR!! ¡¡SU ALMA DEBE MORIR!!-

Markus: ¿Hablan de mí? ¿Y yo por qué?

Todo comenzó a oscurecer, desde el suelo, hasta subir como marea para consumir a Markus.
Sigue sin poder moverse, nada le responde, sólo la cabeza y los brazos, pero las piernas no se mueven.

Markus: ¡Esto no! ¡No puede acabar así!
-Y no acabará así.-
Markus: ¿Eh?
-Markus...- Extiende su mano. -Despierta...-
Markus: ¿Despertar?

Quien le ofrece la mano es la misma chica a quien salvó en la batalla y quien siempre lo acompañó.
Una luz se emana de ella, no puede ver su rostro de nuevo, le es difícil mirarla por la intensidad del destello.

-¿Te puedo preguntar algo?-
Markus: ¿Qué es?
-¿Por qué no preguntaste mi nombre?-
Markus: (Es verdad, nunca le pregunté cómo se llamaba.) *Intentando mirarla* Te diré la verdad... Me llamaste por mi nombre, mi segundo nombre, y, siendo la única persona que me conocía, ni lo pensé... Imaginé que algo me haría "recordarlo", pero no obtuve ninguna pista...
-Oh, qué mal... ¿Puedo pedirte un favor, antes de que despiertes?-
Markus: Dime, te escucho.
-Cuida de mi hija...-
Markus: [Muy atónito] ¡¿Tú hija?!
-Se nos acaba el tiempo, no puedo entrar en detalles... Cuídala, no la dejes sola, jamás...-

Soltó la mano de Markus, y el cerró los ojos, sentía mucho cansancio y sus oídos ya no podían escuchar nada más...

J. Alberto: ¡Markuuuus! ¡Viejo, levántate!
Markus: Eerm... Eh, ¿eh?
J. Alberto: Apresúrate carnal, dentro de diez minutos vamos a la siguiente clase.
Markus: ¿Alberto? ¡Ah!

Markus se levantó de su asiento, la de la vuelta al lugar, inspeccionando todo, la escuela está igual como siempre, los alumnos son los mismos, no hay cambios.
Cuando regresó, Alberto lo mira con rareza, pero ríe al final.

J. Alberto: ¡Ja-ja-ja-ja! Pareciera como si te hubieras ido a otra parte, te recuerdo que seguimos estudiando en la misma secundaria.
Markus: ¿O sea que, todo esto, fue un sueño?
J. Alberto: ¿Ah? ¿De qué hablas?
Markus: De... ... *Suspira* No, nada. ¿Por cuánto tiempo estuve dormido?
J. Alberto: *Mirando su reloj de mano* Pues... casi toda la hora libre, te estuvimos esperando, pero nunca te pasaste por la cafetería.
Ay Markus, el examen es importante, pero estudiar con los amigos te ayudará a relajarte para cuando llegue la hora.
Markus: Uff... Supongo que tienes razón. Ja ja, me quedé dormido estudiando.
J. Alberto: Si quieres, saliendo de clases nos pasamos por la casa de Ricky y repasamos un rato.
Markus: *Sonríe* Buena idea, pero mientras, vayamos a clases.

Después de todo, Markus tuvo un sueño, muy real para él, pero con el paso del tiempo fue olvidando poco a poco todo lo que sucedió en el mismo.
Sin embargo, recuerda, aunque careciendo de claridad, los mensajes que escuchó en este, entre ellos es que lo rodean personas consumidas, que su espada es la única que podrá salvar a todos, y proteger a la hija de una persona... Pero, ¿de quién?
Incluso recuerda la batalla y las técnicas que empleó, pero va olvidando lentamente a su enemigo, a la vez a aquel chico con demasiados parecidos a él.
Los sueños, pueden dejarnos mensajes, como una advertencia, un consejo, o un recuerdo... A pesar de esto, aquí, serán como huellas en la arena, el viento lentamente las borrará... Y volverán a hacer de las suyas en el momento adecuado.


Final del Capítulo.

MasterPlayer
09/01/2012, 23:09
Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Capítulo 3 - Los Afectados Directos.
Mal Que Se Expande.

Markus salió con bien de su encuentro con Luna y ahora se propone a una nueva prioridad: Proteger a sus seres queridos.

Mientras estudia en las mañanas, por las tardes practica esgrima, con el propósito de mejorar su habilidad en el manejo de la espada.

Luna por su parte, no ha mantenido contacto con él, pero Markus no pierde la fe en volver a verla.


16 de Octubre.



http://www.youtube.com/watch?v=olfNS4sTuEw

Hoy es una tarde nublada. La temperatura es de 17° grados, corrientes de viento se desplazan por cielos mientras las calles se tornan silenciosas.
Markus decide ir a practicar al campo pese al clima, pero se abriga.

Markus: *Respira hondo* Bien, la rutina de siempre.

Mientras las corrientes de aire aceleraban y ralentizaban a la vez, Markus practicaba los cortes básicos.
Regresa a él un recuerdo de su batida, en donde debió ser cauteloso, camina con paciencia y piensa, pausando su empleo.
Las corrientes le inspiran a intentar realizar las técnicas más increíbles.

Markus: *Con los ojos cerrados* (Esa técnica... Fue un salto muy grande, todavía la recuerdo... que aproveche el terreno y sea tan rápida, que pueda ignorar las defensas...)

Firme, sujeta la barra que carga en su mano derecha y toca el suelo con la punta.
Se inclina 30 centímetros y pretende saltar y levantar la barra 180° grados al norte.
En estadística, lograr un corte elevado, cosa que no será sencillo de maniobrar.

Markus: *Preparándose* (Y justo al saltar, debo alzar la barra a modo de hacer un corte rápido.) *Suspira* ¡¡IAAH!!

Al momento de realizar el salto, alza la barra y genera un corte muy rápido, tan así fue, que ni pudo deleitarse si movió el brazo en algún segundo, pues ya estaba arriba.
Dio un salto de casi dos metros, suficiente para la primera vez, pues necesitará practicar mucho para facilitarse una técnica así.
En movimiento lo realizó con éxito, pero lo dejó inútil para moverse en el aire, a pesar de caer lento y ligero como una pluma, aterriza con el pie derecho.


http://i274.photobucket.com/albums/jj275/follower-boy/EP570_Barry_5.png

-¡¡GE-NIAL!! ¡Si sigo así, haré hasta lo imposible!-

Su momento de alegría se suspende cuando una piedra fue arrojada a él, inmediatamente reacciona y con la barra la batea.
No estaba solo después de todo...

Markus: [Serio] ¡Salgan ya, cobardes!



http://www.youtube.com/watch?v=bCmHo_pgGLQ

La última palabra fue la necesaria para atraer a los agresores de Markus.
Solo eran tres, pero se acercaban a él con mucha confianza y con la intención de fastidiarlo.

Markus: *Cruza los brazos* ¿No tienen a otra persona a quién molestar?
Rafael: ¡¡Ua ja ja ja!! ¡Ya mero!
Ángel: Mejor cambia la actitud si no quieres que te tronemos aquí.
Hiker: ¿Vas a usar eso para golpearnos niña?
Markus: No lo entiendo, si cuando éramos niños nos llevábamos tan bien, ¿Por qué ahora que somos adolescentes nos tenemos que tratar como enemigos?
Rafael: ¿Qué ¿Te rajas?
Markus: En serio chicos, Ángel, tú que eres mayor que yo, diles que se calmen.
Ángel: ¿Y qué si no lo hago?
Markus: Chicos, mi paciencia sí tiene un límite.
Hiker: ¡Ay-ay!

Todos le provocaron una furia Markus y sujeta su barra con ambas manos y corre a ellos a modo de asentarles un golpe horizontal, pero Ángel con sencillez toma la barra de Markus, se la arrebata y la arroja lejos de ellos.
Markus pensaba ir a recuperarla, pero Ángel sacó de su bolsillo una navaja y decide tentarlo.

Ángel: ¡Pelea con las manos princesa!
Markus: *Aprieta los puños* ¡Mi-mira quién habla!

A Markus le temblaban las piernas y los puños no podía apretarlos con fuerza, los nervios lo paralizaban.
Ángel sin piedad se arroja hacia Markus intentando derribarlo para clavarlo, pero Markus esquiva, mientras que Rafael e Hiker rápidamente dejan sin salida a Markus y lo acorralan cerca de una pared.

Markus: (¡Maldición! ¿Qué debo hacer?)
Ángel: ¡Por fin tengo el gusto de matarte maldito!
Markus: [Pasmado] (Que me perdone Luna, pero debo protegerme a cualquier costa, ¡Tiene ganas de matarme!)

Al instante, Markus piensa en su espada y esta aparece inmediatamente después de que un haz de Luz los ciega todos.
Con la espada en la mano, Markus sin mirar realiza la técnica que logró hace unos momentos, y aunque no la domina completamente, su segunda vez fue perfecta.
Al momento de hacer al corte, Ángel inmediatamente cae al suelo, pero no sangra, pareciera como si un Fuego Fatuo saliera de su cuerpo y se desintegrara, dejándolo inconsciente.
Los otros dos chicos que lo acompañaban, Rafael e Hiker, perdieron aquel valor para seguir molestándolo.

Rafael: ¿Qué diablos le hiciste?
Hiker: ¡Lle-llevémosnos a Ángel! ¡O él nos matará!

[i]Rafael e Hiker toman a Ángel de brazos y piernas y se dan a la fuga lo más pronto posible.
Markus sin embargo se llenó de miedo, pues nunca pensaría herir a una persona de tal forma, piensa en lo peor.

Markus: *Temblando* (¿Lo... lo maté? ¿Qué será de mí?)

Sin dudarlo, se echa a correr con dirección de esconderse en su casa.
En el trayecto se vuelve a acordar de la espada, pues al soltarla desapareció, cosa que de golpe olvidó y aceleró para llegar a su casa lo más pronto posible.
Antes de llegar a su patio, se detiene al ver a Luna sentaba en su jardinera, con el mismo atuendo con el que la vio por primera vez.

Luna: *Sonríe* ¿Haciendo ejercicio Markus?
Markus: [Frustrado] ¡¿Ejercicio?! ¡¿Te parece que estoy haciendo ejercicio?!
Luna: *Se pone de pie* ¡Calma! ¿A qué viene tu histeria?
Markus: *Jadea* Luna... La espada... Ángel... Yo...
Luna: Haber, respira, inhala y exhala... Con calma, relájate y dime lo que te pasó.

Tras hacer el breve ejercicio, no tan tranquilo intenta explicarle la situación que acabó de vivir a Luna.



http://www.youtube.com/watch?v=J6DUKJGGZZc&feature=player_embedded

Markus: Escúchame, no lo volveré a repetir... Estaba practicando en el campo, cuando de repente salieron tres personas que no les agrado del todo y una de ellas intentó asesinarme, no miento.
Cuando me provocaron, me llené de furia y no dudé en darles una lección, pero todo fue al revés, pues me acorralaron y uno de ellos sacó de su bolsillo una navaja y pretendía enterrármela, cosa que no sucedió, porque usé la espada que me regalaste para defenderme y lo ataqué.
Mi miedo es que quedó inconsciente, pero no sangró, sólo salió humo azul de su cuerpo... ¿Qué significa esto?
Luna: Mmm... Ya veo.
Markus: Luna no quiero que me llamen asesino... *Baja la mirada*
Luna: Parece que, la gente poseída por Fuego Fatuo puede influir a la gente que lo rodea.
Markus: [Confuso] ¿Uh? ¿Influir? ¿Qué quieres decir?
Luna: Verás, dices que no sangró esa persona, lo más seguro es que cortaste el Fuego Fatuo cuando pensaba absorberte.
Markus: ¿Absorberme? E-explícame eso que me argumentas.
Luna: Veamos...

Luna adaptó una pose pensativa, Markus mientras esperaba, escuchaba los latidos de su corazón, la fuerza lo hace latir con mucha frecuencia, poco a poco se tranquiliza.

Luna: El Fuego Fatuo fácilmente puede controlar a una persona si esta se siente débil ante los demás.
Markus: ¿Quieres decir que un Fuego Fatuo se apoderó de Ángel?
Luna: Es lo más probable, quizá algo le haya pasado, problemas familiares tal vez... Pues este dices que cuando te iba a clavar la navaja, lo cortaste de inmediato.
Markus: Así fue. Y un aura azul salió de él, bueno, mejor dicho era un fuego, pero no sabía exactamente si corté al fuego o a él.
Luna: Debió ser al fuego, pues el chico no sufrió heridas, sólo se quedó inconsciente.
Markus, algo que debí comentarte antes es, que un fuego si controla un cuerpo vivo, puede expandir su poder con la gente que tiene confianza sobre el ser poseído, por lo que, siendo sus amigos los que lo acompañaron a molestarte, pudieron haber sido controlados de forma paulatina.
Markus: Esto... ¿Que hayan accedido a compartir el poder de uno sobre los tres?
Luna: Algo así, pues, absorbiendo la vida de un ser, podría dividirse en otros y hacerse más fuerte, pero como eliminaste a este fuego por asentarle un golpe crítico, lo más seguro es que solo pierda la memoria, por eso debió de caer inconsciente.
Podría haberte absorbido si hubieras dejado que tu miedo te dominara y no hubieras llamado tu espada, pero, no fue así...
Markus: Y ellos, cuando niños jugábamos a veces en el campo, pero tiempo después se alejaron, y en nuevas ocasiones los encontraba de nuevo, pero sólo venían a molestarme.
Luna: Puede que, si el fuego se apoderó de él en cierto tiempo, pudo haberle dicho a sus amigos "si lo encontramos ahí nos lo echamos", una lástima, afortunadamente no fue así, pudiste liberarlo, eso creo.
Markus: Ojalá se recupere en un futuro. Vaya, tiempo sin pensar en amigos del pasado... Ahora, pienso en muchas y otras cosas.
Luna: Dime, ¿Pensaste en mí?
Markus: ¿Pensar en ti? ¿Por qué?
Luna: Porque querías volver a verme, ¿Verdad? *Sonríe*
Markus: Pues... han pasado dos días desde nuestro último encuentro... Podría decir... que no--
Luna: [Mañosa] No mientas, querías verme.
Markus: ¡Luna!
Luna: ¡Ja, ja, ja! Ay Markus, cómo me haces feliz.
Markus: *Suspira libremente* Después de todo, le salvé la vida a tres personas y salvé la mía.
Luna: *Cierra los ojos y toma la mano izquierda de Markus* ¡Y este día termina con bien!
Markus: Supongo, que sí... Oye, ¿Llevabas tiempo esperándome aquí?
Luna: Toqué el timbre y me dijo tu mamá que habías salido, por lo que tomé asiento en la jardinera y pensé en esperar, pero te vi llegar, por lo que no esperé mucho.
Markus: Oh, ya veo.
Luna: Bueno, me tengo que ir, te veré luego.
Markus: ¡Espera! Una última pregunta.
Luna: *Sin voltear* Adelante, dime.
Markus: ¿Cómo es que sabes tanto de los Fuegos Fatuos? O bien, ¿Qué sabes que yo no sé?
Luna: *Voltea y lo mira a los ojos* ¡Busca en las enciclopedias! ¡No solo gastes tu tiempo en practicar! *Le hace burla mientras la saca la lengua*
Markus: [Acribillado] Luna... *Suspira alegremente* Ay Dios, tal vez tengas razón.

Aunque fue por poco tiempo, se vieron tal como habían acordado y se despidieron.
Luna se va y Markus entra a su casa, más relajado y despejado de tensiones.
Entró a su habitación y se recostó, para descansar luego de su práctica y enfrentamiento inesperado.
Se quedó dormido, su hermano entró a la habitación para ver si no está ocupado, y aprovechando que no está usando la televisión, tomó un control de su consola de videojuegos, pero antes de empezar, disminuye por completo el volumen de la televisión, para no despertar a su hermano.

Horas después, llegó el anochecer, siendo las 7 PM.
Markus despertó, se estira y mira por la ventana, se sorprendió menos que la vez pasada que amaneció y era más tarde, su hermano sigue jugando, así que se sienta y observa su partida.
Dentro de unos minutos, terminó de jugar, según la pantalla, están corriendo los créditos, quiere decir que ha terminado el juego.

Damian M: ¡Qué chido! ¡Segunda vez que me lo paso!
Markus: ¿Eh? Juraría que ibas más atrás Mauro.
Damian M: A ja ja, es que no tengo tarea, y me puse a avanzar. Quería parar, pero la dificultad del juego me impulsó a no detenerme.
Markus: Hmm, me lo suponía, tú eres de los que buscan siempre retos.
Damian M: Bueno, y este no te las pasado tú, ¿cuándo será Markus? Ya hasta viste el patrón de ataques del jefe final.
Markus: Paciencia Damian, lo haré, pero necesito tiempo.
Damian M: ¡Me lo volveré a pasar! ¡Y verás que en multi jugador no me ganarás!
Markus: ¿Qué? Ay niño, [Entusiasta] sabes que para la competencia nunca fallo.

[i]Antes de que Markus tomará un control, entró la madre de los chicos a la habitación.
Al verla, Markus pulsa un botón y el juego se pausa, los chicos prestaron su atención hacia su madre.

M. Catalina: Markus, ¿estás ocupado?
Markus: Sí, le voy a demostrar a Damian que soy bueno jugando... *Pone una mano en su nuca* Ja ja, no lo estoy. ¿Qué pasa?
M. Catalina: Preguntaba si podrías salir a Aurrera, a comprar unas cosas para el desayuno y la comida de mañana.
Markus: Claro, nada más me pongo mis zapatos y salgo.
M. Catalina: Gracias hijo, te dejaré el dinero en la mesa y una lista de lo que necesitaré.
Markus: *Asienta* Muy bien.

María salió de la habitación, Markus se pone de pie y busca sus zapatos, tras ponérselos, sale del cuarto, dejando a Damian sólo, quien quita la partida para jugar por su cuenta.

10 minutos después, Damian suspende la partida y se dirige a la cocina y busca un vaso para servirse agua, y justo antes de abrir el refrigerador, suena el timbre de la casa. Siendo la persona más cercana a la puerta, él es quien va a atender.

Damian M: ¡Quién es!

De un lado apareció Luna, quien camina hacia la puerta principal, donde está Damian, con la misma sonrisa de siempre.
Viendo que es Mauricio y no Daren, de todos modos conserva su actitud y se acercó a saludar.

Luna: Buenas noches Damian. ¿Cómo estás? ¿Cómo se encuentra tu familia?
Damian M: Este, yo estoy bien, mi hermana también, y mis papás igual. ¿Tú eres...? Te me haces conocida.
Luna: Luna, la misma niña de hace años, ¿recuerdas cuando fuimos a Parque El Mangal? Éramos tú, Markus y yo.
Damian M: *Sonríe, se le ve emocionado* ¡Ah, lo recuerdo! ¡Fue cuando Markus cumplió diez años!
Luna: [Contenta] Qué bueno que aún lo recuerdes. Disculpa, ¿se encuentra mi novio?
Damian M: ¿Tu novio?
Luna: Ajám, Markus, *Alza su brazo derecho, mostrando la muñeca derecha* mi otra mitad.

Luna le enseña a Damian el lazo blanco que lleva amarrado en la muñequera, enseguida Damian recordó a su hermano.

Damian M: ¿Ah? ¿Por eso es que siempre veo a Markus con ese lazo entre la mano?
Luna: [Muy animada] ¡Así es! ¿No lo sabias? Bueno, mejor que te lo cuente yo a que sea otra persona, ¿qué piensas?
Damian M: Parece, como si fuera de un cuento de hadas.
Luna: ¿No es lindo? *Suspira* Pues, qué mal que no esté Markus, quería darle las buenas noches. ¿Se las das por mí?
Damian M: ¿Un abrazo? Claro.
Luna: Muchas gracias. Yo ya me voy, me saludas a los demás de mi parte.
Damian M: Lo haré, Luna. Buenas noches.

Luna da media vuelta y se retira, Damian entra de nuevo a la casa.
Al regresar al cuarto donde estaba, intenta recordar lo que Luna le memorizó.
Puede verse a él y a otros niños jugando, y recuerda haber estado con su hermano y Luna, pero visualiza a otra persona, sin embargo, no puede ver claramente quién es.

Damian M: (Creo que, era una niña... Pero...)


Final del Capítulo.

MasterPlayer
09/01/2012, 23:14
Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Capítulo 4 - ¡Practiquemos!
¡Verás de lo que soy capáz!

En el transcurso de los días, Markus ha aprendido lo suficiente para defenderse de los Fuegos Fatuos, así como ha practicado nuevas técnicas.
Aunque las cosas no estén subiendo el volumen, no hay que dejar la guardia abajo, pues uno puede atacar cuando sea.
Aunque el día de hoy, probablemente no se pueda hacer mucho...


19 de Octubre.

Como el día de hoy se suspendieron las clases, uno puede despertarse más tarde.
Parte del día, cargaba con una parte muy confiable, y esta era el clima, pues era dudoso predecir si sólo habría cielo nublado o lluvia.
Luna, por su parte, acababa de levantarse.
Mientras miraba las afueras por su ventana, notaba que algunas gotas de lluvia se estampaban en su ventana, mientras el tiempo avanzaba, iban cayendo más y más gotas, con esto se da por entendido que lloverá.

Luna: *Mientras suspira, cierra los ojos* ¿Podría ser hoy, un día triste? ¿O es un frío corazón desahogándose?

Antes de levantarse, reubica sus pantuflas, para evitar que sus pies pisen un suelo gélido.
Al levantarse, reacomoda su cama: Empezando por doblar la sábana, reacomodar las almohadas y ordenar sus osos de peluche.
Se dirige a la cocina para buscar qué desayunar, toma una manzana y un vaso de agua y sólo con eso se dirige a la mesa.

Luna: *Muerde la manzana* (Me pregunto cómo estará Markus, no le he ido a ver en días.
Al menos espero que se le haya pasado el susto.)

Mientras devoraba la manzana con fervor, la lluvia se intensificaba a medida que el eco de las gotas resuenan en el silencioso ambiente.
Acercándose al aburrimiento, se levanta de la mesa y se dirige a la sala a buscar un libro; del estante toma un libro con el título "Matrioska", un libro infantil pero entretenido sobre muñecas tradicionales.
Ya en sus manos, camina hacia el sofá y se acuesta sobre él.
Cruza las piernas y comienza a leer su libro.

Luna: Veamos...

15 minutos después...

Luna: *Bosteza* Qué delirio... *Cierra el libro* ¡Estoy aburrida!



http://www.youtube.com/watch?v=G1V95MWzIWU&feature=related

Mirando el tejado, abre su imaginación.
Le entra el recuerdo de Markus en su primera lucha.
En ese momento, sentía temor por un resultado inesperado pese a que Markus salió victorioso.
Otro recuerdo llega a ella, puede verse a sí misma cuando era una niña, viendo a muchos niños jugar en un parque, se encontraba sola meciéndose muy triste en un columpio, hasta que un niño se acercó a ella, pero no puede recordar más allá.
Volvió a pensar en Markus, lo cual la hizo sonreír, su ánimo se levantó.

Luna: [Motivada] Iré a ver a Markus.

Decidida, se dirige a su habitación y busca un atuendo adecuado al día.
Aunque la lluvia continuará, lleva un paraguas para cubrirse.
Justo antes de salir, se escucha el timbre de un teléfono. Luna camina hacia un estante donde se encuentra dicho teléfono y contesta

Luna: ¿Diga?
-¡Buenos días! ¿Se encuentra Luna Maitena?-
Luna: Ja ja, está hablando con ella.
-¡Hermana! ¿Cómo has estado? Han pasado días sin vernos.-
Luna: ¿Días? Yo diría semanas... Y eso porque tu humor ha estado muy cambiante.
-Uy, lo lamento, pero si aún te interesa saberlo, estoy bien, espero que tú también.-
Luna: Gracias, de verdad, gracias. Oye, ¿en dónde estás ahora? Sigue lloviendo, no es buena idea quedarse afuera.
-Lo sé, pero estoy en un lugar seguro, de eso no te preocupes. Y dime, ¿cómo se encuentra ese chico del que me has contado?-
Luna: ¿Markus? Él está bien, yo creo. En los días que he estado con él, todo ha ido de maravilla.
-Qué bueno. Luna, ¿te acuerdas que te dije que le dieras algo de mi parte?-
Luna: Ajá, pero nunca llegaste y no pude dárselo.
-Sí, una disculpa, pero no lo he terminado, no pensé que me tomara mucho tiempo... Mejor, en cuanto pueda, yo misma iré a entregárselo, estoy segura de que no sólo le gustará, le dará el uso adecuado, y nada de que no está preparado para usarlo, se ve que tiene chispa.
A ese chico, Markus, lo que le hace falta es verdadero apoyo, pero estoy segura de que siempre contará con él, contigo, y con sus seres queridos.-
Luna: Estoy de acuerdo contigo hermana.
-Ja ja, lo sabía. Bueno hermana, tengo que colgar, debo continuar con algo que dejé pendiente.-
Luna: Oh, de acuerdo. Ven a visitarme en cuanto puedas. ¿Sí?
-Sé paciente Luna, vamos sin prisas. ¿OK? ¡Hasta luego!-

Luna colgó el teléfono cuando la llamada se cortó, camina hacia la puerta y se prepara para salir.

