Artículo: Un E3 sin vencedores, sólo vencidos.

Así puede describirse el ambiente poco después de que finalizara la feria de videojuegos más importante del globo, la Electronic Entertainment Expo o E3, para abreviar. Todos los años, una abrumadora cantidad de jugadores esperamos ansiosos a que llegue la susodicha conferencia, deseando que se presenten todo tipo de novedades, desde juegos hasta nuevas consolas capaces de saciar nuestra sed de Gamers. Sin embargo, no mentiré si digo que este E3 ha pasado ante nuestras narices sin pena ni gloria. Esa es la sensación con la que nos hemos quedado muchos de nosotros luego de verlo finalizar, y es que claro, motivos no nos faltaban.

Microsoft ha sido la compañía que peores críticas ha recibido en la presentación del E3 2011. Resulta extraño, el gigante de Redmond puso las cartas sobre la mesa anunciando una considerable cantidad de títulos esperados por los jugadores. ¿Qué falló entonces? La respuesta es sencilla: originalidad y Kinect. Una conferencia que empezó con una fuerza abrumadora, pero que se vio truncada a pasos agigantados por cada vez que la palabra Kinect se pronunciaba. Kinect estaba en todos lados, incluso en la sopa, era imposible escuchar dos frases consecutivas sin que Kinect hiciera acto de presencia. Resulta difícil vender a los hardcore un periférico que no cumple sus expectativas, este fue el mayor problema de la presentación.

No obstante, Microsoft persiste en integrar Kinect a cada vez más títulos, afirmando que es un nuevo concepto de juego para el usuario.

Luego, podríamos hablar de la originalidad de los títulos. Pese a que juegos con el peso de Gears Of War 3, Mass Effects 3, Assasin’s Creed: Revelations o Battlefield 3 se presentaron en la fiesta (siendo GoW el único propio y no multiplataforma), todos ellos se podían preveer, no hubo misterio, dando como resultado una conferencia larga, sobresaturada por el uso de Kinect, y totalmente previsible, llevando el factor sorpresa a cero.

Le tocaba el turno a otra de las grandes. Sony puede considerarse como una de las ganadoras de este E3, sin embargo, no estuvo al nivel que acostumbrábamos a ver en anteriores presentaciones. Una conferencia que se llevó a cabo sin demasiadas sorpresas (prácticamente ninguna) y sin aportar realmente nada nuevo a los jugadores. Pero Sony es inteligente, y tenía un as bajo la manga llamado PS Vita.

La nueva portátil de Sony acaparó toda la atención del público, probablemente una de las claves de su éxito fue su precio relativamente bajo (250 Euros), ofreciendo a cambio una tecnología hardware muy potente a nivel gráfico, tanto que podía situarse al mismo nivel que PlayStation 3, como se pudo apreciar en el gameplay de Uncharted: Golden Abyss. Con su último truco, la compañía salió airosa del encuentro, además de conseguir eludir las críticas dirigidas al ataque recibido por PSN.

La Gran N. Puede que Nintendo no sea la compañía más importante a nivel de gráficos, pero el hecho de que es la más esperada en cada nuevo E3 que se aproxima es innegable. Nintendo tiene algo de lo que las demás carecen, muchos años de experiencia en la industria del videojuego en los cuales ha innovado significativamente el concepto de jugabilidad. Por ende, era de esperar que volviera para ofrecernos una alegría, después de presenciar un E3 tan pobre. No fue así.

Todo puede resumirse a la desastrosa presentación de Wii U, nombre que recibe la nueva sobremesa de Nintendo que