En el caso de Markus, todavía seguía dormido pese a que ya era medio día.
Luna llega a su casa y toca el timbre, esperando a ser recibida.
Damian es quien abre la puerta, al ver a Luna no cambia su actitud, aunque si contagia algo de su alegría-

Damian M: ¿Sí? ¿Luna, verdad?
Luna: Buenas tardes Damian. Disculpa, ¿se encuentra tu hermano, Markus?
Damian M: Pues... Sigue dormido, pero--
Luna: *Sonríe* ¿Puedo pasar? Yo iré a despertarlo.
Damian M: (Qué valor...) Bueno, su habitación es la de la puerta derecha. No están mis papás, pero no hagan escándalo.

Luna con toda la calma del mundo, entra y se dirige a la primera puerta a mano derecha.
Con la mano en la perilla, desliza lentamente hasta abrir su puerta.
Entra a la habitación y cierra la puerta.
La habitación de Markus es un pequeño cuarto de paredes verde lima, una habitación ordenada, salvo a unos videojuegos alborotados en un mueble.
Markus seguía dormido boca arriba.

Luna: Shh-Shh. Markus, ya es hora de levantarse
*Markus dice faramallas que no se entienden*
Luna: Markus, ya es medio día dormilón...
Markus: *Gruñe* Zzz...

No está al tope, pero llegó a desesperarse.
Se quita los zapatos y se sube a su cama, sobre ella, empieza a saltar con intención de despertarlo, cosa que funcionó, pues abrió los ojos pero no dijo nada.
Luna seguía saltando, pero parecía que resbalaría.

Luna: *Tambaleando* Ah-ah-ah-¡AH!
Markus: [Confundido] ¿Luna?

Al ver que Luna caería sobre él, rápidamente extiende sus brazos y la atrapa, reduciendo la intensidad de la caída, y algo de dolor sobre él.

Markus: Buenos, días... *Sacude su cabeza*
Luna: *Le da un beso "de pico"* Excelente atrapada, corazón. *Sonríe*

Las mejillas de Markus sonrojaron no sólo por el beso, también por tener a una chica tan cerca de él y viendo el lugar...
El corazón de Luna late muy rápido, pero no se mostraba nerviosa.
Tras unos segundos, ambos se levantan a modo de estar sentados sobre la cama.



http://www.youtube.com/watch?v=qWBE8j-RIN0

Markus: Y, ¿cómo te ha ido?
Luna: Muy bien, gracias. Venía a verte para--
Markus: ¿Otro Fuego Fatuo? *De pie a golpe* ¡¿En dónde?!
Luna: No, no Markus, no hay peligro alguno ahora. Toma asiento, por favor.

Markus se tranquiliza y vuelve a tomar asiento.
Lo que le sobraba de sueño desapareció al anunciar la falsa alarma, de todos modos sigue consciente.

Markus: Perdóname.
Luna: No te preocupes. Y como te decía, venía a verte, para practicar contigo.
Markus: [Asombrado] ¿Practicar... esgrima, contigo?
Luna: [Motivada] ¡Claro! Me gustaría probar qué tan bueno eres.
Markus: *Sonríe* Hmm. Je, je...


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-Bueno mi querida Luna, llevo muchos años practicando este deporte; aunque nadie de mi familia lo practica, he de decir que soy muy bueno como para practicar con una novata.-

http://i274.photobucket.com/albums/jj275/follower-boy/images_006.jpg

-No por tener más experiencia que yo te tengo que pedir que seas blando conmigo.
Ni siquiera pensaba en decírtelo.
Puedo contra ti y con tu máxima capacidad.-

Markus: ¡Jo jo! ¿Te hice enfadar?
Luna: ¡No me provoques Markus que soy capaz de todo!
Markus: ¿Enserio? Te reto a que me pruebes.
Luna: [Enigmática] Ya que insistes...

Provocada, Luna piensa a la velocidad de la luz qué travesura hacerle a Markus.
Aprovechando que están solos, de instante toma desapercibido a Markus y lo empuja, dejándolo acostado sobre la cama y ella rápidamente se coloca encima de él, acercando su rostro al suyo.

Markus: Lu--
Luna: Si hablas, te muerdo los labios.
Markus: [i](Al menos estoy a salvo dentro de mi mente... Creo que no debí provocarla...)

Arrepentido, con las manos hace señas de "paz" y Luna entiende que Markus ya comprende lo que puede hacer.
Luna comienza a reírse y se levanta, le da la mano a Markus para que se levante también.

Luna: Cámbiate, no irás a practicar conmigo en pijama.

Luna abandonó la habitación, se fue cantando.
Damian iba pasando cuando la vio salir.

Markus: ¡Luna! Chh... ¿Habrá ido a la sala?

Ya con Luna fuera de su habitación, Markus busca la ropa adecuada y una vez listo sale y se dirige hacia su sala.
Nota que Luna tiene dos barras de hierro en las manos, probablemente una para ella y una para él.

Markus: ¿De dónde sacaste esas barras?
Luna: Pues, no practicarás conmigo usando una espada, así que, preferí usar algo "balanceado", tu me entiendes.
Markus: Se-gu-ro...

Recibe una barra de hierro departe de Luna.
Ambas miden 40 centímetros, por lo que, dado al espacio abierto de la sala, no habría problema al envainar.

Markus: *Viendo las manos de Luna* Oye, si tienes el Lazo Blanco en su mano derecha... ¿Eres zurda?
Luna: Tú eres diestro y tienes el Lazo Blanco el la mano izquierda. Qué casualidad, ambos tenemos las manos ocupadas. [Maña]
Markus: [En sus sentidos] Bien Luna, nunca he practicado con nadie, y mucho menos con alguien zurda, pero bueno; lo que haremos será lo siguiente: Cortes Básicos.
Si yo hago un golpe horizontal, tú deberás bloquearlo con uno vertical, procura adivinar a donde golpeo, pues con eso mejorarás tus reflejos en la esgrima.
Luna: ¿Qué pasa si te golpeo?
Markus: Si me golpeas no pasará nada, nada más sería un pequeño daño para mí.

Luna, con "amabilidad" golpea a Markus con la barra de hierro.

Markus: *Se soba* Oye, ¿por qué lo hiciste?
Luna: ¿No que solo sería un pequeño daño para ti?
Markus: Ay niña... Bien, comencemos.

Markus no subió su nivel, pues quería poner a prueba a Luna para ver si respondía a movimientos en regularización a 3 segundos cada corte.
Luna se dio cuenta que recibía ventaja, se quejó al momento.

Luna: ¡No seas delicado conmigo!
Markus: No soy delicado, quiero ver que tan buena eres.

Al seguir con la práctica, giraban mientras aceleraban los cortes y de práctica también se condujo la diversión.
Markus opta por hacer un corte horizontal con mayor fuerza, Luna reacciona y bloquea el golpe con un corte vertical y al chocar las barras, hace fuerza y empuja a Markus, dejándolo en el suelo, inhabilitado.

Markus: [Apantallado] ¿Cómo lo hiciste? Digo, me bloqueaste y respondiste tan rápido--
Luna: ¿Ves? No me provoques, que no soy del todo "inocente".
Markus: *Suspira* Bien, lo admito, no te subestimaré, entrenaremos mejor.
Luna: De hecho... *Mirando la ventana* Ya dejó de llover.
Markus: *Asomándose* Oye, es cierto.

Ambos mirando las afueras, ven como las nubes se despejan y entra el sol resplandeciendo un nuevo día y un nuevo comienzo.

Markus: Hoy se ve un día con ánimos. Vamos afuera. *Le toma la mano a Luna* Anda.
Luna: *Asienta con la cabeza* Vamos.

Ambos salen por la puerta principal y se cubren los ojos por la intensidad del sol.
Caminan hacia la jardinera de la casa de Markus y toman asiento, mirando el cielo.



http://www.youtube.com/watch?v=vy2FeV2CUb4

Markus: Dime Luna, ¿por qué me mientes?
Luna: ¿Yo mentirte? Me estás ofendiendo.
Markus: No voy a eso, ni quiero ofender, pero viendo cómo me respondes en los cortes me da a la idea de que ya tienes conocimientos en esgrima.
Luna: ¿Yo? Juro que es mi primera vez.
Markus: *Cierra los ojos y suspira* Bien, te creo. No te cuestionaré, aunque me dejaste sorprendido.
Luna: Je. Bueno, para serte sincera, practicar contigo me resolvió unas dudas.
Markus: ¿Sobre?
Luna: Cuando cortaste por primera vez un Fuego Fatuo, me preocupé por pensar que no le habías pegado correctamente, pero viendo que eres un veterano en este deporte, sé que harás muy bien si tenemos un encuentro en el futuro.
Markus: Claro que sí. Yo prometí pelear por nosotros, además, no debería tener miedo al enfrentarme con algo paranormal.
Luna: ¿Eh?
Markus: Quiero decir: los fuegos aparecen de la nada, y me quedo corto ante tus conocimientos. Pero aunque yo sea el único luchando, no me daré por vencido, aun si la situación se empeora.
Luna: *Sonríe* ¡Me agrada tu actitud!

Mientras un pequeño silencio brotaba, el viento bailo entre ellos, haciendo que sus cabellos volaran por momentos.

Luna: Pero Markus, ya no serás el único.
Markus: ¿Ah no?
Luna: *Reafirma negando con la cabeza* Si nos llegaran a sorprender los Fuegos Fatuos en una de nuestras citas, lucharé contigo.
Markus: ¿De verdad?
Luna: Sí. Por eso confío en ti, que me enseñarás a dominar bien una espada para pelear a tu lado.
Markus: Luna... [Motivado] Así será. Ven a verme cuando gustes practicar.
Luna: Seguro. Markus, pasado mañana ven al anochecer al campo. A la misma hora de la vez pasada.
Markus: ¿A las 9?
Luna: Claro, será nuestra segunda cita.
Markus: [Algo nervioso] A-ah, claro.
Luna: Espero que haya otro día en el que podamos practicar, salir al parque, tener un día libre, sin ocupaciones... Tú sabes...
Markus: Claro, haré espacio para ese día.
Luna: [Animada] Muy bien. Yo por mi parte ya iré a mi casa.
Markus: Si quieres puedo acompañarte.
Luna: No, gracias. Muy amable de tu parte pero yo puedo sola. Nos volveremos a ver mañana. *Se levanta* ¡Te veo mañana!
Markus: Claro, ¡Te veré mañana!

Conformes, ambos regresan a su actividad diaria.
Luna ya había doblado a otra calle, por lo que Markus ya entraría tranquilo a su casa.

-Eh... Disculpa...-
Markus: *Voltea* ¿Ah? ... ¿Nadie? Bueno...

Cuando sintió una mano en su hombro, pensó que Luna había vuelto a decirle algo, pero extrañamente nadie fue, aunque la esencia que se desvaneció detrás de él le parecía muy segura.

Al entrar a la casa, encuentra a Damian sentado en la mesa viendo un libro, un álbum de fotos, entre una página, logra ver una fotografía donde se aprecia a él y a otros niños entre sus 9 y 10 años.

Damian M: Markus, ¿no jugabas mucho con este niño en la primaria?
Markus: Vaya, no recordaba esa foto.
Damian M: ¿Crees que vuelva a visitarte? Siempre él y tú luchaban.
Markus: Mmm... Vaya, qué recuerdos... Lo recuerdo, su nombre es Albus.



http://www.youtube.com/watch?v=EO0pO1epNP0&feature=mfu_in_order&list=UL

Markus recuerda un momento de su pasado, él se encuentra con Albus, el chico que mencionó, al parecer en un campo, hay niños corriendo en los alrededores.
Se puede ver a Markus de más pequeño, vistiendo un uniforme que consiste en una playera tipo polo totalmente blanca, el cuello y las mangas conservan una línea roja, en medio de color blanco y cierra con una negra. Sus pantalones son azul marino y sus zapatos son negros.
Está al lado de otro niño, Albus, este es de cabellera azul oscuro, no muy oscuro, largo que le cubre sus orejas y algo picudo; ojos azules semiclaros, delgado y de tez clara, también vistiendo el mismo uniforme.

Markus: *Se estira* ¡Humm... Aah! *Se recuesta en el suelo* ¿Sabes Erico?
Albus: ¿Qué es, Daren?
Markus: Me pregunto muchas cosas. ¿Crees que, cuando lleguemos a sexto grado y nos graduemos, seguiremos siendo amigos?
Albus: ¿Qué quieres decir?
Markus: Piénsalo. Cuando terminé el kínder, sólo uno de mis compañeros estudió de nuevo conmigo, y ese es Ricardo, ha cambiado algo.
Sí sólo fue uno, cuando llegue a secundaria, puede que me quede sólo, no lo sé... He perdido muchísimos amigos, el año pasado, ¿recuerdas?
Albus: La profesora Juana, sí... Carlos, Christian, Laura...
Markus: Y esta última era una amiga muy cercana para mí... Y ya no sé nada de ella, ni de los demás... Me da miedo Albus... Hace meses llegaron Rosas y los demás, y dentro de dos años... No sé...
Albus: ¿Qué tal si estudiamos la misma secundaria? Estaríamos tres años más juntos, no sé si Elena y los demás quisieran estudiar ahí.
Markus: ¿De veras? Y que estudiáramos en el mismo salón.
Albus: Ajám. Pero todavía no sabemos si llegaremos allá, pero no hay que darnos por vencidos. Alcanza un buen promedio Markus, quiero competencia de tu parte.
Markus: [Emocionado] ¡Y la tendrás! ¡Tenlo por seguro que la tendrás!
Albus: Y mientras llegue ese día, ¿qué tal si practicamos un poco de esgrima? Ya no hemos jugado desde aquel día.

Markus: [Conmovido] Y, hasta final, ambos continuamos con la promesa que nos hicimos... Lástima que, como siempre, soy yo a quien la distancia nos separa...

Damian prestó mucha atención a su hermano, vio que Markus cerró los ojos, y tras unos segundos, una lágrima salió de ambos ojos...
Se levantó se la silla y se acercó a su hermano, abrazándolo. Markus puede adivinar el estado de ánimo de su hermano, por eso se sintió más seguro.

Markus: D-descuida Mauro, algún día nos volveremos a ver... Algún, día...


Final del Capítulo.

MasterPlayer
15/01/2012, 18:07
Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Capítulo 5 - Animada Ilustración.
No Te Conozco, Pero Quiero Saber De Ti.


21 de Octubre.

Tras recibir la visita y los buenos días de parte de Luna, Markus en parte de la tarde practica los Cortes Básicos con ella.

El día de hoy será su segundo encuentro personal con Luna, a la misma hora de la semana pasada.
Mientras la hora se acerca, mientras el aire viaja por todos los alrededores, ¿en qué invertirá Markus su tiempo?

Markus despierta al medio día pero por voluntad propia.
Esta vez, al abrir sus ojos ve un panorama café claro y líneas negras.
Sin acudir al miedo, usa sus manos para tocar su rostro, al sentir un material delgado y frágil, se lo quita de la cara y resulta que el material es una hoja de papel color café claro que traía pegada en la frente.
Frente a él, puede ver en la hoja un dibujo; en él, se admira dibujada toda la familia de Markus.
Él, su madre, su padre y sus hermanos estaban en el dibujo, sólo que, su madre y sus hermanos estaban dibujados con menor grosor y sus rostros fueron cubiertos por sombras.

Markus: *Confundido girando la hoja* ¿Qué mensaje oculta este dibujo?

Tras voltear la hoja, encuentra y lee un mensaje tras esta.

"Protégelos, que las llamas del mal no incineren sus almas"

No ignoraba el mensaje, pero tampoco revela su importancia a más.
Dobla la hoja y la guarda en un lugar seguro, se levanta de la cama y sale de su habitación para cepillarse sus dientes.
Reanimado, se dirige a la mesa y encuentra a sus padres y hermanos platicar mientras almuerzan.

-Mejor tarde a no almorzar, ¿eh, Markus?-
Markus: ¡Papá!

El padre de Markus, David Plauto, es un hombre que no se le ve todos los días en casa, la razón de esto es porque es transportador y tiene que viajar a distintas partes de la región del Istmo y en algunas ocasiones a ciudades mayores.
Los rasgos que comparte Markus con su padre son el tono de piel y el color del cabello, pero este es más largo, a diferencia de su madre y sus hermanos; por comentarios familiares, la actitud de su padre se asemeja a la de Markus en su edad, pero igual son responsables y amantes de los retos.

Markus: Qué bueno verte por aquí papá.
D. Plauto: ¿Y bien hijo? ¿Qué tal la escuela?
Markus: Ya sabes, voy bien y puedo mejorar.
D. Plauto: Bien dicho, ¿y qué tal vas con la esgrima?

Al terminar de pronunciar esgrima, Diana tira a propósito su tenedor con fastidio.
Casi levantándose de la silla comienza a quejarse.

Diana M: Papá, dile a Markus que deje de traer palos a la casa, o que deje de jugar con ellos dentro.
Damian M: Diana, que no--
Markus: Diana, entiende que esgrima es un deporte, y no lo uso para mal--
Diana M: Que se cree un Ninja y--
Damian M: Los Ninjas usan Katanas, no palos--
M. Catalina: *Aplaude con fuerza* ¡¡Ya basta!! David, por favor...
D. Plauto: [Muy tranquilo] Ya, niños, cálmense, no hay por qué pelear. Diana, entiendo que te preocupes por tu hermano, pero deberías investigar más sobre el deporte que él practica, en vez de estar chateando todos los días.
Diana M: ¡Pero... [Rendida inconforme] Luego lo haré.
D. Plauto: Markus, tú como el mayor pon el ejemplo a tus hermanos y no intentes lastimarlos con tus palos.
Markus: Nunca, y no lo utilizo para querer dañar a la gente.
D. Plauto: No digo que hagas, te pido que no intentes ninguna locura.
Markus: *Asenta con la cabeza* De acuerdo.
D. Plauto: Ahora, ¿En qué estábamos? ¡Ah sí! [Alegre] ¡Me encanta este guiso María!

Retornando la paz de la familia, Markus se dirige nuevamente a su habitación pero esta vez para cambiarse de ropa y estar a gusto por donde él desea estar.
Regresa a la mesa y desayuna pese a la hora.
El último en terminar pero con provecho.
Al terminar de lavar su plato, lavar sus manos y cepillar sus dientes, sale al patio con intención de practicar.

Markus: *Sujetando un palo en su mano* (Muy bien, haré tiempo practicando, haber si creo otra técnica)

Antes de hacer un corte, es llamado desde lejos por su papá. Se detuvo en el momento exacto que escuchó su voz.

D. Plauto: ¡Markus! ¡Ven por favor!
Markus: *Frena paralizado* ¡Ya voy! *Suspira*

Dirigiéndose a la habitación del fondo de la casa, su papá le confirma para qué lo llamó.

Markus: ¿Qué es, papá?
D. Plauto: Mira, necesito que vayas a hacerme un favor: ve a Plaza Cristal y compra un juego de herramientas que necesito para el trabajo.
Markus: Seguro, y el--
D. Plauto: Aquí está. *Se lo entrega en su mano* Con cuidado, que no se te pierda.
Markus: De acuerdo, voy saliendo.



http://www.youtube.com/watch?v=vy2FeV2CUb4

Saliendo por la puerta, camina entre las calles de Cualipan para llegar a la entrada y dirigirse a la Carretera Transístmica.
No es un cruce peligroso, pero uno debe ser atento y rápido para cruzar las 3 pequeñas pero muy demandadas por los autos, carreteras.
Markus es "experto" en los cruces, si Plaza Cristal, un centro comercial que se encuentra el otro lado de la C.T., llegará en cuestión de minutos.

Exitosamente cruza las calles y camina hacia Plaza Cristal, recorriendo las vías peatonales y el estacionamiento para poder llegar.

Plaza Cristal es el centro comercial más visitado de la ciudad no sólo por su amplio surtido de productos, también por tener negocios dentro de la misma que la hacen muy llamativa, en otras palabras: Centro Comercial Galería.

Markus se dirige a la sección de ferretería buscando un juego de herramientas de calidad y a la vez económico.
Algo que Markus no tolera del todo son los precios altos, siempre busca algo que sea útil, duradero y por un precio razonable, y en el caso de la caja, logra dar con una según sus expectativas.
Ya en sus manos, se dirige a una caja para pagar el producto y poder regresar a casa.

Antes de salir de la plaza, sufre un choque con una persona, provocando sin intención que esta suelte sus cosas de la mano.
Markus no se queda mirando ni cruzado, suelta la caja y ayuda a recoger las cosas.

-¡Ay no!-
Markus: ¡Oh! Déjame ayudarte.

Más que nada, fueron libretas y unos lápices los que cayeron al suelo de parte su víctima.
Ambos se agacharon para recoger todas las pertenencias.
Ignorando lo que fuera vergüenza, Markus se agiliza y recoge todo, pero falta un lápiz, el cual es recogido por ambas manos.

Al tocar una con la otra, se levantan ambos con una mirada diferente: Markus atónito por ver quién era y la chica por verlo claramente.

Markus: Esto... *Ordenando los cuadernos* Toma, todo esto es tuyo.
-Gra-gracias por tu ayuda...-
Markus: Yo... ¿No nos conocemos?
-Eres... No, no te conozco, aún... Pero...-
Markus: ¿Qué...?

Es una chica de piel blanca, cabello largo castaño, en él lleva puestos dos broches; sus ojos son verdes, su vestido es una mezcla de colores violeta en la blusa y lila de la falda, calza botas.
La chica salió primero luego de recuperar todas sus cosas, dejando a Markus atrás y sin pensamientos.
Retomando sus asuntos, se dirige a la puerta de salida para ir a casa, antes de salir del territorio de Plaza Cristal, pisa un papel y lo recoge, dentro de él había un dibujo, con el mismo tipo de papel y el mismo color que el que tenía pegado en su frente esta mañana.

En el papel estaba él dibujado en la posición en la que estaba ayudando a recoger las cosas que la chica de antes sin querer soltó.
El cambio del rostro de Markus en el dibujo era que en vez de estar serio, mostraba una sonrisa motivadora.

El dibujo fue de su agrado, pero en un momento un escalofrío recorrió su espalda.
Sin pensar en lo malo, dobla la hoja y guarda el papel en sus bolsillos y regresa a casa a entregar lo que se la había requerido.

Las horas pasan mientras Markus pasaba haciendo qué haceres en su casa y de vez en cuando recordaba el dibujo que había encontrado, a la vez en que tenía pegado.
Por las cuatro de la tarde, Markus sale libre de toda labor y se dirige al patio para practicar cortes.
Pensando en lucirse con una nueva técnica, cruza los brazos y mira al cielo.

Markus: (Ahora, algo que sirva para traspasar una defensa, aunque la situación esté gruesa... Aprovechando que, alguien podría cubrirse y sería poco probable causarle daño con un corte horizontal o vertical, debería usar la puntería en este caso.
Algo como "romper defensas apuntando al punto débil del enemigo"...)

Firme, sujeta el palo que trae a la mano y decide darle vida a su técnica.

Inclinándose, coloca su brazo derecho atrás con la punta del palo apuntando un poco a su frente, mientras que con la mano izquierda apunta a su objetivo, al no tener uno, fija un Fuego Fatuo imaginario como su enemigo.

Para que el golpe sea más fuerte, sujeta con fuerza el palo y tiembla de la presión, cuando calcula el momento exacto, da un paso rápido hacia el frente y con la punta golpea a su objetivo.
Básicamente, su propósito es, que aunque su enemigo se cubra, apunte a su punto débil y rompa sus defensas, esperando dejar al enemigo aturdido para tomar la ventaja.


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-¡¡Nada Mal!! ¡A este ritmo seré siendo de los mejores de todos los tiempos! ¿Quién lo diría? ¡Soy muy bueno!-


http://www.youtube.com/watch?v=xYQuPsTYDpc

Después de auto felicitarse, cambia la rutina a hacer "Danza de Espadas".
Movimientos fluidos para apuntar a distintos blancos con la intención de derribar a tu oponente.

Markus no se había fijado, pero la misma chica que se había encontrado antes, estaba en un tronco de un árbol vecino, y mientras ella lo ve, dibuja firme y pacientemente a Markus y su determinación.
Aunque, temprano fue descubierta por él cuando giró la mirada más allá del patio.

-¡Ah!-
Markus: *Extiende su brazo* ¡Espera! Con hoy son dos veces que nos vemos... ¿Quién--

Antes de terminar su pregunta, la chica comienza a reírse y se echa a correr.
La ironía le provoca a Markus confusión, pero decide seguirla.

Markus: [Decidido] ¡¡AGH!! ¡¿Es que está jugando conmigo?! ¿A dónde va?

Se dirigían al campo, y aunque Markus no quería ir ahí, debía seguirla para que aclare sus dudas.
La chica tomó ventaja y se escondía entre los árboles del campo.
Markus corrió hacia el pequeño bosque, buscando al mirar a distintos perímetros.

Markus: *Llega jadeando* ¡S-sal! ¡Sal de d-donde estés...!
-¡Por aquí!-
Markus: *Gira a un lado* ¿Eh? ¿Cómo?
-¡No! ¡Estoy justo aquí!-
Markus: *Tocándose la nuca* Esto es un juego ridículo.

Cuando pareció desaparecer, lo tomó por sorpresa.


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-Aquí estoy, no busques más allá.-

A punto de gritar del susto, voltea para ver que su intrusa ya no se escondería y da la cara frente a Markus.

-¡Ja, Ja! Eres un chico, muy diferente a los demás.- Dijo revelando una sonrisa.
Markus: Eres todo un caso niña.
-Toma, te obsequio este dibujo.-
Markus: ¿Para mí? Gracias... (¿?)

Markus aceptó un papel doblado de parte de la chica.
Abre el papel y encuentra un dibujo, pero no es él, es ella con una pose diferente y con un mensaje escrito en él.

"Gracias por haberme ayudado y gracias por alegrar mi día"
"Ojalá podamos conocernos mejor, en otro momento."
"Andrea"

Markus: Pues me agrada que te expreses así pero--

Cuando miraba frente a él, no había nadie, se había quedado solo.

Markus: [Frustrado] Mujeres... Qué extrañas son... Aún así, conservaré el dibujo de... Andrea.

Al no encontrarla, Markus decidió abandonar el lugar, pensando en volver cuando llegue el momento adecuado.
En el mismo lugar, Andrea lo ve irse, sólo se escondió en otro lugar, aunque no quería dejarlo ir.
En otra parte del campo, parece ser que una silueta los vigilaba, pero desapareció.

Markus abandona el campo, camina muy tranquilo de regreso a casa, pero se detiene en la misma intersección de la calle, escucha alguien reírse, aunque muy diferente a la última vez.

Markus: *Dándose palmadas en un oído* ¿Y ahora? ¿Qué pasa?
-¡A-já! ¡Te pille con otra!-
Markus: Esa voz de nuevo... ¿Hola?
-¡Hmm! Hola Markus. ¿Qué te has hecho?-
Markus: Buff... Si te cuento, será una larga historia. A propósito, ¿por qué soy el único que te escucha? ¿Y por qué en medio de este cruce?
-¿Tiene algo de malo? A mi me agrada, le da un toque de misterio.-
Markus: Amm, quizás... En fin, ¿qué pasa?
-Markus, si alguien estuviese en peligro, a unos cuantos pasos de ti, ¿irías a ayudarle? ¿Aún cuando ni siquiera se conocen?
Markus: ¿Por qué...? No, espera. Claro que lo haría.-
-¿En serio? Guau, ¿y no te da miedo?-
Markus: ¿Sabes? En cada batalla a la que me someto, siempre voy con algo de duda, y dentro de ella llevo miedo, porque no sé si en lo que me he metido es algo muy grave... pero no miro atrás, al contrario, avanzo hasta encontrar la solución, y que nadie salga herido.
-Mmm... ¿Cuándo fue la última vez que te escuché decir algo más o menos así?-
Markus: ¿A mí?
-Mmm... Bueno Markus, yo tengo que irme. Ya me enteré de que hoy tendrás otra cita nocturna con mi hermana. ¡Cuidadito con lo que hacen, ¿entendido?!-
Markus: ¡H-hey! *Exhala* Yo no hago cosas malas.
-¡Ja ja ja ja ja! Tranquilo Markus, sé que eres una buena persona... pero, ten cuidado.-
Markus: Claro, ya verás. Todos estaremos bien... Vocecita.
-¿Vocecita? Qué nombre tan gracioso, je je... Algún día nos veremos las caras, y ese día está por llegar. Sé paciente, pero se cauteloso... Podría no agradarte a la primera.-
Markus: ¿Eso piensas? *Sonríe* No sé quién serás, pero me está matando la curiosidad saber cómo eres en realidad... [Apenado] Bueno, este tipo de conversaciones, pareciera que hablara con los fantasmas... genial.
-Entonces... Nos veremos pronto. ¡Cuídate Markus! ¡Sé amable con Luna y Andrea!-
Markus: ¡Lo haré!

Cuando todo vuelve al silencio, Markus retoma su camino de regreso a casa.
Justo al tocar la puerta, recordó parte de la conversación.

Markus: Oye... ¿Dijo Andrea? Ugh... Los fantasmas sí existen... Pero, no me asusta.
Mmm... Juraría haberla visto antes... Me suena, pero no logro recordar bien.


Final del Capítulo.

MasterPlayer
04/02/2012, 15:56
Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Capítulo 6 - Ola De Recuerdos.
Estoy Dispuesto A Darte Todo Mi Apoyo.

Mientras la noche se acercaba, tanto Markus como Luna se preparaban para su segundo encuentro.
Markus ya estaba listo por adelantado, sólo quería hacer tiempo para llegar a la misma hora de la vez pasada.
En el caso de Luna, todavía se preparaba, pero para ella no hay momento que retrase el ir y venir.

Mientras Luna seguía en su ducha, miraba por una ventana algunas estrellas y esperaba ver si la luna finalmente aparecía.
Hacía tiempo, pero mientras eso pasaba, también pensaba en la situación de estos días: ha estado muy tranquilo y Markus no ha sufrido otro ataque sorpresa.
Intentando no atraer con el pensamiento algún suceso así, reflexiona sobre su encuentro de hoy.



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-Nada puede salir mal.
Ni aunque me lo deseen, mi decisión es tener una buena noche.-

Luego de unos momentos de pensar y pensar, finalmente sale de la tina buscando una toalla para cubrirse su cuerpo.
Protegida desde su pecho hasta las rodillas, se dirige a su habitación en donde puede vestirse tranquilamente.
Mientras secaba su cabello, buscaba un vestido adecuado para salir a pasear en la noche.

Luna: Podría usar éste... o éste que quedaría mejor...

Algo indecisa, encuentra lo que necesita y con calma puede prepararse para salir.

Del lado de Markus, ya estaba apunto de salir, nada más su padre le habló antes de salir a la puerta.

D. Plauto: Eh, Markus, ¿a dónde vas a esta hora?
Markus: Eh... Iré al campo, a caminar.
D. Plauto: [Confiado] Je. Hijo, no tienes que mentirme para ir a ver a una chica.
Markus: ¿Q-qué?
D. Plauto: Tu madre me ha comentado sobre esa chica que te ha visitado a menudo. Cómo era su nombre...
Markus: [Convencido] Luna.
D. Plauto: *Chasquea* ¡Ella! Hijo, pórtate bien con las mujeres, que son algo muy importante para nosotros, como la familia.
Markus: [Poco apenado] Claro papá. Volveré en una hora.



http://www.youtube.com/watch?v=QXIDg9wF5YQ

Saliendo de su casa, Markus se va pensando en el camino sobre los sucesos de hoy, por cierta parte no había dejado de pensar sobre el juego de Andrea: los dibujos y si es todo es real o una ilusión.
Le es difícil, pero prefiere esperar a recibir más respuestas, eso piensa él.

Al llegar al campo, repite la misma rutina de la última vez: camina hasta el centro del campo, mirando el concierto de estrellas y escuchar el canto de los grillos por la noche; al escuchar la voz de Luna llamándolo, se dirige a un árbol al cual estaban ambos antes.

Luna: *Sonríe* Qué bueno que hayas venido Markus.
Markus: *Sonríe* Luna... Te ves hermosa... ¡Bueno! Quiero decir que--
Luna: ¡Ji, ji! Te haz puesto rojo.
Markus: N-no. *Se tapa las mejillas*
Luna: Vamos, no tienes por qué apenarte, aprecio mucho tu opinión hacia mí.
Markus: [Más confiado] No hay de qué, las flores más hermosas siempre serán quienes llamen mi atención.
Luna: ¡Ya! ¡Me avergüenzas!
Markus: ¿Pero por qué? Yo digo lo que mi corazón opina.
Luna: *Cierra los ojos, en una sonrisa profunda* Oh Markus... ¿Qué tal si miramos las estrellas?
Markus: Por mi está bien.

Ambos bajo la sombra, miran el aquel oscuro cielo, iluminado por las pequeñas estrellas de la noche.
Deleitando las constelaciones, los grillos callan poco a poco, un viento surca y la tranquilidad del lugar conmueve los más profundos sueños.

Luna: ¿Te puedo preguntar algo?
Markus: Dime qué es.
Luna: Alguna vez te haz preguntado cómo sé tanto de ti, qué sé que tú no sabes, ¿o algo parecido?
Markus: Bueno... Pocas veces me he preguntado sobre ti, quién eres realmente, por qué te preocupas por mí o si realmente nos conocemos aunque no tenga recuerdos tuyos de un pasado.
*Luna se queda callada*
Markus: Pero, aunque no tenga esos recuerdos, algo me dice que tú eres una persona en quien puedo confiar, quien puedo compartir mis alegrías y mis penas, una persona quien juró con su espada a los cuatro vientos proteger a su Doncella.
Seré feliz si tú lo eres, y para eso te protegeré.
Luna: [Conmovida] M-Markus, por qué--
Markus: ¡Ja! Ahora tú te pusiste roja.
Luna: Cómo, tú... *Infla sus cachetes*
Markus: ¡Ja, ja, ja! Tranquila, voy en buen plan, pero no debes enfadarte. Vamos, que haría lo que fuera porque tú seas feliz.
Luna: [Pícara] ¿Hablas, enserio?
Markus: Por el Lazo Blanco. A propósito, desde que me lo pusiste, no me lo he quitado, y míralo, está puro de suciedades.

Markus mostró su mano izquierda, tal y como dijo, el Lazo Blanco sigue ahí en su mano, Luna también mostró su mano derecha y su Lazo Blanco.
Tomó su mano, y lo miró a los ojos.

Luna: Then... Kiss me. Kiss me right here.

Con la mano izquierda, Luna apunta hacia su boca, señalando sus labios.
Markus entiende, pero los nervios los atarantan.

Markus: W-what?
Luna: Dijiste que harías lo que fuera porque yo sea feliz. Y, te estoy pidiendo esto, como prueba.
Markus: *Girando la mirada* Bueno, me lo pides de repente y--
Luna: Cerraré los ojos... Y esperaré, no nos iremos de aquí hasta que cumplas con tu palabra.
Markus: [Capturando valor] Muy bien... Luna.

Sus visiones se llenaron de oscuridad, pero al contactarse ambos labios, fluyeron colores en sus mentes.
El tiempo ya no era excepción, ambos corazones palpitaban acelerando su ritmo, mientras sus manos se sujetaban con fuerza.
Tras unos momentos, separaron sus labios y se miraron los rostros.

Luna: ... Are you still confused?
Markus: No, everything is fine.
Luna: *Sonríe* Muy bien. Quería escucharlo de tu voz.
Markus: ¡Ja, ja!
Luna: [Alegre] Ay Markus, qué feliz me siento.
Markus: Je je... Opino lo mismo.
Luna: Markus, quiero decirte algo.
Markus: Adelante, dime.
Luna: Tú eres el primer chico con el que tengo una cita, y también el que me dio mi primer beso.
Markus: [Apenado] ¿Ah, sí? Este...
Luna: Eres un chico maravilloso, no eres como los demás. Tienes algo que te hace único, y muy especial.
Markus: ... ¿Sabes? Mucha gente ha hecho muchos comentarios sobre mí, la mayoría yo entiendo que son positivos, y de esto mi actitud.
Me cuesta un poco autodefinirme como una buena persona, no digo que no lo sea, pero he estado en situaciones muy... ya sabes, y siempre trato de ayudar, aunque también me vea afectado.
Luna: *Sonríe* Esa es una, te gusta ayudar, y compartir lo que uno siente. Vaya, quizá no sea sólo una cosa, podrían ser varias.
Markus: Mmm... [Seguro] Gracias Luna. Eres una bendición para mí, quién como tú que no teme a decir las cosas, para mí también eres una chica única y especial. Le agradezco a Dios haber cruzado mi camino contigo.

Los dos callaron, de parte de Luna se ve muy contenta, no deja de sonreír, Markus también está alegre, no puede quitarle la mirada de los ojos a Luna.
Pronto ambos se levantaron, y de pie, Luna retoma la palabra.

Luna: ... Ya es hora de irnos, volveremos a vernos otro día.
Markus: ¿Eh? ¿Tan rápido?
Luna: No quiero que por mi culpa te regañen tus papás, por favor, otro día nos veremos. ¿Cuándo te he fallado?
Markus: Never.
Luna: See? Trust me.
Markus: (Vaya, también domina el inglés... Qué niña)
Luna: Entonces, yo iré a verte, en el transcurso de la semana.
Recuerda que vas a enseñarme esgrima.
Markus: (Debería visitarla, pero ni preguntar en dónde vive) Está bien, esperaré tu visita.

Dentro de las calles de Cualipan, Andrea está caminando por Tlaloc.
Al entrar a la calle Citlali, se detiene justo frente al patio de la casa de Markus, ve que todas las luces, a excepción de la sala, están apagadas.
Camina hacia la puerta principal para tocar el timbre, pero se lo piensa.

-¿Vas a llamarlo? ¿No crees que es un poco tarde?-

Al escuchar su voz, Andrea dio la media vuelta para confirmar si era quien se imaginó, pero no hay nadie.

-Eres muy lenta.-

Salió a la calle y notó que quien le habla está sentada en el tejado de la casa de Markus.

Andrea: ¿Qué haces aquí?
-Sólo venía a verlos. Parece que la situación ha estado muy tranquila últimamente.-
Andrea: ¿Muy tranquila? ¿Qué quieres decir?
-Simple. El chico no ha estado en acción en días. ¿Qué tal si le subimos un poco el volumen a la música?-
Andrea: No... No vas a herirlo, ¿Verdad?
-Pff... Boba.-

Mientras Markus y Luna salían del campo, quedaron entre las calles hasta que cada quien ya tenía su rumbo en la mira.

Markus: ¿Segura de que no deseas que te acompañe a tu casa?
Luna: Estaré bien. Mírame. *Vuelta* ¿Ves?
Markus: [Relajado] OK, hasta la próxima.
Luna: Cuídate Markus. Me saludas a mis suegros.

Luna fue la primera en caminar, Markus dio vuelta a casa justo cuando ella ya no estaba a la vista.
Mientras caminaba hacia su casa, se pensaba por la cabeza sobre su compromiso con Luna, no se lo podía quitar de la cabeza.
Estaba tan emocionado, que hasta saltaba.
Mientras se iba acercando a su casa, podía ver en medio de la calle a alguien desde lejos, exactamente en frente de su casa, y esto hace que se concentre más en ello.
Al acercarse, era Andrea, sujetando su hombro derecho.

Markus: ¡Andrea! ¿Estás bien?
Andrea: M-Markus, cuidado.
Markus: ¿Cuidado? ¿De qué?
-Al fin llegas, te estábamos esperando.-



http://www.youtube.com/watch?v=k5hBdV5Pj0E

Puede ver la sombra de una persona desde lo alto de una casa vecina, pero no se le puede ver el rostro porque tiene un velo puesto en él.
Cuando Markus le mira fijamente, este salta con algo en la mano, una espada extraña

Andrea: [Asustada] ¡¡NO!!
Markus: ¡AH! ¡Jamás!

Su reacción fue tan rápida que pudo sujetar a Andrea y evadir el tajo que caería sobre ambos.
Cuando el individuo estaba frente a ellos, apuntaba con la punta de su espada a Markus.

-Después de todo, tienes reflejos.-
Markus: ¿Qué diablos quieres?
-Sólo una cosa de ti. Coge tu espada, quiero un reto.-
Markus: No tendrás nada de mí.
-Es eso, ¿o quieres que tu amiga sea tu pérdida por huir?-
Andrea: Dé-déjalo. No le hagas daño a él...
Markus: ¡No Andrea! ¡Atrás!

Sin otra opción, se concentra y llama desde su mente a su espada para poder enfrentar a su agresor.
Cuando ambos estaban armados, su agresor se acercó a él con una velocidad imprescindible, Markus apenas y pudo cubrirse del ataque y devolverlo, mientras saltaba.
Chocan espadas, se le era muy difícil a Markus por la agilidad de su oponente, pues lo único que podía hacer era responder a los golpes y devolverlos.
Él sudaba, pero el enemigo estaba en perfectas condiciones.

Markus: Uff... Gyaah...
-No ocultes tus capacidades, dame con todo.-

Seguía en el duelo, pero Markus se debilitaba a medida de que los golpes eran más fuertes y más rápidos.
Quería cortar a su enemigo, pero este no se lo permitía ni aun cediéndole la ventaja.
Tras unos ataques bloqueados, Markus se inclina al suelo, cansado, extiende su mano hacia el suelo para sostenerse mientras con dificultad respira.

Markus: Ah... aaaah...
-Hmm. Nada mal, aunque te falta mucho por mejorar. La próxima vez que nos veamos, espero que seas más cauto.-

Desapareció, Markus está más preocupado en Andrea que en saber si la sombra volvería a atacar, pero no hay más señales de esta.
Andrea se acerca a Markus, un poco lenta, pero lo alcanza, poniéndose de cuclillas.

Andrea: ¿Estás bien Markus?
Markus: *Cansado, se inclina más* Ah... aaaaaah... Fue dema-siado...
Andrea: Dios, qué percance. Al menos no estás herido.
Markus: [Algo aliviado] Buah... Si no estás herida, te llevaré hasta la entrada... ¿Quién demonios era quien me jodió casi por completo?
Andrea: Debes descansar, yo estaré bien; no te preocupes por mí.
Markus: Si, tú lo dices, puedo tranquilizarme.
Andrea: *Se levanta* No sabía que eras tan bueno con la espada, ni sabía que tenías una espada real.
Markus: Olvídalo, no pude ni tocarle.
Andrea: Pero me defendiste, aún sin conocerme...
Markus: ... Lo importante es que ahora no ocurra otra cosa así. Y bueno, *Se pone de pie* ¿Qué haces a estas horas en Cualipan?
Andrea: Verás... Mejor, te lo contaré luego. Cuídate.
Markus: ¡Espera! ...

Andrea corrió hacia la calle Tlaloc, pese a la gravedad de la batalla, Markus fue a alcanzarla.
Ninguno de los dos iba muy rápido, Markus la alcanzó a tiempo.

Andrea: Markus, descansa, estaré bien.
Markus: Quizá exagere, pero si mañana me enterara de que algo te sucedió, me sentiría culpable por no haberlo impedido.
Andrea: ... *Sonríe* Está bien, acompáñame.

Ambos caminan hasta la entrada de la colonia Cualipan.
Vieron una banca y tomaron asiento.

Markus: ¿Vives muy lejos?
Andrea: Un poco, pero siempre voy por el camino seguro.
Markus: Pues, cuando te vayas, ve con cuidado. Agh...
Andrea: Por favor dime que no te llegó a herir.
Markus: Aunque así hubiera sido, que así quedara. Por mí que me hubiera matado y que a ti te dejara ir.
Andrea: ¡No digas eso!
Markus: Ya, ya pasó.
Andrea: ... Estos sueños...
Markus: ¿Qué dijiste?
Andrea: ... Toma esto.

Andrea le dio otro papel, Markus lo tomó.

Markus: ¿Es un dibujo?
Andrea: Sí, ábrelo.

Markus desplegó la hoja doblada, en ella, puede ver que él mismo está defendiendo a Andrea, justo en el momento en el que bloqueó uno de los ataques de la sombra.

Markus: ¿Cuándo dibujaste todo esto?
Andrea: En la mañana, cuando desperté, tuve un sueño, muy parecido a lo que ves.
Markus: Andrea, ¿Qué clase de don tienes?
Andrea: Pero eso es sólo... Una pieza. Te contaría más, pero ya es muy tarde. En un día de estos te visitaré.
Markus: ¿Cuándo? Estaré preparado.
Andrea: No lo sé, pero cuando llegue ese día, prepárate.
Markus: Siempre lo estoy. Ya verás.
Andrea: Bueno, yo ya tengo que irme. Markus...
Markus: Dime, Andrea.
Andrea: ... Gracias, por protegerme.
Markus: Je, no es nada, estoy para ayudarte. Que descanses.

Sin ningún tipo de contacto, se despiden.
Al salir de Cualipan, muchos nuevos pensamientos fluyeron en la mente de Andrea, entre ellos fue la confianza de Markus hacia ella, que sin conocerse, la trató como si fuese muy importante para él.
Su corazón late contento.

Markus no se había ido, sigue descansando, cerrando los ojos.
Sintió que alguien se colocó en frente de él, y esa persona es de nueva cuenta Andrea.

Markus: ¿Andrea?
Andrea: *Toma asiento* Me sentaré aquí por unos minutos más. Acabé de recordar algo y quería decírtelo.
Markus: ¿Qué es?
Andrea: Me acuerdo de ti, cuando eras uno niño, la primera vez que nos vimos fue en octubre del año 2003.
Markus: [Asombrado] ¿De verdad?
Andrea: *Asienta* Así es. Fue en la primaria que está a unas calles de aquí de Cualipan, la Libertador Miguel Hidalgo y Costilla.
Nunca olvidaré ese día, lo recuerdo claramente, ese día yo lloraba, pero tú te acercaste a mí y me preguntaste qué tenía.
Markus: [En sus pensamientos] Umm... Veo algo.
Andrea: Inclusive me compraste un jugo y unas galletas, y en parte de ese día no dejaba de pensar en lo que hiciste por mí.
Markus: Ah ja ja... Ya recuerdo, ese día estaba en un partido, en el tiempo libre. Cuando veo a alguien así, busco la forma de ayudarle a sonreír de nuevo, porque me gusta ver a una persona contenta, no digo que todos debamos vivir la vida color de rosa, pero cuando hay problemas y se pueden solucionar en ese momento, no hay que desaprovechar la oportunidad.
Andrea: *Suspira* Han pasado cuatro años desde entonces, te fuiste porque debías volver al juego y nunca te dije lo que debía decirte en ese momento... pero lo diré ahora.
Markus: Bien, te escucho.

Andrea sonríe, a la vez sus mejillas sonrojan un poco, tiene la confianza para hablar.
Por alguna razón Markus, al ver el rostro de Andrea, se sintió intimidado, lo que lo mete en dudas.

Andrea: ... Muchas gracias, mi corazón valoró mucho lo que hiciste por mí...
Markus: [Relajado] De nada Andrea. Lo que sea por ayudar.
Andrea: ¿Qué tal si nos vemos otro día? Pasaría a verte a tu casa, ya sé en dónde vives.
Markus: Claro, aunque me gustaría más irte a buscar, pero dejo esta en tus manos.
Andrea: *Se levanta del asiento* Gracias. Buenas noches Markus.
Markus: Que descanses Andrea, y gracias por el dibujo.

Markus a los pocos segundos también se levanta y se despide de Andrea, ofreciéndole la mano, y ella la recibe, se dan un apretón de mano. Luego él toma camino de regreso a casa.
Andrea esperó a que Markus doblara una calle, acto seguido sacó un dibujo doblado en una hoja de papel, lo desdobla y puede ver en la misma hoja a ella misma, a Markus y a otra niña plasmados.

Andrea: (Nunca olvidaré aquel día en el que te conocí Markus, y qué alegría tan inmensa la que siento porque nos volvimos a encontrar el día de hoy.
¿Y quién lo diría? Desde aquel entonces, algo nuevo en mí nació, y eso al verte otra vez... ... Algún día, te lo diré Markus.)


Final del Capítulo.

MasterPlayer
06/03/2012, 10:18
Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Capítulo 7 - Tipos de Corazón.
"Los Fuertes Caerán, Los Débiles Se Fortalecerán."

Markus tuvo una buena y una mala noche.
Por una parte por ver a Luna y tener una buena relación con ella, y otra por recibir un asalto inesperado, pero protegía la vida de Andrea.

Los días transcurren hasta llegar a despertar con un nuevo sol.
Markus debe concentrarse en estos momentos en sus estudios.
Además de la esgrima, tiene como objetivo la escuela.


23 de Octubre.

L. Ricardo: Hey, Markus.
Markus: Euh...
L. Ricardo: Mira a Molina.
Markus: Ajá.

Miraban a su compañero durmiéndose sobre el pupitre.
Luis tenía un plan de asustarlo, aunque Markus no estaba de acuerdo, él fue con Luis hasta llegar con Molina.
Quieto, da señales de que no lo alarme para poder asustarlo, mientras Luis acerca su cabeza hacia el oído izquierdo de su víctima, respira hondo y sopla con intensidad en su oído, provocándole un susto.

Daniel M: ¡¡AAAHHH!!

Ver su cara de susto le provoca a Ricardo reventar de risa, cosa de la que Daniel no se enfada, le provoca risa también, pero admite haberse asustado.

Daniel M: ¿Y por qué no me avisaste Markus?
Markus: *Con los ojos en el techo* Disculpa, me insistió en no interrumpirlos.
L. Ricardo: *Retomando el aire* Ah... Qué bueno estuvo esto.

Jesús Alberto llegó al salón, se le ve muy contento.

J. Alberto: Qué onda.
Markus: Hola Beto, acaban de meterle un susto a Molina.
*Ricardo se vuelve a reír*
*Alberto le sigue la corriente*
Daniel M: No sean mala onda...
Markus: Sí, parecerá gracioso, pero la broma ya murió.
J. Alberto: Ah, de veras. Tenemos la hora libre.
Markus - Daniel - Ricardo: ¿¿Enserio??
J. Alberto: De veras, me acaban de avisar que habrá junta.
Markus: Pff, mejor que saliéramos temprano.
Daniel M: Como sea, vamos a la cafetería.
L. Ricardo: Esperen, voy por mi cartera.

Todos con su gasto a la mano, toman camino para ir a la cafetería de la escuela.
Al ser un tiempo libre para muchos estudiantes, muchos aprovechan para ir a las bancas de la escuela a platicar o hacer tarea, otros van a las escaleras a relajarse y mirar el panorama escolar.
Todos más que nada platicando cosas el uno al otro.

Una vez llegando, van y piden "lo de siempre".

L. Ricardo: Siempre pides Mirinda, ¿verdad Markus?
Markus: [Contento] Desde que entré a la secundaria, es el refresco con el que empecé mi racha, claro, también tomo agua pura.
Daniel M: Pero siempre te hemos visto en la misma, no hay día que cambies.
J. Alberto: Está bien así, disfrutemos mientras podamos, provecho para todos.

Con el ánimo en alto, aprovechan un pequeño desayuno al aire libre.
Mientras platicaban sobre sus planes del día, otros estudiantes iban y venían a la cafetería.
Hubo un momento en donde se frenaron todos, pues se escuchó un golpe, una caída mejor dicho, cerca de donde Markus estaba con sus amigos.
Markus no es de los que miran y hablan al final, de inmediato se levanta de su asiento y se dirige a ayudar a la persona que se había tropezado.
Luis y Jesús reían en silencio, pero no pudieron contenerse la carcajada, Molina por su parte no hizo mueca alguna, pero les pidió tolerancia a sus amigos.

Markus: ¿Te encuentras bien?
-S-sí, gracias.-

Markus le dio la mano para ayudarle a levantarse, esta mostró confianza y aceptó.
Al momento de cogerle la mano, observa el escudo de la escuela en su blusa, notando que es una estudiante del 1er grado del grupo "C".
El color de su cabello es castaño, algo rizado y con un rostro generoso, intenta mantener la calma.
Mientras Markus sacudía su blusa por la espalda, ella intentaba mantener el ánimo.


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-No les hagas caso, muchos que se ríen al ver caer a alguien, pero les tocará a ellos tarde o temprano caer.
Yo ayudaré a aquellos que caigan a estar de pie nuevamente.-

Algo conmovida por sus palabras, le da una mirada de agradecimiento, y firme nuevamente, se presenta ante él.

D. Gisel: Mi nombre es Diana Gisel. Muchas gracias por ayudarme.
Markus: [i](Dios, dos Dianas y el mismo tirador frente a ellas...) Mucho gusto, Gisel. Mi nombre es Markus, soy del 2do "D".
D. Gisel: Ya veo, por el escudo de tu camisa.
Markus: Así es. Me tengo que ir, si me disculpas.
D. Gisel: Ah, no hay problema, te veré luego.
Markus: *Sonríe* ¡Sayo!

Mientras Markus tomaba camino, sus amigos se dieron cuenta de que abrió una nueva relación amistosa con Gisel.
Ella veía a Markus irse y a sus compañeros.

Cuando se acercaban al foro, se dirigen al salón a sentarse y relajarse.

Regresa en un mar de dudas, caminando se imagina distintos tipos de situaciones que ha vivido en el pasado.
Markus no se burla de la gente si algo les sale mal, al contrario, se dispone a ayudarles, pero si está lejos de su alcance, lo ignora y se queda serio.
Al llegar al salón, se esperaba ser cuestionado, pero eso tampoco sucedió...

Llega la hora de salida, las 1:10 PM, cuando todos finalmente pueden retirarse del día escolar.
Antes de retirarse, Markus espera a sus amigos para salir todos juntos.

L. Ricardo: ¿Harán algo esta tarde?
J. Alberto: Yo estaré ocupado, la verdad no estaré en casa hoy.
Daniel M: Iré a la Iglesia.
Markus: Pues yo estaré libre.
L. Ricardo: Mejor otro día nos organizamos, y luego vemos si salimos a algún lugar o qué sé.
Markus: Muy bien, hasta mañana.

Todos despidiéndose del uno al otro, Markus deja el territorio escolar y se dirige a la parada de autobuses, para abordar uno que lo lleve hasta su casa.

Pensando llegar a Cualipan tranquilamente, no es así...
No se lo negaba de la mente por cierta parte, pero en la entrada de la colonia se notaba que lo esperaba quien menos quería ver: la sombra.
Sentada sobre una banca, con las piernas cruzadas, observa a Markus mientras él la observa, aunque Markus no puede ver su rostro por dicho velo oscuro.
Sin dudarlo, Markus intenta llamar su espada, pero es detenido por ella.

Markus: ¡Ah!
-Calma, hoy no vengo a luchar contigo, no llames tu espada.-
Markus: [Enfadado] ¿Qué quieres de mí? No querrás otro duelo, ¿verdad?
-Te digo que te tranquilices. ¿Ves mi espada? ¿No? En ese caso, tampoco hagas malabares con la tuya.-
Markus: *Niega con la cabeza* Tsk... Más te vale no atacar por sorpresa.
-¡Ya! ¡¿No quieres saber más sobre los Fuegos Fatuos?!
Markus: ¿Mmm...? ¿Qué es lo que sabes?
-Veo que eso te convence. Toma asiento, aquí conmigo.-

No estaba de acuerdo, pero tomando en cuenta de lo que es capaz, por ahora se ve obligado a acatar las órdenes de la sombra.
Le toma mano izquierda con mucha confianza, con intención de observar el Lazo Blanco.
Markus se alteró y le arrebata su propia mano.

Markus: [Asustado] No te ofendas, pero para esto no soy bueno, y mucho menos con desconocidos.
-Entonces, ¿Quieres ver quién soy realmente entonces? Si crees que te hará confiar en mí.-
Markus: N-no lo hagas.

Ignorando el rogar, se quita el velo, se desenvuelve el cabello y finalmente puede ver la cara de, finalmente, la sombra.
El cabello largo y azul, con mechones cubriendo parte de sus orejas, el color de su piel es semejante al de Luna.
Debió notarlo con facilidad, puesto a traer un vestido casual y botas de color rosa.
Además de admirar su físico, Markus intenta tragar saliva, pero el shock que le provocó ella no le permitió hacer algo.


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-¿Qué tal? ¿Te gusta así? Tan bella que caes a mis pies, tan hermosa que soy pecado. ¿Qué piensas?-

Markus: ¡N-n-no es e-eso!

No reía, pero mostraba seguridad en su rostro, cuando le toma la mano izquierda nuevamente y observa el Lazo Blanco.

Markus: ¿Por qué tomas tanto mi mano? Es--
Maya: Llámame Maya, anteriormente un placer Markus.
Dime, ¿quién te obsequió este Lazo Blanco?
Markus: (No debería revelar datos.) Sólo puedo decirte, que fue una persona muy apreciada por mí.
Maya: (Está diciendo la verdad, al menos.) Entiendo. Te queda muy bien a pesar de ser diestro.
Markus: Sí, soy diestro. Hey, ¿cómo--
Maya: Por la lucha de hace días, tenías el Resplandor en la mano derecha.
Markus: [Desconcertado] Ajá... En serio, ¿qué querías en esa noche? De repente a los golpes y--
Maya: Cálmate, no lo dije para que me sigas cuestionando.
Era sólo un comentario. Así de simple.
Markus: (No iba a preguntar eso...) Pues, Maya, me decías que querías decirme algo sobre los Fuegos Fatuos.
Maya: Ya que insistes, pero aquí no es el lugar adecuado.
Markus: ¿¿¿...???
Maya: *Se pone de pie* Párate. Iremos a un lugar más adecuado. *Cierra los ojos* Hazme el favor de cerrar tus ojos, sin trampa.

Sin pensarlo a mal, Markus cierra los ojos mientras Maya alza uno de sus brazos y alza la mirada, aunque con los ojos cerrados, al cielo.

Maya: (+ Llamado del Cielo +)

Los oídos de Markus quedaron en un profundo silencio, tras unos segundos se escuchaba música, gente hablar y al aire correr entre él.

Maya: *Abriendo sus ojos* Ya puedes mirar.
Markus: *Abre sus ojos* Ah... ¿Eh?... ¡¿Qué?! ¡¿Cómo llega--
Maya: El Centro de la ciudad de Minatitlán. ¿Sorprendido? ¿Qué tal si vamos a esas bancas?

Su posición actual era el Kiosco, ubicado en el centro de la ciudad.
Conectado con la Iglesia Católica San Pedro, los Institutos de Computación "CETEC" y una gran variedad de tiendas.
Maya no le ha soltado la mano a Markus, y este intenta zafarse, pero sus intentos son en vano.
Al llegar a unos asientos, pueden mirar desde el foro del Kiosco a la gente caminar, tranquilidad en estos momentos.

Maya: Te sentirías afectado si alguien viniera y molestara a toda esta gente, ¿Verdad?
Markus: Pues, no es justo ver que alguien venga como si nada e hiciera lo que le plaza; si viera a alguien intentando asaltar a alguien, voy y lo cortaría con mi espada.
Maya: *Cruza los brazos* No crucemos ese límite. Mira allá.

Maya señaló en dirección a una camioneta Windstar color Carmesí estacionándose frente a una zapatería cerca del Kiosco.
Markus al mirar en fijo, ve que quienes salen de la camioneta es Gisel, quien conoció en ésta mañana y la mujer que conducía el auto, seguramente su Madre.

Markus: Es Gisel, y viene acompañada de [Empeorando las palabras] la maestra Norma Medrano...
Maya: ¿Tienes problemas con esa profesora?
Markus: Ninguno, pero con ella no me libro de sacar 7 por alguna razón.
Maya: Bueno, en lo que estaba: Si eres atento, notarás varias cosas entre ellas.
Markus: Pues... me imagino que irán a comprar zapatos o algo así. Cosas de mujeres--
Maya: *Le da una palmada en la cabeza* Tonto, no entremos en detalles personales. Me refiero a su actitud, ves que están contentas y tranquilas.
Markus: Ah... Pues sí, todo normal.
Maya: Ahora, fíjate en el señor con aspecto de vagabundo que se les ha quedado mirando.



http://www.youtube.com/watch?v=6b7FLER8udo

Mientras la profesora Medrano buscaba su cartera en su bolso, el extraño hombre sigue con la mirada sobre ellas.
Estaba claro que no venía con un propósito bueno, pues se lo pensó bien aunque estuviera en medio de toda la gente.
Respira hondo, de su bolsillo saca un cuchillo y va en dirección de la profesora.

Markus: ¡Oh no! ¡Tengo que hacer algo!
Maya: Te quedarás aquí conmigo.

Markus se puso de pie, pero Maya no lo soltaba y él no podía irse de largo.
La presión lo altera, sin embargo Maya luce muy tranquila.

Markus: ¡Suéltame Maya!
Maya: No es necesario que les ayudes, ni lo harás.
Markus: ¡¿Cómo que no?! ¡Si yo no las ayudo, nadie lo hará!
Maya: Armarías un escándalo.

Cuando este hombre ya estaba a unos pasos de la profesora Medrano, su hija, Gisel, se da cuenta e intenta advertir.

D. Gisel: ¡¡MAMÁ!!

Markus: ¡Maldición!
Maya: Esto es muy fácil.

Maya concentra fuerza en su puño, y al igual que con Markus, un haz de Luz se concentra en su mano, pero la Luz se torna un poco más oscura y aparece una flecha con punta púrpura en su mano, con mucha tranquilidad apunta hacia el agresor y lanza la flecha.

Maya: ¡Vamos!

La flecha seguía con dirección a él a medida que la velocidad aumentaba gradualmente.
El susto que le provocó el individuo a la profesora le generó un ataque de pánico, haciendo que ella no pudiera moverse.
Pero, antes de tocarla, la flecha logra dar en el corazón del hombre, y este se detiene inmediatamente; cae al suelo y pierde la conciencia.

Markus: [Pasmado] Qué... Qué demonios...
Maya: Todavía no acaba, sigue disfrutando la función. *Sonríe, pícara*

Profa. Medrano: ¡Ah! ¡Dios, si se petateó de repente!
D. Gisel: ¡Mamá! *Corriendo hacia ella* ¡Dime que no te hizo nada!
Profa. Medrano: No pues, ni me alcanzó a tocar, y ahí sigue, pero no veo que se mueva.
Diana Gisel, quédate en la camioneta, cuando termine nos vamos.
D. Gisel: Pero Mamá, ¿y si alguien--
Profa. Medrano: Prefiero que me hagan daño a mí que a ti hija mía. Por favor, súbete y quédate en la camioneta.

En desacuerdo, Gisel sube a la camioneta, su madre en señales le dice que no tardará.
Desde lejos, Markus seguían confundido, sin poder hacer mucho pues Maya no soltaba su mano por nada.

Maya: Ve a verla, pero sólo te doy cinco minutos para hablar con ella. *Suelta su mano*
Markus: *Sacudiendo su mano* Ya era hora.
Maya: *Cruza las piernas* Desde aquí te observaré. No te demores.

Mientras se acercaba caminando a la camioneta, notó la presencia de Fuegos Fatuos, quienes se dirigían hacia Gisel.
Markus al darse cuenta de que ella sería su objetivo, deja de caminar y se dispone a correr hasta alcanzarla; toca la puerta de la camioneta y ella algo impresionada abre la ventana, pues no podía salir.
Aunque los Fuegos se acercaban, ante la presencia de Markus se fueron disipando.

Markus: Emm, ¿Diana?
D. Gisel: ¿Mario? ¿De la escuela al centro?
Markus: Es que quedé de verme con mi madre para ver unas cosas.
Caminaba por aquí y miraba las calles, cuando de repente veo una camioneta y te veo a dentro me dije: "¿Debería pasar a saludar?".
D. Gisel: Gracias, la verdad me hacía falta la presencia de un amigo.
Markus: (No debería hacer de que conozco su situación, por lo que haré que no sé de nada.) Oh, ¿y eso, a qué se debe?
D. Gisel: Prométeme primero que será entre nosotros dos, pues no le gustaría a mi madre enterarse de que se lo comenté a alguien más.
Markus: Promesa.
D. Gisel: Es que, en lo que mi Mamá salió del coche, me di cuenta tarde de que alguien la quería asaltar y casi le hacían algo, pero de repente *lo señala* ese que está botado en la calle, se desmayó y no le hizo nada.
Mi madre me obligó a quedarme aquí a dentro para evitar que algo me pase.
Markus: Ella tiene razón, yo en su lugar hubiera hecho lo mismo, pero un poco más estricto.
D. Gisel: ¿Cómo?
Markus: Pues... Diría que, limpiando los vidrios, mira cuánto polvo tienen.
D. Gisel: ¡Qué pesado eres!
Markus: Ya, no es que sea pesado, es que, son sustos de la vida, pero pueden superarse, como la escuela, llegamos a cometer errores, pero nos proponemos a superarlos.
D. Gisel: Salir con buen promedio.
Markus: Por ejemplo. *Gira disimuladamente* Pues... Gisel, tengo que irme, no quiero hacer enojar a mi madre, tú sabes.
D. Gisel: No, no te preocupes, otra vez gracias por animarme.
Markus: No hay de qué. *Sonríe* Te veré otro día.

Markus se tranquilizó y regreso a con Maya.
Ella le aventaba besos al aire, Markus se confundió, al final cuando ella se acercó, según pensó darle una bofetada, pero hizo todo a un lado.
Markus también piensa ignorar todo, se concentra de nuevo en el asunto de Diana Gisel.

Maya: Y, ¿qué tal?
Markus: ¿Por qué habían Fuegos Fatuos acercándose a ella?
Maya: Déjame explicarte el por qué de esto. Vuelve a tomar asiento.
*Markus hace lo indicado*
Maya: Muy bien, primero déjame tomar tu mano de nuevo.
Markus: Pero--
Maya: Sin peros, si no, no habrá explicación.

Markus se tornó blando y se dejó a las órdenes de Maya, quien toma su mano izquierda y la entrelaza con la suya.
Después de todo a Markus no le parecía incómodo, pero se preguntaba por qué tenía que hacerlo.

Maya: Te explicaré: Ambos sabemos que un Fuego Fatuo siempre querrá alimentarse de las almas de los seres humanos cuando estos son débiles.
Pues, no sólo aquellos de baja autoestima son las presas de estos, también lo son aquellas personas que son mermadas por los demás, un ejemplo sería lo que te pasó en ésta mañana: cuando ayudaste a tu amiga aunque tus amigos se burlaran de lo que le pasó.
En consecuencia, ellos la hacían sentirse mal e incapaz de mantener la calma, pero como tú voluntariamente la ayudaste a estar de pie, ella se recuperó de su pequeño percance.
Markus: Si no confundo las cosas, cuando el agresor quería herir a la profesora Medrano, le provocaría a Diana Gisel un susto tan grande, que le sería difícil recuperarse de él, y los Fuegos la consumirían a ella.
Maya: En parte estás en lo correcto. Lo que pasa es que aquí habría dos afectadas, por lo que sería peor el resultado, pero como interviniste en el momento adecuado, nuevamente le salvaste la vida.
Nosotros dos afortunadamente tenemos un corazón inexpugnable, por eso los Fuegos Fatuos no pueden consumirnos ni acercarse a nosotros.
Markus: Puedo entender todo esto a la perfección. Pero, ¿qué diablos era esa flecha que arrojaste? Y, tienes tino.
Maya: Ah, ¿eso? Una flecha con veneno, para las ratas de todo tipo.
Markus: ¿Ve-veneno?
Maya: ¡Ja ja ja ja! No era veneno, la flecha que arrojé contenía una intención, detener al agresor, y eso hizo.
Y antes de que nos retiremos, déjame comentarte una cosa: Nuestras armas, nuestras Espadas y esa flecha que lancé hace momentos, no pueden ser vistas por los ojos humanos.
Sólo pocos pueden verlas, tocarlas y sentirlas, como tú y yo, así como llamarlas.
Markus: (Eso explica por qué nadie la encuentra en la casa, no pueden verla, y eso que hoy en la mañana la coloqué cerca de la TV.)
Maya: Bien. Cierra los ojos otra vez, yo te diré cuando abrirlos.

Nuevamente ambos cierran los ojos y se colocan de pie.
Con la mirada ciega al cielo, Maya vuelve a extender su brazo, reiterando lo mismo que hizo en Cualipan.

Maya: (+ Llamado del Cielo +)

Silencio abunda sus oídos, pero tras unos segundos vuelven los ruidos de la vida.
Al abrir sus ojos, vuelven a estar en Cualipan.
Markus seguía impresionado por saber quién es Maya realmente y qué la hace tan especial.

Maya: Hay otra cosa que también debo mencionarte.
Markus: ¿Sobre los Fuegos Fatuos?
Maya: ¿Qué comes que adivinas? En fin; dije que un fuego de esos se alimenta de un ser débil, pero, pese a las adversidades, también puede alimentarse de cualquiera, sin importar si es fuerte o un simple alevín.
Markus: ¿Qué? ¿O sea que puede alimentarse de nosotros?
Maya: No, de nosotros imposible, y ya te dije por qué. ¿Quieres otro ejemplo?
Markus: Me vendría bien.
Maya: Escucha. Cuando un vándalo tiene en la mira a alguien, este espera al momento adecuado para hacer de la suya, y al llegar ese momento, siempre ataca por la espalda.
Muy antes de eso, son unos completos cobardes, porque se hacen los fuertes cuando tienen el "poder", cuando por dentro son una escoria más que podrida, las presas más fáciles de cazar.
La gente que nos rodea, las familias, siempre están llenas de esperanzas, ellos son los verdaderos corazones fuertes, porque tienen muchas expectativas para el futuro.
Markus: Ya veo...
Maya: Algo que admiro de ti, es que tienes una mente muy positiva, ¿en verdad, protegerías a alguien que no conocieras?
Markus: ¡Claro que lo haría! Y ahora que tengo la oportunidad, no voy a desperdiciarla. También te protegería yo a ti.
Maya: Psss... Otro día, nos veremos y tendremos un reto, espero que practiques para ese entonces, no te avisaré cuándo volveré a aparecer.
Markus: Ah, espera, ¿y lo de hoy qué?
Maya: Considéralo como un apoyo de mi parte, pues te será difícil ganarte mi confianza. La corriente es fuerte, pero tú sabes a dónde ir, si dejarte llevar o nadar contra ella. (+ Llamado del Cielo +) Adieu.
Markus: *Suspira* Vaya... Estos días son para vivirse al máximo... Espera, ahora que vengo a reaccionar, ¿cómo supo... tanto de mí?

Luego de un día extenso para ser unas horas, Markus se dirige a su casa, algo tarde pero en buena condición.
Se queda pensando sobre cualquier cosa que podría hacer alguien para hacerle mal a otra persona, pero él decide evitar todo percance que dañe a sus amigos y familiares.
Al entrar, ve que su hermano está practicando cortes en el patio.

Markus: Vaya Damian, qué milagro verte practicando.
Damian M: Hola Markus. Oye, hace rato vino una chica a verte.
Markus: ¿En serio? ¿Era Luna?
Damian M: No, era una chica diferente, pero me dejó esto para ti.

De su bolsillo sacó una hoja de papel blanca y doblada.
Markus ya se hacía una idea de quién le habría enviado la nota, pese a ello, despliega el papel para ver el dibujo que contiene dentro.
Puede ver a Andrea sentada sobre una cama abrazando a un perro de peluche, uno muy familiar para él.

Markus: ¿Café?
Damian M: ¿Puedo ver hermano?
Markus: Claro.
Damian M: Oye es Café, nuestro perro de peluche. Pero, ¿no es ella tu novia?
Markus: ¿Mi-- Ah, como sea.

Markus entró a su casa ya muy convencido, son muchas cosas que él sabe, pero muchas más que son un total enigma para él que lo rodean.
Está por descubrir más allá de lo inesperado, sólo necesita saber a tiempo sus consecuencias.


Final del Capítulo.

MasterPlayer
14/04/2012, 12:24
Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Capítulo 8 - La Invitación a la Paz.
Donde Podamos Estar Juntos.

Markus vive con tranquilidad cada día de su vida, pero, al llegar a pensar qué tan destructivos son los sentimientos de las persona, teme por ser afectado y lidiar con los mismos.

Cuando un Fuego Fatuo se apodera de una persona, liberarla del mismo mal no es trabajo sencillo, menores son las probabilidades cuando ya ha consumido gran parte de su alma.

Markus es el único capaz de liberar, pero desconoce cómo hacerlo, sólo lo logró una vez.


26 de Octubre.

Apenas saliendo de la escuela, Markus dispara bostezos.
Paciente cruza las calles para llegar al otro lado y esperar en la pequeña terminal un autobús que pueda llevarlo a su casa.
Transcurridos unos minutos llega a Cualipan, pero es detenido por una voz familiar quien le llama.

-¿Qué tal te fue en clases hijo?- Pregunta mientras se acerca a él.
Markus: ¡Papá!
D. Plauto: Vayamos a casa campeón.

En el camino, charlan hablando de cómo le va a cada quien en sus horas de labor y asuntos familiares.

D. Plauto: Ya veo. No pierdas el ritmo, que tu desempeño en las clases son muy importantes.
Markus: Lo sé, hago todo lo posible por mantenerme o subir.

Al llegar a su casa, Markus ve a Andrea, quien está sentada a un lado de la jardinera, mirando el cielo y portaba el uniforme de su escuela; ella se da cuenta de la llegada de Markus en compañía de su padre.

Markus: ¿Andrea?
Andrea: *Voltea a ver a Markus* Oh, buenas tardes, Markus y padre de Markus.
D. Plauto: Buenas tardes. Yo voy de entrada hijo, pórtate bien con tu novia.
Markus: ¡Pa-papá!
*Las mejillas de Andrea se sonrojan y baja la mirada*
D. Plauto: ¡Ah, ja, ja, ja! ¡Tranquilos! Pásenla bien.

David entra a la casa y Markus se queda a fuera con Andrea.
Ella levanta la mirada y vuelve a mirar a Markus, sonriendo.

Markus: Han pasado días desde la última vez que te vi, me preguntaba si volvería a verte.
Andrea: Gracias por tu preocupación Markus.
Markus: Bueno, quien diría que volveríamos a vernos hoy. Dime, ¿tenías mucho tiempo esperando aquí?
Andrea: No mucho, acababa de llegar y decidí esperar aquí, cerca de tu jardinera.
Markus: Mmm... Creo que mi madre no se dio cuenta de tu llegada, si te hubiera visto, te diría que pasaras y que no tardaría mucho en llegar.
Andrea: Ya veo... *Vuelve a mirar al cielo*
Markus: Andrea, *acercándose a ella* ¿te pasa algo?
Andrea: ¡Markus!

De forma instantánea vuelve a mirar su rostro y toca una de las mejillas de Markus.
La mano de Andrea es suave, pero se sentía nerviosa.
Markus sentía el calor de su palma, aunque más allá de eso algo quería darse a entender, pero no dio con el punto.
Antes de hablar, coloca su mano sobre la mano de Andrea.

Markus: Dime, si necesitas que te ayude, lo que sea.
Andrea: ... Necesito hablar contigo, ¿podemos?
Markus: Claro... Pero, deberíamos cambiarnos de ropa, digo, no podemos irnos en uniforme.
Andrea: Cierto... Ven a las tres a la Cafetería del Centro, ahí te esperaré.

Lentamente retira su mano, llevándose la mano de Markus consigo, pero segundos después la suelta.
Andrea bajó la mirada, para Markus ya era preocupante.

Markus: ¿Andrea?
Andrea: Lo siento, es que me gusta tu rostro.

Se despide con una sonrisa, cautivando a Markus con seguridad que todo está bien.
Mientras se retira, deja caer una hoja de papel, misma que tiene dibujada la cara de Markus en viste de perfil y un pequeño mensaje grabado del otro lado de la hoja con las últimas palabras mencionadas por Andrea antes de irse.
Markus recoge el papel y lo guarda, mientras las palabras resuenan como eco en su cabeza al ver el dibujo.

Markus: "Lo siento, es que me gusta tu rostro." *Suspira* Bien, otro dibujo a mi colección.
-Ni un paso más, un movimiento en falso y terminarás malherido.- Decía mientras por detrás le picaba.
Markus: Esa voz la conozco. Hasta que te vuelvo a ver, Luna; ¿qué es eso que traes ahí?
Luna: ¡Ver para creer!
*Markus se da la media vuelta y se sorprende al ver que era*
Luna: Fascinante, ¿no crees? Pero no tiene filo, no te preocupes si pensabas que te había hecho un agujero.
Markus: Un Estoque tiene mejor impacto en la punta, pero como dices que no tiene filo, sólo sirve para aturdir.
Luna: Ha perdido su poder, pero si logro repararla, podría hacerte una buena batalla con la espada que te obsequié.
Markus: ¿Dices que tú la repararás?
Luna: ¿Hay algún problema?
Markus: No, ninguno. Confío en que lo harás. (Wow...)
Luna: [Animada] Sabía que me apoyarías. Te veré luego.
Markus: [Serio] ¿Eh? ¿Es todo?
Luna: ¡Ah, te recuerdo que soy zurda!
Markus: *Suspira* Y ahí se va... Qué visita más corta... Pero qué bueno que se acuerde de mí.

Despreocupado entra a su casa anunciando su llegada y avisando de su salida.
Entra a su habitación y en lo que se dirige a su cama para recostarse, suelta su mochila y se quita los zapatos.
Se metían dudas en su mente sobre qué es lo que Andrea quiere hablar con él.
Estaba nervioso, pero no perdía el control.
A diferencia de que lo pasó con Luna, el lugar y el tiempo son diferentes, planear qué decir era lo único que tenía en mente.

Markus: (Ah... No sé ni por qué debería estar nervioso, ni siquiera estoy frente a ella y me están sudando las manos...
Bueno, Andrea es muy bonita, no hemos tenido la oportunidad de conocernos, pero hoy podría ser un día perfecto para hacerlo con calma.
Bien, debo, concentrarme, y no pensar nada estúpido.)

Los nervios y las dudas que confundían a Markus se esfumaron en recuperar el ánimo.
Una vez listo sale de casa y decide ir al centro de Minatitlán vía autobús.
Esperando en una pequeña terminal la llegada de su transporte, mira los alrededores y a los autos pasar por la Carretera Transístmica.
Pequeñas brisas de viento corren en todos los entornos, algunas de ellas acicalan los cabellos de Markus indirectamente animándolo; se distraía viendo a las demás personas caminar, pero al llegar al autobús nuevamente su atención se fijó en su cita.
Desafortunadamente el autobús que abordó está repleto y no parecía que nadie bajara en ese momento; con precaución avanza hasta llegar al fondo del interior del vehículo para evitar un problema con las personas que subieran en un futuro.
Ya establecido sólo le queda esperar por llegar a su destino.

-Oye, ¿Quieres el asiento?-

Al ser el único viajero a pie actualmente, está más que claro que la pregunta está siendo dirigida a Markus, por un chico de cabello plateado, vistiendo una playera sin mangas amarilla y los costados negros y unos pantalones algo bombachos.
Se miraban a los ojos, parecía un reto de haber quién parpadea primero, el cual acabó cuando quien viajaba con el chico anunció su bajada, dejando el asiento libre; se recorre hacia el asiento pegado a la ventana y Markus por ende toma asiento.
En el viaje no volvió a dirigirle la palabra ni la mirada.

-¿Qué tal Minatitlán? ¿Un buen lugar para vivir?-

Markus está tan perdido en sus pensamientos que ni escuchó la pregunta, el chico lo notó pero no se lo tomó a mal.
Buscando despertarlo, toma aire y sopla en su oído, provocando que Markus dé un grito de susto llamando la atención del resto de los pasajeros.
Tranquilizándose, al ser el único que le ha dirigido la palabra le pregunta a su amigo pelo plateado.

Markus: *Tocándose la nuca* ¿Qué pasó?
-Nada en especial, el conductor se brincó un alto.- Respondió, en parte es verdad.
Markus: Ya, veo...

Markus miraba por la ventana para saber en dónde estaba, para su sorpresa ya está en el centro y cerca de donde debe bajar.
Se levanta del asiento y toca el timbre para anunciar su descenso, aunque no bajará solo, el chico con quien viajaba bajó con él, cosa que ignoró hasta que nuevamente le habló.

-Qué coincidencia, bajamos en el centro, ¿Pero a dónde vas tú?
*Markus da media vuelta y lo mira, no estaba asustado, pero le intrigaba por qué el chico le habla como si se conocieran*
-Oh, disculpa, puede que te sea raro que te hable con toda libertad, pero puedes confiar en mí. Hasta la próxima.-

Tomó su rumbo y no volvió a verlo ni decidió seguirlo, aunque Markus pensaba si lo volvería a ver.
Retomando sus asuntos, camina calles adelante hasta llegar a la Cafetería del Centro, sitio frecuentemente visitado por los residentes de la ciudad no sólo por su óptimo servicio, también por su agradable ambiente.
Lo primero que Markus vio fue la entrada del lugar y las mesas para ver si Andrea había llegado primero, al no encontrarla decide entrar al local y buscarla por dentro, pero se perdió viendo el alrededor.

-Disculpe jovencito, ¿Va a ordenar algo? ¿Tiene mesa reservada?- Pregunta un mesero quien se acercó a Markus,
Markus: Eh, yo estaba--
Andrea: Si, reserve una mesa para dos.

Andrea llegó caminando detrás de Markus y entrelazó su brazo izquierdo con el brazo derecho de Markus.
Se sorprendió por no saber de dónde llegó, aunque en su mente agradecía que llegue.

Mesero: Oh, señorita Andrea; por favor síganme.

El mesero los guiaba a la mesa que Andrea reservó, por lo visto saldrían del lugar y caminarían hasta llegar a la parte trasera del lugar, la cual su única diferencia que tenía con la parte frontal es que tenía un jardín y una fuente.

Andrea: Muchas gracias Pierro, cualquier cosa que necesite no dudaré en llamarte.

Agradecido se retira dejando a Andrea y a Markus solos.
El lugar cuenta con sólo dos mesas redondas y dos sillas en cada una, antes de tomar asiento, Markus se embobó viendo las distintas variedades de flores y la fuente, despertó al percibir el precio el olor de las galletas y el café en su punto.

Andrea: ¿Te encanta este lugar? Aquí suelo hacer mis tareas, dibujar en paz y relajarme luego de un largo día de clases.
Markus: Nunca... Nunca había visto un lugar así, bueno, estado.
Andrea: Tomemos asiento.

Antes de tomar asiento, Markus se dirige hacia el asiento de Andrea y lo abre por ella, mostrando cortesía.
Regresa a su asiento y toma la cafetera y sirve café en ambas tazas.

Markus: ¿Cuantas cucharadas de azúcar quieres?
*Andrea alza su mano, indicando con el dedo índice: sólo una*
Markus: Bien... ¿Crema?
Andrea: De eso yo me encargo, gracias.
Markus: Servido.

Le entrega su taza de café y ahora intenta preparar a gusto su taza.

Andrea: Dicen que es muy raro ver tanta cortesía en un hombre hoy en día, que los caballeros ya no existen.
Markus: Yo ignoro todo eso, pero está claro que no puedo decírselo a todo mundo, por eso me reservo a mis conocidos y a quien me necesite.
Andrea: Te creo, soy testigo de lo que dices y haces.

Andrea coge su taza y se relaja bebiendo un poco de café.
Markus toma dos galletas en forma de estrellas y las remoja en el café.
Hasta que terminaron la primera taza, volvieron a hablar.

Markus: ¿Cómo te ha ido en estos días?
Andrea: Estoy exenta en tres materias, con eso yo diría que muy bien. ¿Vos qué tal?
Markus: 2-3. Tengo dificultades en Matemáticas, puedo resolver los problemas, pero demoro.
Andrea: No vamos nada mal entonces.
Markus: ... Y dime, ¿qué tal se encuentra tu familia?
Andrea: Mis padres, ellos se encuentran bien aunque no tengamos una comunicación muy activa.
Markus: ¿Y tus hermanos?
Andrea: Soy hija única.
Markus: Oh, discúlpame.
Andrea: ¿Disculparte? ¿Qué hiciste para que te disculpe?
Markus: Bueno, no sabía que no tenías hermanos y--
Andrea: ¡Ji, ji! No pasa nada; ¿qué tal si me hablas de tu familia?
Markus: Bien. Mi papá, a quien conociste hace unas horas, no suele estar mucho tiempo en casa y eso se debe a que él viaja mucho por su trabajo.
Mi madre es quien se encarga de las faenas de la casa, ella siempre está en casa a no ser que indique lo contrario.
Tengo dos hermanos: Diana y Damian, menores que yo; a diferencia de Damian, Diana no me apoya en la mayoría de mis planes, suele llevarme mucho la contraria y sólo me apoya si le conviene.
Damian es el menor de nosotros y él es el más cercano a mí, con él juego, platico, y pocas veces suele verme practicar esgrima en el patio de la casa.
Aprecio mucho a mi familia, no dejaría que cualquiera viniera a destruirla.
Andrea: Vaya, no pensé que hablaras mucho sobre ellos.
Markus: Esa es mi familia, más no puedo decir.



http://www.youtube.com/watch?v=0EPVPgyHC9g

Andrea cierra los ojos, suspira y se levanta de la mesa.
Markus extrañado se levanta y busca saber qué tiene.

Markus: Andrea, ¿estás bien?
Andrea: Sí. Estoy bien... Dime Markus, ¿no escuchas?
Markus: *Toqueteándose las orejas* ¿Escuchar, qué?
Andrea: La paz, la tranquilidad que rodea a éste lugar. Ven, toma mi mano y escuchémosla juntos.
Markus: Umm... Bien.

Toma su mano, cierra los ojos y todo queda en completo silencio.
Lo cierto es que Markus parece estar muy alegre al no escuchar alguna otra palabra, pues en el centro hay mucho ruido, pero ahí solo se escucha el fluir del agua de la fuente y algunos pájaros cantar.

Andrea: Markus, no me sueltes. Veamos cuánto tiempo pasa.
Markus: No lo haré. (Me está poniendo nervioso... Espero que no me suden las manos...)
Andrea: ... Gracias por hacerme compañía.
Markus: Desde luego, pero--
Andrea: Shh. Deja tu mente en blanco, trata de imaginar todo lo que yo te diga.
Markus: Se-seguro...
Andrea: Imagina que estás en un lugar amplio.
Markus: ... Ya.
Andrea: ¿Estás solo o acompañado?
Markus: Puedo imaginar... a muchas personas, pero a ninguna en específico conmigo.
Andrea: No hay problema. Ahora, ¿cómo te sientes?
Markus: ¿Dónde? ¿Aquí?
Andrea: En ese lugar.
Markus: Ah, ya entendí. Pues me siento, relajado.
Andrea: Dime, ¿qué sientes? ¿Sientes algo, acosando tu espalda?
Markus: ... ... ...
Andrea: ¿Estás ahí, Markus?
Markus: Sí, pero por alguna razón de repente, esto me pone muy triste... Como si hubiera sido herido, no de forma física, si no de mis sentimientos...
¿quieres saber qué veo, y qué siento?
Andrea: Adelante, dime.
Markus: ... No veo nada, apenas y puedo ver mis manos, mis pies y mi cuerpo. Todo lo que me rodea es una vasta oscuridad, sin ruidos, sin flores o árboles, no hay nada...
Me siento solo, no hay nadie de mi familia, de mis amigos, cómo si todos hubieran desaparecido. ¿Por qué, estoy, viendo todo tan mal?
Andrea: Markus, siento tu mano muy helada.
Markus: Porque donde estoy sólo hace frío, y este me derrumba lentamente... ¿Qué me pasa? ¿Por qué me estoy desanimando tanto? ¿Es que algún día, me quedaré solo para siempre?
Andrea: ¡No! ¡No llegará ese día!

El grito de Andrea casi provocó que Markus abriera los ojos. En su lugar, giró la mirada hacia donde se supone que está ella, a su lado.

Markus: ¿Andrea?
Andrea: Markus puedo verte, ¿puedes verme tú a mí?
Markus: ¿A ti? Ahora que lo mencionas... Sí, puedo verte.
Andrea: Dime qué estoy haciendo.
Markus: Estás corriendo, ¿corres hacia mí?
Andrea: ¡Sí, atrápame!
Markus: ¿Eh? ¡Ah!

Andrea apretó la mano de Markus con devoción, es mucha su fuerza que lo sorprendió.

Andrea: Ahora no estás solo, y no lo estarás.
Markus: Es extraño. Estás al lado mío, pero ahora, veo que estás junto a mí, y en ambos lugares me sujetas.
Andrea: Markus, algún día, te invitaré a un lugar donde tengamos paz. ¿Aceptarías venir conmigo?
Markus: Estaré listo para cuando llegue el día.
Andrea: Pero mientras, quedémonos aquí.
Markus: Andrea...
Andrea: ¿Markus?
Markus: No sé si por lo que te diré, pensarás que estoy loco, pero, si alguien se atravesara en nuestro camino y tratara de lastimarte, te defendería a toda costa, aunque fueran mil amenazas.
Porque una parte de mi corazón me dice que...
Andrea: *Sonríe* Está bien, y no, no pienso que estás loco, al contrario... Mientras estemos juntos, nada nos separará.
Markus: Que así sea.


Final del Capítulo.

MasterPlayer
16/05/2012, 09:44
Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Capítulo 9 - Sueños de un Futuro.
La Ayuda Está En Camino.

Markus no suelta a Andrea, teniendo los ojos cerrados sólo piensa y piensa.
De momento duerme, pues el ambiente lo tranquilizó muy a fondo y la oscuridad que le rodea se transforma en imágenes de lo que ha vivido.

Luna: No es tu culpa, no sabiendo nada no te hace el responsable...

Andrea: Pero me defendiste, aún sin conocerme...

Maya: Algo que admiro de ti, es que tienes una mente muy positiva, ¿en verdad, protegerías a alguien que no conocieras?

-Oh, disculpa, puede que te sea raro que te hable con toda libertad, pero puedes confiar en mí. Hasta la próxima.-

Distintas memorias volvieron a vivir dentro de su mente.
Aunque lo hacen pensar, deja de hacerlo al sentir que la mano de Andrea tiembla demasiado, como si tuviera un "tic".

Markus: ¿Puedo abrir lo ojos?
*Andrea no responde*
Markus: ¿Me escuchas Andrea?
Andrea: N-no me sueltes...
Markus: Pero, estás temblando, no te puedo dejar así.
Andrea: Pero no me sueltes... Markus, es ese sueño de nuevo.
Markus: ¿Ese, sueño?



http://www.youtube.com/watch?v=J6DUKJGGZZc&feature=player_embedded

Andrea: *Exhala y aprieta su mano más fuerte* Imagina que estás en este momento en tu casa.
Markus: Mmm... Ya.
Andrea: Es una noche fría, mucho viento y estabas a fuera. Tratas de entrar pero la puerta está cerrada, por lo que buscas otra forma de entrar.
Markus: (¿El tejado?)...
Andrea: Lograste entrar, pero tu casa es muy silenciosa en ese momento.
Estás en el patio trasero, abres la puerta que te permite entrar y tienes tres caminos: subir las escaleras, ir a tu habitación o ir a la sala.
Markus: ... Iría a la sala.
Andrea: Al caminar por el pasillo, echas una mirada a tu habitación, te detienes al ver lo que no piensas creer: tu habitación está hecha un desorden, como si hurgaran entre todas tus cosas buscando algo muy valioso.
Markus: (¿La Espada Zafiro?)
Andrea: Sin más cuestiones, te diriges a la sala y al mirar las paredes, todas están marcadas con golpes, roturas y arañazos...
Nadie de tu familia está ahí, es como su hubieran cometido algo horrible y ellos...
Markus: Andrea me estás asustando.
Andrea: No queda más remedio que subir al piso de arriba para ver si todos están allá arriba, pero al pisar el tercer escalón aparece alguien detrás de ti, pidiendo perdón, rogando como hubieras hecho mal...
*Markus siente como si estuviera viviendo lo que Andrea narra*
Andrea: El miedo te consume y corre hasta llegar al piso de arriba; no hay nada, todo está destruido y apenas te da tiempo de rezar un Ave María... Y quien menos esperabas está detrás de ti diciendo... "No volverás a verlos", fueron consumidos por las llamas del mal.

Markus suele imaginar hasta llegar al punto en el que él está presente en dicha escena, sintió como si viera a su padre, madre y hermanos morir frente suyo y sin poder hacer nada.
Sin contenerse, se suelta de Andrea y corre hacia el frente gritando "¡¡Nooo!!", pero se detiene al ver que está en el jardín.

Markus: [Asustado] ¡A-Andrea esto no! ¡¿Qué querías decirme con esto?!
Andrea: *Acercándose a él* No sé cómo explicarte... Tenía un dibujo de esto y--

Markus recordó el dibujo que tenía pegado en la cara, saca su cartera y busca el papel que contiene dicho dibujo y abre la hoja.

Markus: ¿Este?
Andrea: ¡¿De dónde lo sacaste?! ¡¿Cómo lo obtuviste?!
Markus: No me creas si no quieres, pero un día amanecí con ese dibujo pegado frente a mis ojos.
Andrea: ... He soñado con lo mismo 5 veces, alternativas. Decidí dibujarlo, luego me deshice de él y pensé que no volvería a verlo.
Markus: ¿Cómo fue que dibujaste tan bien a mi familia y a mí? O bien, ¿por qué los rostros de mis hermanos y mi madre no puedo verlos?
Andrea: Es porque, no te conté... que ellos fueron quienes morían, quienes aquellas llamas del mal consumieron sus almas.

No sabía si creerlo o dejarlo ir, pero la veracidad del asunto ya es demasiada al compararla con otros sucesos del pasado.
Markus toma a Andrea de los hombros y la mira directamente a los ojos.

Markus: ¿Cuándo fue la primera vez que tuviste esa pesadilla?
Andrea: El 10 de Octubre; cumpliste 14 años ese día.
Markus: (En mi día de cumpleaños...) ¿Quién era la persona quien me seguía? ¿Era la misma que te dijo que no volvería a verlos?
Andrea: No, eran personas distintas. Una de ellas era una chica con el cabello azul, la otra persona no la recuerdo muy bien...
Markus:... "Que las llamas del mal no incineren sus almas"... Todo esto ya es muy confuso.
Andrea: *Conteniendo las lagrimas* Markus, ve a tu casa.
Markus: No Andrea, no pienso dejarte.
Andrea: ¡Ve a tu casa!

Por su mirada de furia ocultando la tristeza, Markus no tiene más remedio que retirarse, despidiéndose sin decir ninguna palabra.
No quería irse, pero cuestionándola por la forma en la que lo ordenó, salió de la cafetería y se dirigió al malecón de la ciudad para despejarse.
Toma asiento y se despeja mirando al cielo.

Markus: (¿Qué le habrá pasado a Andrea? Nunca la había visto tan mal, al menos las veces que nos hemos visto. Lo cierto es que me preocupó mucho todo eso que me reveló, ¿Y si le pasara algo a mi familia en un futuro? Bueno, mi madre y mis hermanos son los principales afectados en eso, creo que debería echarles un ojo yo a ellos que ellos a mí.)
-¿Qué tal? Hey, ¿a qué viene esa cara larga?-

Se encontró de nuevo con el chico de cabello plateado, quien se le acercó al verlo tan serio.
Esta vez Markus habló.

Markus: ¿Qué haces cuando una persona se enfada contigo?
-¿Te peleaste con tu novia la del cabello castaño?-
Markus: Que e... Ah, como sea; se enojó conmigo.
-Naturalmente dejo que pase un rato, para ver si se tranquiliza, y luego me acerco para arreglar las cosas.-
Markus: *Suspira* Espero que se alivie pronto, no me gustó irme y dejarla con esa actitud.
-Si ella te quiere, te entenderá, no aflojes la cuerda.-
Markus: Gracias.
-Tengo algo que hacer, te veré luego.-

El chico dejó a Markus, parece que se dirige al mercado.
No estaba muy lejos de la cafetería y vio a Andrea salir del lugar.
Mirando a dónde iría, ella se dirige al malecón y para sorprenderse ve a Markus, pero sin temor se acerca a él, nada contenta.

Andrea: Te dije que te fueras, ¿por qué sigues aquí? Deberías mirar por tu familia.
Markus: Es que, yo--
Andrea: Sin excusas ni pretextos.
Markus: *Respira profundamente* Andrea, cuando veo a una persona con alguna inquietud, no pienso dejarle sola, aún si yo tuve la culpa quisiera enmendar en error.
*Andrea piensa, cerrando los ojos*
Markus: Y si alguien te viera sola en ese estado, me mataría que alguien abusara de ti en ese momento.
Andrea: Mmm... ... Ya lo tengo.
Markus: ¿Ya lo tienes?
Andrea: *Entrelaza su brazo con el de Markus y sonríe* Acompáñame.
Markus: ¿Acompañarte, a dónde?
Andrea: Tú sólo sígueme. *Le guiña un ojo*

Sin hacer más preguntas camina con ella.
Andrea no parece estar enfadada por lo que sucedió minutos atrás, cosa que a Markus le propina dudas.
El malecón es largo, pero recorren la parte que los lleva cerca de la refinería local y cruzan la calle para entrar a la colonia 16 de Abril.
Mientras Markus mira los alrededores y las casas, Andrea sigue en lo suyo y lo deja ir hasta llegar a donde quiere.
Finalmente se detienen hasta llegar un pequeño parque, unas cuantas bancas y distintos árboles frondosos; toman asiento en unas bancas quienes la sombra de un árbol los cubre de los rayos del sol.

Andrea: Este es otro lugar que me agrada.
Markus: *Curioseando el lugar* Nunca había estado aquí.
Andrea: No suelo encontrarme con nadie aquí, es como si fuera mágico y entrara a él cada vez que pienso en ello.
Markus: ¿Una clase de parque en el que tú eres la única persona que puede entrar?
Andrea: Mmm-hmm. Nunca he visto a otra persona aquí a dentro.
Markus: Amm... ¿Y, por qué yo si estoy aquí?
Andrea: Entraste conmigo, quería saber tu opinión de ello.
Markus: Pues... *Nuevamente deleitando* Es un lugar muy bonito, el clima es agradable y aunque no sea grande, es acogedor.
Andrea: *Sonríe* Gracias.

Markus se levanta y empieza a caminar alrededor del lugar, se dirige a unos árboles distintos a los demás, por tener fruta, manzana especialmente.

Markus: Nunca había visto un árbol de manzanas.
Andrea: *Detrás de él* Es porque en esta parte de la región no se da, pero éste árbol las produce perfectamente. ¿Por qué no tomas una y la pruebas?

Da unos brincos para alcanzar la manzana más cercana, pero baja dos.

Andrea: ¿Dos?
Markus: Una para mí, y una para ti.
Andrea: *Toma la manzana* Gracias Markus

Le da un mordisco a la manzana, el sabor de ella es muy diferente a otras que había probado, la sentía más jugosa, más dulce y un poco más suave.

Markus: ¡Está deliciosa!
Andrea: Es la manzana más sabrosa que he probado.
Markus: Cielos Andrea, me gustaría venir aquí de vez en cuando.
Andrea: ... ... ...
Markus: ¿Andrea?
Andrea: Discúlpame por lo que pasó hace rato, tenía miedo.
Markus: Oh, vamos; se trataba de mí pero fue sólo un sueño.
Andrea: Aún así, tengo un mal presentimiento.
Markus: Mmm... Déjalo en mis manos; si vuelves a tener otro sueño así, trataré de hacer todo lo posible porque tenga un buen final.
Andrea: ¿Markus?
Markus: Sencillo, aunque soy nuevo en esto. Los sueños pueden dar significados aleatorios de la vida, y si estos vuelven a cruzar con nosotros como una advertencia, yo mismo les haré frente.

Andrea logra tranquilizarse completamente y asienta con la cabeza.
Markus queda satisfecho de su respuesta y decide tomar una manzana del árbol.
El tiempo seguía avanzando, ya está por anochecer.

Andrea: Markus ya se está haciendo tarde, debes volver a casa.
Markus: Pero, también deberías irte.
Andrea: Me quedaré un rato más, estaré bien.
Markus: Bueno, nunca me has mentido. Te veo luego.

Markus se encarrera y sale del lugar.
Andrea mira por él mientras se aleja y musita a sí misma.


http://i274.photobucket.com/albums/jj275/follower-boy/Iris3.jpg

-Markus, estás lleno de esperanza.
Espero que nunca la pierdas, eso me hace tener fe por ti.-

Estando fuera del lugar, sigue corriendo para acercarse a la terminal de buses más cercana y poder ir a casa.
No hay nadie además de él en las calles, pero antes de llegar a la terminal, alguien le esperaba, y ese alguien la conoce.

Markus: Ya casi llego...
-Días sin vernos Markus...-
Markus: *Frenando* ¿Maya?
Maya: ¿Ya te has desarrollado? ¿Sientes que estás más a prueba?
Markus: Maya, no he practicado mucho en estos días y--
Maya: ¡Ja! No digas bobadas. ¿Por qué pierdes tu tiempo con Luna y esa tonta de Andrea?
Markus: ¡No pierdo el tiempo! ¡Ellas son mis amigas!
Maya: ¿Amigas? Que yo recuerde, Luna te besó y últimamente no he visto preocupación en el asunto de su parte.
¿Qué pretendes con Andrea? Ella y sus locuras harán lo mismo contigo.
Markus: Qué... Maya, ¿estás bien?
Maya: Basta, prepárate.

Ya con su espada en la mano, Maya se prepara para combatir con Markus, pero él no parece estar de acuerdo, ni llama a su espada.

Maya: ¿Qué pasa? ¿Por qué no la traes? ¿En dónde está el Resplandor?
Markus: Maya, no quiero pelear.
Maya: No seas ridículo, no ocultes tus capacidades de mí.
-El dijo que no quería pelear.-



http://www.youtube.com/watch?v=Jtj0zFIIDok

Una Jabalina salió de la nada, separando a Markus y a Maya, quienes retroceden para evitar algún daño.
Maya enfadada arroja su espada y desaparece antes de tocar el suelo.

Maya: ¿Quién fue? *Camina hacia Markus* ¡Sabes quién fue, dímelo!
Markus: *Negando con la cabeza* ¡Yo tampoco sé quién fue!

Maya enfureció y se acercó a Markus, con una sola mano lo tomó del cuello y lo alzó al aire, ahorcándolo.
No puede hablar, sólo salen gestos de él.
Entra en escena el mismo chico que Markus se encontró en el autobús ésta tarde.
Al verlo, Maya suelta a Markus y él intenta recuperar el aire perdido, mientras ella se aleja de ambos.

-Oye, el chico está desarmado, ¿qué intentas?-
Maya: ¿Y tú quién eres?
-Un amigo.-
Maya: ¡Bah! Odio este tipo de líos. Y que te quede claro Markus que muchas cosas van a suceder, lo sepas o no.

Se desvanece.
El chico va a socorrer a Markus mientras él intenta volver a estar de pie.

-¿Ten encuentras bien?-
Markus: Ah... Vaya, tiene mucha fuerza en las manos...
-Mmm, al menos no te rompió la cabeza.-
Markus: Si, no sabes de lo que es capaz esa niña.
-A saber. Te veré luego.-

Corre y sigue su camino adelante.
Markus se quedó viendo a la jabalina que el chico lanzó, pero al querer tocarla se desvanece, al igual que su espada cuando no lucha.
Un poco agitado, recupera el balance.

No pasan transportes transcurridos unos minutos, casi quince, Markus no se desespera, pero viendo la situación, camina hacia otra parte, para ver si tiene mejor suerte.

Al cambiar de calle, encuentra a su amigo peleando contra dos murciélagos, pero estos son más grandes que uno promedio, y tiene en sus manos la misma lanza que usó cuando lo rescató de Maya.

Markus: ¿Y eso?
-Ni idea, pero por estas cosas no hay nadie aquí.- Respondió el chico.
Markus: Y sí que son enormes... Hay que eliminarlos. Tú encárgate de uno y yo iré a por el otro.
-¿Vas a pelear usando sólo tus manos?-
Markus: Para nada, ahora sí usaré mi espada.



http://www.youtube.com/watch?v=olfNS4sTuEw

Markus extiende su brazo derecho, abriendo la palma de su mano, cierra los ojos y se concentra.
Pronto, mucha luz aparece en su mano, y esta se materializa en la Espada Zafiro. Sujetándola con firmeza, Markus está listo para entrar al combate.
Su contraparte vio todo y al ver a Markus armado, retoma su posición para la pelea.
Los murciélagos tuvieron que cubrirse con sus alas por lo intenso del destello, no soportaban la luz.

-Interesante, uno más que puede llamar espadas.-
Markus: Larga historia, pero primero concentrémonos en esto.

Cada uno se enfoca en el adversario que tienen en frente.
El chico es el primero en atacar, dado a que el murciélago no piensa tocar tierra, brinca y lanza tres estocadas en diferentes direcciones, todos los golpes dieron en su lugar, pero no derribaron al enemigo, y pronto el chico volvió a la tierra.

Markus observa que el murciélago al que se enfrenta está volando en círculos alrededor de él, quita la mirada y cierra los ojos, haciéndose el dormido.
Pensando que Markus se había dado por vencido, el murciélago ataca, cae en picada, con las alas extendidas para asestarle un golpe directo, pero todo era parte del plan de Markus, pues al escuchar que está muy cerca de él, da media vuelta, inclinando la espada hacia atrás e inclinando un poco las piernas, para saltar y alzar la espada, ejecuta el corte elevado, la misma distancia, pero el corte parece que le dio de lleno al enemigo, pues fue exactamente en la mitad de este y al contactar con la hoja, se desintegró sin dejar nada más.

-¡Nada mal, y fue un golpe!-

El murciélago restante ahora se concentra en Markus, quien cae algo lento al suelo y no puede moverse, quedó indefenso tras la ejecución del corte elevado.
El chico de cabello plateado corre en su ayuda, y antes de que el oponente toque a Markus, arroja su lanza y esta lo golpea, logrando derribarla, la lanza antes de tocar el suelo regresa a las manos de su poseedor.

Markus finalmente llegó a tierra y se encargará del último ataque, corre hacia el murciélago mientras reúne fuerza, sujeta su espada con más presión, colocando su brazo izquierdo frente a él y dos dedos para apuntar, calculando el momento exacto para liberar la potencia contenida y dar el último golpe, pero un mal paso hizo parecer el ataque de una estocada a un corte diagonal, sin embargo lo derrotó.

Cuando el peligro se esfumó, soltaron las armas y estas desaparecen.
El chico que acompaña a Markus se acerca a él.

-Vaya vaya, parece que quien hizo la mayor parte del trabajo fuiste tú.-
Markus: ¿De qué hablas? Tú también participaste en la pelea, ambos hicimos lo nuestro.
-Ya, ya. Eso de hacerte el dormido fue una buena estrategia.-
Markus: ¿Hacerme, el dormido? La verdad es que me está ganando el sueño.
-¡Ja ja ja ja! No importa. Bueno chico, haber si vuelve a pasar gente por acá, vine tan pronto como pude porque esos murciélagos, de repente aparecieron y asustaron a todos los que estaban aquí.-
Markus: Con razón ibas tan aprisa. ¿Sabes? Nunca había visto a alguien luchar con lanza, que yo recuerde.
-Yo ya había visto a alguien luchar con espadas, hasta arcos, aunque no soy el único que lucha con lanza. Por un momento me recordaste a un amigo mío, su espada se parece mucho a la tuya, pero el mango es totalmente rojo.-
Markus: ¿Cómo? ¿Alguien con una espada idéntica a la mía?
-En-fin, yo tengo que regresar a casa, pero tendré que caminar un buen, ya veré cómo le hago. Haber qué otro día nos vemos.-

El chico se da media vuelta y camina marcha atrás de donde habían venido.
Markus, al quedarse solo, decide irse del lado contrario que tomó su amigo, en la caminata va pensando.

Markus: (Una espada parecida a la mía, pero de mango rojo... Ja ja, suena algo salido de esas series que pasan en la televisión, pero viendo que muchas cosas ya se han salido de la realidad... puede que decida investigarlo algún día.
Ah, olvidé preguntarle su nombre, o bien, me pregunto si volveré a ver a ese tipo, por alguna razón siento que lo había visto en alguna parte.)


[u]Final del Capítulo.

MasterPlayer
22/05/2012, 22:03
Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Capítulo 10 - El Viento A Nuestro Favor.


30 de Octubre.

Hoy es un día soleado brumoso.
Markus se da el gusto de practicar por unos momentos esgrima frente a su casa.
Ésta vez, decide usar su espada, intentando desarrollar sus habilidades y lograr adaptarse al peso de ella.

Markus: Mmm... Un movimiento que impida el daño y logre devolverlo con el doble de intensidad.

Tras unos segundos, sale su hermano Damian por la puerta frontal, sorprendiendo a su hermano por la espalda al querer preguntar qué hace.

Damian M: *Picando su hombro* Hermano, ¿puedo practicar contigo?
Markus: ¡¡AAHH!! *Media vuelta* Ah... Me asustaste Damian.
Damian M: ¿Puedo practicar contigo? Estoy un poco cansado de ser sólo tu espectador.
Markus: Pero voy a practicar con una arma más peligrosa.
Damian M: Si dices que practicarás con "eso", ¿qué estás usando ahora? ¿Tus manos?
Markus: Ah... [i](Es cierto, ni él ni nadie de mi familia puede ver la espada, ni mis amigos... ¿Por qué? ¿Qué tengo yo?)
Damian M: ¿Y si usamos éstas varas? Me las traje de la escuela.

Entra a la casa a buscar las varas antes mencionadas.
Un poco pensativo, Markus piensa en cómo practicar con él, ya que sus amigos y compañeros de la escuela que han practicado con él han terminado desarmados y a veces rasguñados.
Damian sale con ambas varas y se las entrega a Markus, las prueba dando cortes al aire, aprobando el material.

Markus: Parece que resistirán algunos golpes, nada mal.
Damian M: ¿Entonces puedo?
Markus: [Disciplinario] Bien hermano, lo primero que haremos será los Cortes Básicos; si yo doy un golpe horizontal, tú responderás con un corte vertical.
Damian M: [Emocionado] ¡Puedo con eso y más!
Markus: Muy bien. Te aviso que no seré blando contigo.

Y así comienza su sesión, ejerciendo los primeros cortes.
A medida que varios golpes son respondidos, Markus cambia la estrategia y agiliza sus movimientos.
Damian por su parte analizaba discretamente a Markus cuando éste intenta hacer un corte horizontal con mayor fuerza, él inclina su vara de forma diagonal a modo de cubrirse.
Al recibir el golpe, instantáneamente Damian lo devuelve y logra golpear directamente a Markus, inclusive retrocede y cae perdiendo el balance.

Markus: [Sorprendido] ¿Cómo hiciste eso?
Damian M: [Contento] Bueno... Mucho jugar los videojuegos.
Markus: *Se levanta* Y, ¿Tiene nombre tu técnica?
Damian M: No tiene, pero podría llamarle Bloqueo.
Markus: Me parece bien. Después de todo, en eso consiste.

Por un momento Markus recordó que había recibido un ataque similar así antes...
Al momento supo que Luna, un día que ella practicó con él, ejecutó la misma técnica y el daño para varias fue el mismo, aunque con menor fuerza.

-¡Hola! Veo que están practicando, ¿puedo unirme?-

Quien llamaba la atención de Markus y Damian era el mismo chico que Markus había visto hace dos días.
Conservando la misma actitud alegre, no se le notaba que era mala persona, pero no le quitaba la mirada de encima a Markus, parte amistosa.

Markus: Hola... Creo que no te agradecí por lo que pasó en ese día.
-Descuida, sigues caminando hasta el sol de hoy, eso me basta. Veo que estás calentando para que está por venir.-

El chico camina hacia el patio para evitar una discusión a larga distancia.
Ambos al frente, hablan con más seguridad.

Markus: Mi nombre es--
-Markus, esa chica aclamaba por tu nombre y era inevitable escucharlo.-
Markus: Pues... Eso.
Wind: Llámame Wind; caminaba por casualidad por aquí y me fijé en el dominio de la espada que ambos poseen. Así que...
Markus: *Sonríe* Está bien. Damian, ¿podrías prestarle tu vara por un momento a, Wind?
Damian M: De acuerdo. Con cuidado chicos.

Damian le entrega la vara a Wind.
Agradeciendo, da unos pasos atrás y adopta su forma de pelea, así como Markus también se prepara.

Wind: ¡Da todo lo que tengas!
Markus: (Debería alejar mi espada, por si los golpes fuertes.)

Markus "analiza el área", aunque conoce bien su patio, disimula dar la vuelta para alejar la espada y colocarla en una esquina segura.
Listo, retoma su posición y se prepara.

Wind: ¿Ya hiciste lo que debías?
Markus: *Firme* Por mí, podemos comenzar... ¡Ya!

En las afueras de Cualipan, Andrea camina cerca de la entrada pensando en visitar a Markus, a la vez que piensa en lo que ya siente por él.
No obstante, Luna pasa cerca de donde ella está, pero no le presta atención, caminando por otro rumbo.
Ve una banca dentro de la colonia y toma asiento, tratando de relajarse mirando al cielo, hasta que detrás de ella llega Maya.

Maya: Hola Andrea.
*Andrea se asusta, sin embargo no dice nada*
Maya: ¿Qué pasa? ¿Se lo dirás a Markus o no?
Andrea: ¡! ¡¿Cómo--
Maya: A veces me pregunto lo mismo, pero yo tengo metas diferentes.
Andrea: Maya, ¿por qué?
Maya: ¿Por qué no puedo ser buena gente? Pff... Eso lo decido yo.
Andrea: Entiendo, pero en esa noche, te pusiste muy pesada y casi matas a Markus.
Maya: ... El chico tiene capacidad, sin embargo no ha descubierto sus verdaderos poderes, su verdadera fuerza, sentir verdadero dolor.
Andrea: Yo... quiero apoyarlo, pero no quiero herirlo.
Maya: *Sonríe* Qué bueno que te preocupes por él, pero espero que sepa tolerar una herida. ¿Sabes Andrea? Dicen que el amor a primera vista ya no se da, pero queda algo en ti.
Andrea: *Suspira* Bueno...
Maya: Por cierto, ¿has visto a Luna?
Andrea: Ya te dije que no sé quién es Luna.
Maya: Agh, niña fastidiosa. En fin, me voy. (+ Llamado del Cielo +)



http://www.youtube.com/watch?v=olfNS4sTuEw

El duelo entre Markus y Wind había comenzado.
Siendo Damian el único espectador, le desea suerte a ambos.
Ambos comienzan con el corte diagonal, probando fuerza para responder los golpes, la ventaja sube y disminuye y va creciente.
Saltan para separarse y ganar terreno e intentan chocar para provocar al otro perder el equilibrio, pero ambos son fuertes y responden a buen tiempo para contrarrestar los demás.
Algo que empezó a variar en la batalla era que se iban alejando del patio y continúan la lucha en las calles.
Saltos, cortes, acometidas, empujones y distintas exclamaciones de admiran, mientras Damian los sigue para no perderlos de vista, manteniendo distancia evitando ser tocado.
El duelo no parecía acabar, tanto se prolongó que terminaron en la entrada de Cualipan; Andrea podía verlos pelear aunque su atención se enfoca más en Markus e inspirada intenta dibujarlos.
Wind cambia los planes y en vez de seguir empleando el manejo de espada, cambia su modo a parecer dominio de lanzas con fin de ganar ventaja.
Markus al casi recibir golpes puntiagudos, tiene que luchar con más cautela, tratar de responder los golpes pese a llevar la desventaja por el tipo de arma que Wind está optando.
El usar una "lanza" requiere de una buena habilidad en el manejo y velocidad para responder y apuntar.
Recibir un golpe horizontal o vertical en el empleo de Espada a Lanza no es sencillo, bloquearlo y devolverlo.
Markus está cerca de varios tropiezos o de soltar la vara, Wind ya lo ha tocado distintas veces por su velocidad; de reto llegó a pasar a una prueba de determinación, la cual incluía algo de diversión.
Personas que pasaban por la entrada de Cualipan podían verlos luchar incansablemente, pero ya todo parecía indicar que el fin se acerca.
Se miran a los ojos, jadean agotados, un poco heridos se sujetan sus propios hombros, al momento que Wind deja caer la vara y Markus sólo la inclina, se agacha y se apoya en el suelo para respirar.
Damian observa que Andrea se acerca a Markus, se pone de cuclillas viendo si tiene algo grave, él también va a por él, pero Markus se levanta y camina hacia Wind para ayudarlo a levantarse.

Markus: *Le da la mano* Eres un buen oponente Wind, nada mal.
Wind: Je... Espero ver lo mejor de ti en un futuro.

Ayuda a Wind a estar de pie y ambos ríen después de todo.
Andrea está más que relajada al ver que ninguno de los dos trae o tiene algo grave, por su parte Damian quedó maravillado al ver de las habilidades de Markus y Wind.

Andrea: Markus... Hola.
Markus: Hola Andrea, ¿qué hay de nuevo?
Wind: ¿Tú novia con la que estabas ayer Markus?
Markus: N-no.
*Andrea se tapa las mejillas*
Damian M: Cómo no, si lo primero que hizo fue ir por Markus.
Markus: Ay Damian...
Wind: ¡Ja, ja, ja!
Andrea: ... Por cierto, ¿has... visto a Maya?
Markus: A Maya la vi hace días, pero no la he vuelto a ver. Quién sabe, siempre aparece cuando uno menos se lo espera.

Detrás de ellos aparece un señor de avanzada edad, canoso y con ropas sucias y algo rotas.
Ya con la mano extendida empezó a hablarles a todos.

Anciano: Jóvenes, unas monedas para un hombre viejo que necesita ayuda para un trasplante.
Wind: ... ... ...
Markus: Lo lamento señor, no tengo dinero. ¿Tienes tú Mauro?
Damian M: Yo tampoco, disculpa.
Andrea: Mi más sincera disculpa, no tengo nada.
Anciano: Venga niños, que realmente necesito mi trasplante y de no ser así...

En lo que hablaba, iba rodeando a los chicos hasta que cuando se silenció, tomo a Andrea por la espalda y sacó un cuchillo de un bolsillo suyo y lo está sujetando contra el cuello de Andrea.
Su mano tiembla demasiado, por lo que podría hacer movimientos falsos.



http://www.youtube.com/watch?v=6b7FLER8udo

Anciano: ¡Moriré, y me iré al infierno con la muchacha!
Markus: ¡Andrea!
Wind: ¡Maldición! ¡Hay que acabar con él!
Markus: Pero Wind--
Wind: Presta atención a su rostro, de repente cambió, y su atmósfera también.
Markus: Cómo...

Markus mira con cuidado al anciano, enfocándose más en él logra darse cuenta que su alrededor esparce una especie de Aura Azul, como el color de los Fuegos Fatuos.
Si se acerca, el anciano podría hacerle daño a Andrea.
Demasiado enfadado, busca la manera de no caer en la ira y liberar a Andrea.

Markus: Que te quede claro, que si le haces algo a Andrea...

Dio media vuelta y salió corriendo, más no pensaba huir.
Estando en un punto correcto, a pasos frente a él, piensa y llama su espada y vuelve a correr en dirección al anciano.
Al ver el valor que Markus tiene, no se puede mover, como si lo paralizara al ver que su acción no le afecta en nada aunque arriesgue la vida de una persona.

Markus: ... ¡Nunca, se lo perdonaría, ni a ti, ni a nadie!

A último momento guardó la espada y la desenvainó en el momento correcto, atravesando al anciano y el corte lo empujó a unos pasos.
Andrea de susto se desmayó, pero Markus logra atraparla a tiempo.
Wind corre a ver si el anciano sufrió algo grave, respira pero no responde, pero tres Fuegos Fatuos azules salen de su cuerpo y escapan rápidamente.
El anciano despierta nuevamente.

Anciano: *Rascándose la cabeza* ¿Qué... qué diablos pasó aquí?
Wind: ¿No recuerda nada?
Anciano: No... Y tampoco sé qué hago en Cualipan, debería estar en la colonia Hidalgo.
Wind: ¿Qué?
Anciano: *Se levanta, se sacude* Como sea, yo me largo.

Pese a la edad y a lo que parecía hace minutos, el anciano tiene buena condición física y corriendo se marcha.
Por otra parte, Markus está consciente de que Andrea despierte, su Espada al soltarla desaparece, pero no suelta a Andrea.

Wind: ¿Está bien?
Markus: Estará bien, sólo se desmayó. Menos mal que no le hizo daño.
Wind: ¿Qué demonios pasa? O bien, ¿qué fue lo que hiciste? Con tanto valor podrías haberla herido a ella.
Markus: Yo no dejaría a nadie cerca de morir, y menos si este es muy cercano a mí. Si te hubiera tomado a ti por sorpresa, ni creas que me quedaría cruzado.
Wind: Ese extraño fuego que salió de su cuerpo, lo he visto en otras personas y siempre les pasa algo malo.
Markus: ¿Has visto a más personas poseídas por Fuego Fatuo?
Wind: ¿Se llama Fuego Fatuo? ¿Qué es exactamente?
Markus: Según yo sé, se apoderan de una persona cuando ésta sufre por distintas adversidades o cuando es mermado por otras personas.
Básicamente cuando tienen un autoestima baja o impulsos negativos.
Wind: Entonces, son varias personas.
Markus: Si no hubiéramos actuado en el momento adecuado, podría haber esparcido su llama a otras personas y sería más peligroso, ya que cuando consume un alma completamente, muere, y el cuerpo no es más que un recipiente para su propio beneficio.
Wind: Mmm... Te veo luego, ¿va?
Markus: ¿Ya te vas? Bueno, cuídate Wind.
Wind: Lo haré.

Wind confirma asentando con la cabeza, seguido de eso toma rumbo y se retira.
Markus le pide a Damian que se adelante para que le prepare algunas cosas para cuidar a Andrea, quien su preocupación es enorme.

Wind: (Y de nueva cuenta vuelvo a ver esas llamas... Me había enfrentado a monstruos, pero esto ya es muy diferente, ahora son llamas que pueden acabar con la vida de una persona... Qué cosas... Parece que ya estoy involucrado, esto se pone bueno.)

Por otro lado de Cualipan, en el campo, se encuentra Luna en pleno día, debajo de un árbol leyendo un libro, posteriormente es interrumpida por Maya.

Luna: ¿Eh?
Maya: Hola, payasita.
Luna: ¿Qué es?
Maya: Te estoy buscando desde hace un buen tiempo, me supuse que estarías en un lugar así.
Luna: Estoy leyendo, déjame sola.

Sube el libro a modo de cubrirse la cara y evitar el contacto de miradas con Maya.
Cruza los brazos y se para frente a Luna.

Maya: ¿Has visto a Markus?
Luna: Lo vi hace unos días.
Maya: Sabes, me pregunto cómo estás tú con él.
Luna: No sé qué me intentas decir.
Maya: ¿Qué imaginas? Por lo que veo él ha querido verte, te ha buscado pero no te encuentra.
La última vez que lo vi, habló algo de ti.

Luna al escuchar lo último, bajó el libro y le dirigió la mirada de Maya, aunque mostraba algo de inseguridad.

Luna: ¿Markus, me ha buscado? ¿Qué te ha dicho de mí?
Maya: Veo que el chico es muy prometedor, no es como los jóvenes de la actualidad.
Luna: Markus es un buen chico, no sé por qué haces ese comentario.
Maya: ¿Vas a seguir haciéndote tonta? Además de que le gustas, tuviste la iniciativa de querer besarlo.
Luna: Eso fue porque... Quería saber cómo se sentía un beso.
Maya: Mmm... Eres muy sincera, sin embargo, me imagino la expresión de Markus...

Luna se quedó pensativa sobre la situación mientras Maya se desvanecía frente a ella.
Pensó si ir a buscarlo o no, pero seguía reflexionando el asunto, además, piensa también en lo que le comentó a Maya, pues lo cierto es que, como Markus, siempre dice la verdad.


Final del Capítulo.

MasterPlayer
14/06/2012, 11:39
Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Capítulo 11 - Repartiendo Sustos.
Se Aproxima Una Batalla.

Markus llega con toda la calma, pese a cargar entre sus brazos a Andrea inconsciente, no pierde la fe.
Dentro de su casa, recuesta a Andrea con cuidado en uno de los muebles de la sala, le toma la temperatura y con cuidado le retira sus botas.
Nota que tiembla, como si tuviera frío, de inmediato busca una sábana y cubre su cuerpo con ella.
La curiosidad llamó a su hermana, Diana, quien se asoma a ver lo que hacer Markus.

Diana M: ¿Y ella?
Markus: Es una amiga.
Diana M: ¿Y por qué no está despierta? ¿Qué le hiciste?
Markus: No le hice nada, sólo se desmayó, voy a cuidar de ella hasta que despierte.
Diana M: Oye... No recuerdo haberla visto antes, ¿es tu novia con las que sales a veces en algunas noches?
Markus: No.
Diana M: Ah, me voy.

Diana hizo mala cara ante la situación que carga Markus y con la misma fue que se retiró.
Escaso de ideas, busca qué hacer para pasar el tiempo, teniendo a Andrea en cuenta.
De repente una idea se viene a su cabeza, despista sonriendo.

Markus: Veré si... ... Con esto será suficiente. Iré.

Markus buscó dinero de su cartera y sale de su casa en camino hacia Bodega Aurrera, una tienda de autoservicio, pero lo que busca realmente comprar de ahí lo encontrará en la Panadería.
Dentro, se dirige a recoger una charola y unas pinzas para recoger las piezas de pan en la gran variedad.
Pasando por una sección decide llevar pan en forma de "orejas", siendo mucha coincidencia, al momento de coger el pan choca con otras pinzas quienes apuntaban a la misma pieza que Markus pensó tomar.

Markus: Disculpa, tómala tú.
Wind: No, tú la viste primero.
Markus: ¿Wind? De repente estás de un lado y ahora, aquí.
Wind: Bueno, fui a buscar dinero por mis antojos, pero menuda coincidencia.

Luego de recoger las piezas de pan, se dirigen a la caja para pagar y poder retirarse.
Wind decidió irse con Markus a ir hasta su casa, en el camino de regreso platican sobre los sucesos más recientes que han vivido.

Wind: ¿Y cómo se encuentra tu novia?
Markus: Que... Ah... Andrea está bien, sólo espero que recupere la conciencia pronto.
Wind: Lo mismo espero, sustos como esos llegan de la nada, al menos nadie salió lastimado.
Markus: Hubiese preferido que me tomara a mí por sorpresa... No entiendo por qué a Andrea, bueno, no ha sido la primera vez que he vivido ese tipo de cosas con ella.
Wind: ¿No? Vaya, son una pareja atrae-problemas. ¡Ja, ja, ja!
Markus: (¿Desde cuando Andrea es mi novia?)
Wind: Y hablando de lo de hace rato, amigo, ¿tu hermano no puede ver tu espada?
Markus: ¿Damian? No, no puede, parece que sólo tú, Andrea, y yo.
Wind: Menos mal. Tuve que hacerme un poco el sorprendido, me imagino que no le has contado a nadie de lo que pasó aquel día en el que luchamos.
Markus: Ni a quién contarle Wind, parece que esto sólo es asunto nuestro.
Wind: Si te contara parte de mi vida, te quedarías boquiabierto. Han sido muchos giros, algún día de contaré.

Pese a todo Wind demostraba estar animado pese a las adversidades.
Ambos llegan a la casa y Wind es invitado a entrar, estando en la sala dejan sus cosas en una pequeña mesa y toman asiento en otro mueble.
Markus no le perdía la vista a Andrea, aquella mirada inocente que sigue perdida desea que cambie y le responda.

Wind: Despertará dentro de poco, ya lo verás.
Markus: ... No entiendo por qué me preocupa tanto... Me late tan rápido el corazón--
Wind: Que siento que hasta podría conectarme con el suyo.
*Markus voltea a ver a Wind con una mirada confusa*
Wind: Vamos, sólo bromeo. Entiendo cómo te preocupa y eso se ve bien de tu parte, pero mejor deja que el tiempo haga que vuelva a tus brazos.
Markus: Gracias Wind, tienes razón... Espera, eso último--
Wind: Ups...

Markus captó muy tarde a la indirecta de Wind, pero contuvo la carcajada para evitar escándalo.

Fuera de la casa de Markus está Luna frente a la primera puerta de la casa, dudando si tocar el timbre para hacer notar su presencia.
Escucha desde el interior del lugar la plática entre Markus y Wind, siendo este último a quien desconoce totalmente.
Sigue pensándolo, y justo cuando iba a tomar valor, alguien conocida se aparece detrás de ella.

Maya: ¿Vas a tocar el timbre y correr?
Luna: ¡Ay! Maya.
Maya: Veo que te decidiste por venir a verlo, ¿y qué le dirás?
Luna: Pues, cómo está, y--
Maya: ¡Pff! No seas tan casual, deberías ser más seria con él.
Luna: ¿Ah sí? ¿Y por qué no eres tú quien lo buscaría?
Maya: En estos momentos no quiero problemas, y menos con él.
Luna: Ay, por qué yo.
Maya: Haz lo que te plazca, yo no estaré al pendiente.
Luna: ¡¡AAAGGHH!! ¡Si vengo aquí es para ver cómo está Markus y no me importa el comentario que me des, yo vengo porque me nace verlo y porque a él le interesa verme!
Markus: ¡H-hey! ¡Cuidado con eso!
Luna: ¡¿M-Markus?!
Markus: ¿Y con quién estabas hablando?

Luna en su momento de furia disparó una mano apuntando indirectamente a la puerta, en donde se encontraba Markus y casi lo golpea.
La sorpresa se la llevaron los dos al verse sin previo aviso, como casi siempre, Wind al momento va de curioso a verlos.

Markus: Pero, qué bueno te veo hoy, no sabía nada de ti y cómo encontrarte. A veces pasaba por el campo pensando en encontrarte, pero no tuve suerte.
Luna: Qué, bueno de tu parte.
Markus: Mira nomás, siempre vienes cuando uno menos se imagina, ¿gustas--
Wind: ¿Y ella Markus? Aunque se me hace familiar...
Markus: Bueno, a ella no la conoces; Wind, ella es Luna y es--
Luna: *Abrazando a Markus* Soy su novia, encantada de conocerte Wind.
Wind: ¡Anda! ¡¿Tú novia?! ¿Cuál es el truco Markus?
*Markus "ahogado" no responde*
Luna: Je, je. Qué cómico eres.
Wind: Sólo es relajo, para animar el momento.

Andrea: ¿Eh...? ¿Dónde...?

Markus: ... ¿Andrea?

Al escuchar su voz entra a la casa y se dirige a donde ella se encuentra recostada, los demás no se quedaron a fuera, entraron después de él.
Andrea abre los ojos y se siente confundida principalmente por donde se encuentra, notándose por mirar los alrededores hasta sentirse segura viendo el rostro de Markus.

Markus: ¿Cómo te encuentras?
Andrea: P-pero... ¿Qué, pasó?
Markus: Te desmayaste, todo por un ataque imprevisto, pero nadie salió herido.
Andrea: ...... Ya recuerdo......
Markus: Dime si necesitas algo, aquí estaré.
Andrea: ... ... ...
Wind: Veo que ya despertó, menos mal.
Luna: ¿Y ella?
Andrea: ... ¿Maya...? ¿Eres...?
Markus: ¿Maya? Luna: ¿Dijo Maya?
Wind: Ah, ahora soy yo quien está confundido.
Andrea: ... No... Ay, Mi cabeza...
Markus: ¿Te duele la cabeza? Iré por una aspirina.

Markus busca un botiquín con buscando medicinas para Andrea.
Wind al no tener idea de qué hacer se retira al mueble y se come otro pan.
Luna es quien temor tiene, pese a ocultarlo, Andrea puede notarlo pese al mareo.

Andrea: Te pareces a Maya, en cierta forma.
Luna: ¿Qué sabes de Maya?
Andrea: Veo, que la conoces... ¿es algo tuyo?
Luna: Algo así...
Andrea: ¿De casualidad, no serás Luna?
Luna: ¿Cómo sabes mi nombre?
Andrea: Maya me preguntó por ti, y veo que tienes parecidos de ella, me supongo.
Luna: Cierto, eres inteligente.

Markus llega con unas aspirinas a la mano y un vaso de agua, dirigiéndose hacia donde está Andrea le ayuda a levantarse para que esté sentada.
Luna se aleja y se dirige hacia la ventana para mirar perdidamente el cielo.
Wind siente que el ambiente está muy serio, por eso decide alzar la voz.

Wind: De repente todo se siente muy extraño, ¿es que hay algo que no sepa? Honestidad por favor.
Luna: Es mucho que contar, sin embargo pienso que no creerás lo que vamos decirte.
Wind: Sólo dilo, no hay nada que temer.
Markus: Me imagino que te has de referir a los Fuegos y lo que ha pasado Luna.
Luna: Y hablando de Fuegos, ¿ee has encontrado con más de ellos?
Markus: Sí, Andrea y Wind han sido testigos de ello.
Wind: ¿Hablas de esa flama azul? Confieso que no es la primera vez que he visto eso hoy, en días anteriores también.
Luna: ¿Qué? ¿Tú puedes verlos?
Wind: Hoy vi uno en un anciano y Markus se deshizo de él, pero otros tres de ellos salieron de su cuerpo y se dispersaron.
Markus: Es verdad. Pero no vimos hacia donde se fueron.
Wind: Si puedo agregar algo, de donde yo vengo veía la misma esencia en distintas personas y de repente caían al suelo. Cuando le gente se les acercaba se llenaban de terror al saber que la persona se encontraba muerta.
Luna: ¿Muerta? ¿Cuánto tiempo ha pasado desde eso?
Wind: Fue continuo, de repente... Hace más de dos semanas, antes no ocurría nada de eso, es extraño...
Maya: Y nadie se ha preocupado por buscarlos y destruirlos.

Maya apareció en la puerta principal, como está abierta entró a la casa.
Markus no sabía si estar a la defensiva o recibirla como tal.
Andrea no se movió de su lugar, Wind se come otro pan y Luna gira a ver a Maya.

Luna: ¿Y ahora qué?
Maya: Markus, ¿cómo te va en tu manejo en espadas?
Markus: Pues va bien, pero no quiero un reto ahora.
Maya: Ni insistas, yo tampoco quiero algo para hoy. Y respecto al tema general, ¿Cuántos Fuegos Fatuos eran? ¿Tres?
Wind: *Suspira* Se pone interesante.
Maya: Son seis los que habitan actualmente en toda Minatitlán, espero que no se hayan reproducido, ¿De cuántos se han desecho?
Luna: ¿Qué es lo que quieres Maya?
Maya: La respuesta a mi pregunta.
Markus: Mira, yo destruí dos hace un tiempo, Luna sólo fue testigo de la eliminación de uno.
Wind: Y tres de ellos se nos escaparon.
Maya: Cinco entonces... Dos menos. Yo eliminé uno, deberíamos ir a buscar a los tres sobrantes y eliminarlos de una vez.
Si no hacemos nada cuanto antes, la situación será todo un caos.
Luna: ... ... ...
Markus: Iré entonces, he de decir que no me había preocupado por ello antes, pero si se aparecen más, interferiré.
Wind: Iré también, me hará bien luchar, esa práctica que tuvimos me animó.
Andrea: Yo también voy, estaré bien.
Maya: Ash. Como quieras.
Markus: ¿Vendrás tú también, Luna?
Luna: ... ... ... ...
Markus: ¿Luna?
Luna: Ah, claro iré.
Maya: Bien, ahora sólo hay que esperar a su llegada.
Markus: ¿A su llegada? ¿Y cómo saber que vendrán?
Maya: Siempre nos buscan, a ti ya te han buscado dos veces.
Markus: Pensándolo bien... Siempre nos han buscado, nunca los hemos encontrado.

Todos callaron y mientras los segundos avanzaban, intercambiaban miradas, a excepción de Luna quien demostraba inseguridad.
Andrea sabiendo que saldrían va por sus botas y vuelve a colocárselas, pero es ayudada por Markus, quien como el príncipe de la cenicienta le calza.
Maya y Luna ven a Markus y Andrea en lo suyo, Maya toma a Luna de la mano y se la lleva a fuera para charlar.

Maya: Bonita pareja, ¿no crees?
Luna: Maya, ya me has molestado mucho, paz por favor.
Maya: No te estoy molestando, sólo quería escuchar tu opinión, pues Markus se ve muy feliz.
Luna: Sólo le está ayudando, eso es todo.
Maya: Entonces, si no te molesta para nada, ¿por qué estás apretando tus puños con tanta fuerza? ¿O es que te tiemblan las manos?

Luna entró en confusión, parecía no estar molesta, pero Maya con sencillez se daba cuenta de que a ella le perturba.
De pronto Wind decide salir al patio, ignorando la presencia de aquellas chicas que pelean, cambia la mirada a ser seria y percata que algo no va bien.
Mirando al cielo espera a una señal, Luna extrañada voltea a verlo mientras que Maya igual mira al cielo.

Luna: ¿Wind?
Wind: Algo no va bien... Y es en serio.
Luna: ¿Cómo?
Maya: Tal como lo predije, se están acercando.
Luna: Espera... Maya, no me habrás--
Maya: Sigue buscando conclusiones, ya no nos queda mucho tiempo.
Wind: Mmm...

Markus: Oigan, ¿por qué todo tan callado?
Maya: Más te vale tener tu espada a la mano Markus.
Andrea: No lucharan entre ustedes, ¿verdad?
Maya: Ya, deja de llorar, no vamos a pelear él y yo.
Markus: Maya no seas tan grosera, era sólo una pregunta.
Andrea: ... Markus...
Wind: Ya están aquí.
Markus: ¿Ya?
Luna: ... Es verdad...

Justo Markus y Andrea salían de la casa y ambos se contagiaron del silencio que la seriedad les rodea.
Se empiezan a escuchar chirridos, también como aleteos y cada vez son tanto más fuertes como más en incontables cantidades.
Todos miraban al cielo, inclusive algunos vecinos de la colonia salían a escuchar tan extraños ruidos, entre ellos preguntándose qué sucedía.
Markus fue el primero y el único en tragar saliva, pues ya tenía casi asegurado que algo malo estaba cerca de ocurrir.
Luna giró a verlo, notando su preocupación, se acerca a él y le toma un brazo, haciéndole notar a Markus cómo se siente ella, pues tiembla de miedo.
En un segundo respiro extendió su brazo derecho atrás y pensó en su espada, llamarla para estar preparado al peligro, pese a que nadie puede verla, sólo los que lo rodean.



http://www.youtube.com/watch?v=k5hBdV5Pj0E

Markus: ...... Qué... ¡¿Qué demonios?!

Todos aquellos chirridos y aleteos provenían de una parvada inmensa de murciélagos, pese al día, todos vuelan en perfectas condiciones.
Al estar en los cielos sobre Markus, sus amigos y los vecinos, todos empiezan a descender en picada para atacarlos a todos.
Sin desaprovechar la oportunidad, Markus pretende atacar, pero Maya interfiere.

Maya: ¡Es inútil, no podemos hacer nada contra todos ellos!
Markus: ¡Al menos hay que hacer algo!
Wind: ¡Yo no sé ustedes pero lo mejor será retirarnos!
Luna: ¡¿Pero de dónde y cómo hay tantos?!
Andrea: ¡¡AAHH!! ¡¡NOOOO!!

Siendo pocas las opciones que tenían, rápidamente entran los cinco a la casa de Markus y cierran la puerta y la ventana para evitar la entrada de algún murciélago.
Los vecinos también se asustaron, pero ellos reaccionaron más tarde que los chicos, siendo los más vulnerables al ataque apenas y pudieron refugiarse.
Los murciélagos golpeaban sus puertas y ventanas, pese a sus condiciones físicas, logran agrietar las ventanas y hacer pequeñas perforaciones a las puertas.
La casa de Markus parece ser la única no afectada, pero viendo frente a su ventana, le cuesta creer que la situación en la que muchos están siendo afectados esté siendo crítica.
Niega con la cabeza y sujeta con mayor fuerza su espada, posteriormente voltea a ver a sus amigos.

Markus: Voy a protegerlos, a como de lugar.
Luna: Markus...
Maya: *Suspira*... Decido que debo estar de tu lado, pues hay que terminar con esto.
Markus: Maya...
Wind: También le entro, seré nuevo con estos Fuegos pero haré que ya no causen problemas.
Markus: Wind...
Andrea: Pero Markus...

Siendo pequeña la casualidad, Luna y Andrea eran quienes estaban más asustadas, con pensamientos diferentes.
Markus se acerca a ambas, coloca la espada en un mueble, tomando un hombro de ambas con sus dos manos las mira sonriendo.

Markus: Les prometo que todo estará bien, por mi vida no dejaré que les suceda algo, ni a ti Luna como a ti, Andrea.
Lo mismo va para ustedes dos, Wind, Maya.
Wind: Bueno amigo, con esa actitud tan positiva hasta me inspiras.
Maya: No te preocupes por mí.

El día cayó en una vasta noche, aun en el horario vespertino se nubla el cielo y toda la manada de murciélagos se concentra en un sólo lugar, dando forma humanoide a algo en medio de la calle.
Markus es el primero en salir, seguido de Maya y detrás Wind, los tres decididos a enfrentar algo que antes no se había visto.
Wind no tiene con qué defenderse en sus manos, pero haciendo un movimiento giratorio en sus manos un destello es creado, dejando en su lugar una lanza de líneas rojas y azules con un listón verde en aquella punta fina y brillante.
Tanto Markus como Maya, se sorprenden al ver la habilidad que Wind tenía oculta.

Markus: Pensé que tu lanza era física, veo que no. No le presté atención a tu lanza en aquel día.
Maya: (¿Él también?)
Wind: *Sonríe* ¿Sorprendidos? Que sea un secreto, bueno, lo será.
Markus: Wind, si me explicas.
Wind: No habrá tiempo, quizás cuando coma otro pan, confío en ti y tú confías en mí, ¿Trato?
Markus: Je, trato.
Maya: Parece que está por comenzar.

Aquello que se formó de los murciélagos parecía ser un Vampiro, de tez pálida, cubriéndose con una gran capa y de atuendos púrpuras con unos cuantos murciélagos a su alrededor, mostrando una mirada mentirosa.
Este será el inicio de una batalla, pero no cualquier batalla.


Final del Capítulo.

MasterPlayer
14/06/2012, 11:47
Parte 1 - Sorpresas.
Será Azar, Será Destino.

Capítulo Final - Será Azar, Será Destino.
¡Pese a todo estoy decidido!

El día cambió de ser a luz a una inmensa oscuridad.
La temperatura baja y el viento surca con debilidad, como si tuviese miedo, sopla con apatía.
Markus, Maya y Wind están preparados para enfrentar aquella amenaza que se originó de la nada, ¿tendrá relación con el Fuego Fatuo?
Antes de atacar, Markus suspira, inclusive respira hondo y exhala, nota que puede ver su aliento, helado y confuso.

Markus: Esto es diferente a lo que había imaginado antes...
Maya: ¿De qué te quejas? Esto sería sólo el comienzo.
Wind: Nunca me supuse algo así, pero no me sorprende, por alguna razón.
Markus: Estoy listo para atacar. ¡HAAHH!

Nadie se había movido de su lugar, siendo Markus el primero en salir corre en dirección a su enemigo con la espada en la mano, la sujeta con mucha fuerza.
Estando frente a él, se prepara para saltar y a la vez ejecutar un corte elevado, logrando cortar en pequeña proporción al Vampiro, pero olvidó algo, que la primera vez que ejecutó la técnica, quedó inútil y no podía defenderse en el aire; aquél ser ordena a los murciélagos que vuelen y atrapen a Markus.
Pese a sus condiciones, tienen mucha fuerza y no dejan que Markus toque suelo, y quedando aún indefenso sólo piensa en cómo zafarse de la situación.
El Vampiro aprieta su puño derecho y se densa de un Aura Oscura, no se ve furioso, pero golpea a Markus y este es enviado a volar, regresando a donde estaba en un principio, rodando en el suelo.
Wind se percata del daño recibido y es el siguiente en atacar, tomando distancia apunta a uno de los murciélagos y arroja su Lanza a uno, logra perforarlo y lo elimina, desvaneciéndose en una cortina de humo oscuro.
Maya no se ha movido, pese a luchar del lado de Markus, lo observa intentando levantarse y recuperar el aire, sujetándose un costado por el golpe.

Maya: Qué idiota eres, demasiado idiota digo.
Markus: Agh, Maya...
Maya: Si no conoces bien a tu enemigo, deberías analizarlo primero.
Markus: Ohh...
Maya: No recuerdo haber visto a alguien como él, pero su imagen dice muchas cosas; los murciélagos por ejemplo, no son comunes ni corrientes.
Markus: Ya, pero tenía que hacer algo.

Wind: Mmm... Creo que no fue suficiente.

Cierto, Wind eliminó un murciélago, pero con sólo extender su capa al aire invoca otro, teniendo nuevamente tres de su lado.
Aunque Wind haya arrojado su Lanza, esta vuelve a su mano, se desvanece de donde cayó enterrada y regresa a su mano.
El Vampiro regresa a la ofensiva y al ver a Wind en la primera línea, vuelve a apretar su puño y esta vez una pequeña esfera púrpura aparece flotando sobre la palma de su mano, la arroja y esta se forma como una onda sónica en dirección a Wind, la cual evade retro propulsando hacia atrás.
Markus vuelve a estar de pie, pero le cuesta sostenerse por recibir un golpe muy directo.

Markus: Bien... Seguiré--
Maya: Me gustaría verte sufrir un poco más, pero no te puedo dejar pelear así.
Markus: Maya, déjame.
Maya: No, prefiero atormentarte yo misma a que me atormenten deshaciéndose de ti. ¡Atrás!
Markus: ¡Arrhh!

Maya sube a la línea del frente junto con Wind para pelear, pero cada quien por su cuenta.
Maya con habilidad logra estar en frente del Vampiro y opta por dar una estocada directo al corazón, pero el Vampiro se interpone sujetando a tiempo su espada, evitando el golpe.

Maya: ¡.........!
-No deberías jugar así, ¿por qué no peleas con todas tus fuerzas?- Dijo, luego de disparar una pequeña risa.
Maya: Tengo mis razones.
-Entonces, déjame acabar con el niño rubio.-
Maya: No te lo puedo permitir. Él, es sólo mío.
-Ay... Cómo han cambiado los niños de hoy.-

La empuja pero Maya cae sin recibir daño alguno, Wind aprovecha el momento y brinca para clavarle la lanza, el Vampiro retrocede con mucha rapidez y no se nota cuando movió los pies.
Como a Markus, ordena a los murciélagos atraparlo y elevarlo al aire, volviendo a cargar el mismo ataque, pero Markus interviene y elimina a los murciélagos con cortes, procurando no cortar a Wind, logra liberarlo y Wind regresa atrás, Markus se hinca emitiendo un grito de dolor y una mueca de lo mismo.

Markus: ¡¡UUAAGH!!
Wind: Esto no se ve bueno.
Maya: ¡Le dije al idiota que no se metiera!

Luna - Andrea: ¡Mar-kus!

Markus: ¿Luna, y Andrea?

Ambas chicas salieron de la casa y buscaban a Markus, quien es llevado a la jardinera con ayuda de Wind, quien también lo ayuda a estar de pie, pero se hinca.
Andrea se postra frente a él y cierra sus ojos, tomando sus manos se queda callada, Markus confundido no sabe qué decir y también calla.
Las manos de Andrea se iluminan y ambos chicos son rodeados por luces quienes reavivan el momento con una brisa fresca.
Al desaparecer, Markus se levanta como si no hubiese pasado nada y prueba hacer una Danza de Espadas, demostrando que está en perfectas condiciones.
Luna al ver que Markus recuperó su condición, extiende su brazo izquierdo a un lado, con la mano extendida se concentra, y de su mano se forma un haz de luz que tras unos segundos hace aparecer un Estoque en su mano, el mismo estoque que le había enseñado a Markus hace días.
Está animado y contento, pero tiene sus dudas.

Markus: Chicas... Si me explican.
Luna: Si charlamos ahora, no podremos luchar.
Andrea: Es algo que te explicaré, pero primero terminemos con esto.

-Vaya vaya, llegan más invitados la fiesta, ¡Por aquí está lo mejor del baile!-

El Vampiro extiende su brazo derecho con la mano derecha abierta y formándose una esfera oscura sobre ella, una espada de hoja con parecido a las alas de un murciélagos aparece.
Markus con mejor decisión se prepara para luchar, aunque no peleará solo.



http://www.youtube.com/watch?v=6b7FLER8udo

Maya: *Suspira* Bueno, relévame Luna, ya que desempolvaste tú estoque, quiero verte luchar.
Markus: (Bien, no es momento para preguntas, intentaré que ello no me distraiga.)
Luna: No estoy tan perdida, tengo a un buen profesor, ¿verdad Markus?
*Markus mira a Luna, y confirma asentando con la cabeza*

-Que comience nuestro duelo.-

Andrea se va a la línea trasera para cubrir a sus amigos si sufren heridas.
Markus y Wind están en la línea del frente y Luna en la línea media, el Vampiro está preparado y comienza la batalla.
Markus y Wind son los primeros en atacar, dividiéndose en un lado cada uno, intentan hacer un ataque cruzado para golpear en los costados al Vampiro, quien esquiva y casi provoca que los chicos se hagan daño.
Luna corre hacia él hasta quedar en frente y golpearlo directamente, el Vampiro golpea a Luna con su estoque, pero bloquea el golpe al colocar su estoque en un ángulo diagonal y pone fuerza para resistir, en su ayuda, Markus releva a Luna interponiendo su espada en medio y le ayuda a empujarlo para aturdirlo y Wind aprovecha la ventaja de armas para hacerle un ataque al corazón.
Exitosamente logran herirlo, pero sigue en pie y demuestra que aún continúa la batalla con una mirada de confianza.

-Je, je, je... No hemos acabado, ¿qué tal un pequeño juego?-
Markus: ¿A qué te refieres?
Wind: ¿Un juego? ¡Pero si esto es más divertido!
-Es hora de las sillas musicales, quien se quede sin asiento, quedará fuera, ¿listos?-
Luna: No logro entenderle...

Reluce su capa y mediante sombras aparecen dos clones de él haciendo tres figuras idénticas, todas tomando asiento de una silla con finos detalles.
Suponiendo que uno es el verdadero, Wind es el primero en atacar.
Tiene tres blancos frente a él, uno en la izquierda, otro en el centro y el último en la derecha.
Se concentra para determinar cuál es el correcto y se lanza al Vampiro quien está en medio, lo ataca con su lanza pero el Vampiro alza su brazo y con su mano detiene el golpe, riendo nuevamente.

-Lo lamento, pero esta silla está ocupada.-
Wind: ¿Qué demonios?

Las imágenes desaparecen y la sombra del Vampiro desaparece, reapareciendo debajo de Wind y le toma de los pies, impidiéndole moverse del lugar.

Wind: ¡Esto tiene que ser una broma!
Markus: ¡Wind!
Wind: Supongo que perdí, pues no lo había entendido al juego, definitivamente es muy diferente a lo que había visto.
Luna: Mmm, ya lo tengo.
Markus: ¿Luna?
Luna: Si de los tres que aparecen golpeamos al correcto, entonces habremos perdido el juego, ¿no es así?
-¡Jo jo! ¡En efecto! ¿Por qué no participa señorita? Después de todo, las damas primero.

Maya: (¡Pff! ¡Grandísima payasada!)
Andrea: Aunque sea quien esté causando problemas, he de admitir que tiene buenos modales.
Maya: (Ay, ¿por qué...?)

Luna: *Sonríe* Bien, intentaré.

De nuevo se vuelve a formar las tres figuras, todas en sus respectivos asientos.
Siendo tan idénticas no se podría distinguir cuál es el verdadero y cuáles son los falsos, todo dependería de la suerte.

Luna: Escogeré... ... el de la derecha.
-Mala elección...- Decía negando con la cabeza.

Luna no se intimidó con las palabras del Vampiro, y siguió decidida.
Camina hacia el Vampiro del lado derecho y sin rencor, hace una estocada, atravesando la imagen mientras se desvanece.
El que está del lado derecho se levanta y aplaude, mientras que la imagen del centro de desvanece.
Luna ríe, pese al momento.

-Y bien, ¿por qué no toma asiento?-
Luna: Bueno...

Maya: Algo va mal aquí.
Andrea: ¿Qué dices Maya?
Maya: De hecho... debería interferir, pero paso.

Markus: ¿Luna?
Luna: Bueno, no veo nada extraño en la silla.

Luna toma asiento en la silla desocupada, pero Markus nota algo raro en el asiento, viendo las patas.
Las cuatro patas comienzan a perder color y un Aura del color de los Fuegos Fatuos ambienta toda la silla.
Markus sin pensarlo dos veces corre hacia Luna y tomándola de las manos la jala dejando a Luna detrás de él y con su espada corta la silla, quien cambió al hacer contacto con el filo.
Eran los tres Fuegos Fatuos los cuales se deshicieron al entrar en contacto con la espada de Markus.
El Vampiro cambió la actitud y se molestó, se dirige al frente de Markus.

-¿Qué te da por echar a perder la fiesta?-
Markus: No dejaré que le hagas daño a Luna.
-¿Daño? ¿Estás seguro de que le haría daño a una mujer? ¿Quién te crees para interponerte?-
Markus: Un 10 de Octubre, ella apareció de la nada obsequiándome esta espada cargo en mis manos, días después con esta misma espada la protegí de una de las llamas del mal.
Desde ese día, juré protegerla a toda costa de cualquier cosa que intente lastimarla, y hoy no habrá excepciones.
-.........- Calló y escuchó, sin cambiar la mirada.
Markus: No sólo a ella, a mis amigos, a mi familia, a mis seres queridos... puede que, aún tenga miedo de luchar... Sin embargo, ya no tengo por qué temer.


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-¡¡No dejaré que nada ni nadie los lastime!!
¡¡Hasta el día de hoy mantengo mi promesa!!
¡¡Y no me importa si me costará la vida!!-

Andrea: (Ay Dios mío... Markus es todo un amor.)
Maya: (Este chico se ve que es prometedor. Después de todo...)

Wind: Je je, Markus, veo que tienes mucha chispa amigo.

Luna: ... No sé que decir Markus... (En serio, veo que no es como otros...)
-Ya veo, despiertas mucho interés joven. ¿Qué tal si para terminar vamos a la mejor parte de la fiesta? El baile no puede esperar.-
Markus: Me parece perfecto. ¿Danza con Espadas?
-Una excelente decisión.-
Luna: ¡Markus!
Markus: Deja ir a mis amigos, o bien, que sean nuestros espectadores, ¿vale?
-¡Por supuesto! ¿Cómo negarle el espectáculo al público?-

El Vampiro chasquea los dedos y la sombra que ataba a Wind desapareció, devolviéndole la movilidad completamente.

Markus: Regresa con Wind a donde están Andrea y Maya.
Luna: ... ¡No! ¡No quiero dejarte solo!
Markus: Ahora no quieres alejarte de mí, ¿Je je? Prometí protegerte aunque me cueste la vida, pero prometo también que hoy no moriré.
Luna: ¡Lo entiendo, pero no--
Wind: No caigas hermano.
Markus: Wind, llévala con las chicas, y no se alarmen.



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Luna comenzó a llorar, pues ella entendía perfectamente lo que Markus decía, algo le susurraba a los oídos que todo lo que el dijo fue y es hasta hoy la pura verdad.
Wind la lleva con Andrea y Maya, Andrea intenta ayudar a tranquilizarla y Maya sólo se queda callada.
Un aro de fuego rodea a Markus y al Vampiro, Wind y los demás pueden ver a través de tal, pero no podrán pasar hasta que todo acabe.
Markus y el Vampiro tienen sus espadas a la mano, las sujetan con fuerza, se miran sin temor a los ojos y ambos están decididos a comenzar el duelo.
Ambos comienzan con un golpe horizontal, responden y bloquean.
Cada movimiento es respondido, sin importar el tipo de corte.
La batalla empezó a ser calurosa, seguían peleando con disciplina y determinación, ninguno parecía cansarse.
Los demás miraban de lejos, y en un momento se les sumó Damian, el hermano de Markus quien no podía creer lo que veía.

Damian M: ¡¿Ese de ahí... es Markus?!
Wind: Así es pequeño, nada mal.
Damian M: Pero... Pero...
Maya: Él estará bien, sólo ten confianza en él.
*Luna seguía triste, por lo tanto no habló*
Maya: Ya Luna, supéralo.
Andrea: Luna, sé cómo te sientes y también me preocupa ver a Markus en una situación así, pero como dice Maya, confía en él.
Luna: ¡¡C-claro qu-que confío, en él!!
Andrea: *Suspira* Todo estará bien, todo estará bien Luna.
Wind: (Markus me recuerda mucho a Albus. Algo tienen estos dos que los hace, un poco parecidos.)

Andrea abrazó a Luna, apoyándola en la situación que tiene.
Seguían chocando las espadas y el duelo parecía interminable, a la vez como chocaban, danzaban, pues una Danza de Espadas consiste en realizar movimientos correctos y firmes para ejecutar un paso perfecto y continuar la lucha.

-Eres bueno, ¿cuánto tiempo llevas practicando?-
Markus: Desde que era un niño.
-¿Y tienes maestro, joven?-
Markus: No, aprendí sólo.

No era mucho lo que tenía que decir Markus, pero el Vampiro tenía también sus dudas.
Markus empezó a tener ventaja en la batalla y sus movimientos comenzaron a ser más rápidos y más fuertes, así como sus respuestas.
En un momento de flaqueza realiza un corte diagonal desde abajo hacia arriba y desarma al Vampiro, dejándolo indefenso.
Con su Espada apunta a su pecho, indicando el fin de la pelea.

Markus: ¿Debería decir, touché?
-Hmnp, no es necesario.-
Markus: He de admitir que para ser mi primera batalla, ya me hacía una idea de cuan difícil sería.
-Je, yo nunca pensé que un niño como tú me daría una magnífica batalla.-
Markus: [Serio]... ... Eres muy amigable, pese a tu apariencia, ¿Qué eres realmente?
-Verás, joven, soy un esgrimista de tiempos remotos buscando buenos adversarios, y contigo ya he encontrado a dos dignos oponentes.-
Markus: ¿Dos?
-El otro chico tiene ligeros parecidos contigo, me suena su nombre.-
Markus: ... Mmm...
-Antes de retirarme, me gustaría saber dos cosas.-
Markus: ¿Qué es?
-¿Cómo supo que era Fuego Fatuo lo que dominaba en aquél asiento?-
Markus: Un amigo me compartió el secreto, de no ser por él ni lo hubiera notado.
-Ya veo... Y, ¿cuál es su nombre?
Markus: Am... Markus.
-Markus... Sí, tienen ligeros parecidos.-
Markus: ¿Cómo?
-Espero que nos volvamos a ver joven Markus, y no olvide mi nombre... Rennac.-

El Vampiro conocido como Rennac se deshace en murciélagos y estos vuelan al cielo, desapareciendo poco a poco.
El aro de fuego se extingue y el día regresa a la normalidad.
Algunos vecinos salen a la calle para ver el inmediato cambio, que todo está como antes.
Luna y los demás van hacia Markus, quien salió ileso de todo, sin presentar daños se muestra alegre ante sus amigos.

Markus: Todo acabó.
Luna: ¡¡Markus!!

Markus cae al suelo por Luna, quien se lanza a abrazarlo de la alegría pero el impulso fue tan fuerte que ambos cayeron; ambos son ayudados a levantarse.
Las espadas, el estoque de Luna y la lanza de Wind, desaparecieron una vez retornada la paz.

Andrea: Siempre tuve confianza en ti Markus, nunca perdí la fe.
Wind: Amigo, inspiras muchas cosas, creo que vendré a practicar contigo más seguido.
Markus: Je je, chicos, muchas gracias.
Maya: He de admitir... Nada.
Markus: Hmm, Maya.
Maya: Luchaste muy bien, pero cuando yo te pida un duelo, quiero que des con todo.
Markus: Uff, será dentro de mucho.
Luna: ... ...
Markus: Ya está todo bien Luna; ¿Ves? Estoy en una pieza, como te lo prometí.
Luna: ... Tonto, ¡me tenías preocupada!
Markus: Bueno, yo también estuve preocupado por ustedes, gracias a Dios todos salimos bien.
Damian M: ¡Hermano!
Markus: ¿Damian?
Maya: Te vio luchando, y creo que está emocionado.
Damian M: ¡Hermano! ¡Fue súper! ¡Estuvo impresionante!
Markus: *Sonríe* Pero todavía te queda mucho por aprender Damian.
En cuanto a mí, tengo muchas, muchísimas dudas en mi cabeza en este momento, no puedo decirlas todas, pero espero encontrar la respuesta a cada una de ellas a tiempo.
Wind: ¿Y qué harás ahora?
Markus: Lo mejor sería descansar, pero realmente lo que quiero hacer en correr, despejarme un rato, refrescarme.
Andrea: ¿Irás a correr?
Markus: Sí, me hará bien, y estaré bien.
Maya: Si te caes en el camino, no creas que iré a levantarte.
Markus: Estaré bien Maya. Luna, Andrea, Wind y Maya, los veré luego.
Damian, avísale a mamá que estaré un rato afuera.



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Markus ya se preparaba para irse, pero Wind se coloca a un lado suyo, se le ve muy confiado.

Wind: No tan rápido Markus. Veo que te sobra energía, así que no correrás solo.
Markus: ¿Vendrás conmigo?
Wind: No, no iré contigo... ¡Te reto a una carrera! ¡El primero en llegar al campo gana!
Markus: [Entusiasta] ¡Ya estás! ¡Acepto el reto!
Maya: [Se le nota incómoda] Yo... tengo que irme. (+ Llamado del Cielo +)
Luna: ¡Maya! ... ... Se fue.
Andrea: Luna...
Wind: ¿Ida y vuelta o le damos vueltas a la cancha?
Markus: Que sea... Ida, unas tres vueltas a la cancha y vuelta, la meta será mi casa.
Wind: *Sonríe* ¡Excelente! ¿Alguien nos hace el favor de dar la orden de salida?
Damian M: ¡Yo lo haré!

Markus y Wind se prepararon para el comienzo, Damian adopta una actitud de árbitro y se coloca a un lado de los chicos.

Andrea: Animo Luna. ¿Qué tal si vemos la carrera de los chicos?
Luna: ... *Sonríe* Está bien. ¡Suerte chicos!

Damian M: En sus marcas... ¿listos? ... ... ¡Fuera!

A la señal, ambos despegaron, van parejos y muy veloces, Andrea y Luna aceleran el paso para verlos correr, Damian los acompaña.

Tan pronto como llegaron al campo, tal como habían propuesto, recorrerán las tres vueltas.
Mauricio llega acompañado de las chicas, desde el exterior de la portería observan a los chicos competir. En seis minutos, dieron las tres vueltas, ninguno de los dos parecía frenar ni dar ventaja.

Al salir del campo, aumentaron la velocidad para llegar a la línea de meta, la casa de Markus.
Las chicas, a pesar de la distancia, pueden ver que Markus y Wind siguen parejos, y cuando estaban cerca del final, ambos se barrieron, alzando una gran cortina de polvo.

Cuando desaparece, los chicos se encuentran en el suelo tratando de recuperar el aire, a la vez ríen.
Damian se acercó a verlos y dio su veredicto.

Damian M: ¡Empate!

Markus - Wind: ¿Empate?

Andrea: ¿Están bien?

Markus: S-sí... algo, cansados...
Wind: Hala... Estuvo bueno...

Luna: Markus...

Damian entró a la casa, minutos después, trae vasos con agua para todos, él incluido.
Mientras descansan, dejan pasar el tiempo, por parte de Luna, está más callada que el resto.

En la puesta de sol, todos se encuentran sentados en el patio de la casa de los hermanos, el primero en levantarse es Wind, quien luego de estirarse, mira los demás para dar su anuncio.

Wind: Después de todo, fue un buen día. Haber qué otro día me paso por acá Markus, quisiera practicar contigo de nuevo.
Markus: Cuando quieras, por las tardes suelo estar libre, igual en los fines de semana.
Wind: Sobres. Nos vemos, se cuidan.

Wind abandona el lugar, convencido de todo, se despidió de los chicos.
Quien le seguirá segundos después es Andrea, quien se pone de pie y se acercó a Markus, él sigue sentado, pero igual se levanta.

Andrea: Gracias por todo Markus.
Markus: Para nada Andrea, yo sólo hice lo que debí hacer.
Andrea: ... ¿Markus? No sé por qué, pero todo lo que ha pasado entre tú y yo... Me pone a pensar...

Luna: [Mañosa] (¿Cómo que entre ella y él?

Markus: Ni yo me lo esperaba, luchar contra cosas fuera de lo normal, es cierto, cada cosa. Andrea, estaremos bien.
Andrea: *Sonríe* Qué así sea. Markus, yo tengo que irme también, te visitaré en otra ocasión. Que estés bien.
Markus: Lo mismo para ti Andrea, hasta la próxima. ¿Te aco--
Luna: Markus, ¿tienes unos segundos?
Markus: Emm, claro.
Andrea: Estaré bien. Nos vemos amigos.

Andrea da media vuelta y deja a los chicos solos.
Damian se sintió nervioso ante la situación y prefirió dejar a Markus y a Luna, entra a la casa para darles privacidad.

Markus: ¿De qué se trata, Luna?
Luna: [Deprimida]... Creo que he sido muy distante contigo.
Markus: ¿Distante? Pues, nos hemos visto cada... ocasión en la que me encuentras.
Luna: Lo sé, pero tras todo lo que ha ocurrido, siento que nos hemos alejado el uno del otro, siento que yo he hecho menos, no me merezco tu confianza.
Markus: [Extrañado] No conocía ese lado de ti Luna, ¿y ahora por qué tan depresiva?
Luna: Mira, has arriesgado tu vida, en muchas ocasiones, todo por ayudar a una persona, o salvarla, y hoy me rescataste de ser consumida por un fuego. Escuchando lo que dicen los demás, me hace sentirme como una completa inútil...
Markus: No digas eso, ay Luna... Mmm...
Luna: Además, no he cumplido con lo que yo propuse, que me enseñarías a esgrimir, y hoy tuve algo de suerte en poder luchar... Qué poca confianza la mía.
Markus: Luna... Haber, ¿qué tal si hago algo para que te sientas mejor?
Luna: ¿Como, qué?
Markus: Hagamos esto: Cerraré los ojos sin trampas, y tu me dirás adónde ir, si estoy por chocar, tropezar o cualquier cosa. Si todo sale bien, entonces podré confiar en ti. ¿Qué te parece?
Luna: ... Digo que, no perdemos nada en intentarlo.



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Markus, tal como dijo, cerró los ojos y dejó a Luna el mando de todo.

Markus: Empezaré caminando, queda en tus manos lo que me pasará.
Luna: Muy bien... espero no fallar.

Markus comienza a caminar hacia adelante, ya está pasando la calle, y está cerca de tocar el patio de su vecino de en frente. Luna checa la distancia y da la primer orden.

Luna: ¡Da media vuelta!

Respetando la indicación, Markus da un giro de 180 grados, sigue caminando, ahora viene de regreso hacia donde está Luna, y justo en el momento en el que está frente a ella, Luna anuncia de nuevo.

Luna: Detente. No abras los ojos aún.
Markus: No lo haré. ¿Qué sigue?
Luna: Amm... Camina en zigzag, trata de ir de nuevo hacia adelante, y cuando yo te diga, vendrás de regreso.
Markus: A la orden.

Markus retoma la caminata en una forma distinta, y aunque va más lento, parece que puede con el reto impuesto.
Luna en vez de gritar, silba para que Markus venga de regreso, y de la misma forma.
Markus vuelve en medio de la calle, sólo que está vez recibió la orden de detenerse en medio, igual de un silbido. No hay ruidos en el alrededor, tras unos segundos, ordena que se mueva de nuevo.
Al regresar a su patio, ordena detenerse, esta vez fue de palabra.

Luna: Abre los ojos Markus.
*Markus abre los ojos, lentamente*
Luna: ¿Y, para que fue todo esto?
Markus: Te explicaré. Imaginemos, si yo por algún azar del destino, me quedara ciego, sin posibilidades de volver a ver algún color de nuevo, dejaría en tus manos mi camino, porque, pienso que tú serías la persona adecuada para iluminarlo, sin importar lo oscuro que pueda ser.
Luna: [Conmovida] Markus... ...
Markus: No sé si será mañana, pero, mientras no pase eso, no hay que asustarnos.
Mientras pueda verte, Luna, sabré que eres tú y no otra persona la que trataría de engañarme.
No me importa lo que me digan, no dudaré de ti.

Markus abrazó a Luna, ella no respondió, sino hasta tres segundos transcurridos.
Ambos puede sentir el corazón del otro latir, escuchan su fuerza, perciben su intención.
Al separarse, Markus nota una diferencia en Luna, vuelve a sonreír.

Luna: No podía dudar de ti, mi querido Markus.
Markus: Yo mucho menos de ti, Doncella.
Luna: Es verdad, ¿por qué Doncella?
Markus: Porque no veo mal en ti, quizá mi vista no es tan mala como a veces se queja mi madre, pero no puedo verlo. Eres...
Luna: Shh... Es suficiente. Gracias por tu apoyo Markus, gracias.
Markus: Always Luna, always...
Luna: Tee-hee, how much can i love you?
Markus: Ah ja ja... Sobre eso...
Luna: No digas nada... Si yo lo sé, tú también.
Markus: ... Me he quedado sin palabras.
Luna: *Suspira* Markus, ojalá tengamos otra cita, debajo de la luna y las estrellas, algún día... ¿Te parece?
Markus: Me parece perfecto.
Luna: Bueno Markus... Como el resto, tengo que irme también, estoy cansadísima. Tú también ve a descansar, hoy fue un día lleno de sorpresas.
Markus: Sí, ja ja. Que descanses Luna, nos vemos mañana.
Luna: ¿Oh? Lo dices como si estuvieras muy seguro de verme mañana mismo.
Markus: No pierdo la esperanza, y no hará mal improvisar.
Luna: *Sonríe* Entonces...

Luna, con mucha confianza, acerca su rostro hacia el de Markus, cerrando los ojos, se dirige a darle un beso.

... ...

Sin más palabras, al terminar se despidieron. Markus se quedó pensando en todo lo ocurrido, desde el amanecer, hasta ahora.
Entra a la casa y se dirige a su habitación, quitándose los zapatos antes de irse a recostar.
Se le ve muy contento, con las manos detrás de la cabeza, cierra los ojos y reflexiona consigo mismo.

(Vaya... Todo lo que he vivido hasta ahora. Si así de intensas son las batallas, tengo mucho que descubrir. Si a la larga conoceré todavía a más personas, me supongo que llegarán más y más misterios...
Sí, no les pregunté de inmediato a mis amigos el por qué de todo lo que he visto, sin embargo, no hay prisa para que conozca todo, pero llegará el debido tiempo y estaré preparado para obtener las respuestas...
¡Ya lo tengo! Y eso es lo que he decido ser. Bajo todo lo que está por aproximarse, encontraré las respuestas correctas y ayudaré a los demás a obtener lo que tanto buscan.
Será azar o será destino, pero yo mismo he descubierto lo que soy y seré: Explorador.)

Y así, es como Markus ha decidido su profesión con el propósito de obtener buenos resultados, aunque le quedan muchas cosas por revelar.
Será un camino largo, pero no estará solo para afrontarlo.
Así es como da comienzo la historia de un chico con muchas expectativas, con caminos claros, oscuros y borrosos, pero dispuesto a obtener la verdad.


Final del Capítulo.
Final de la Parte 1.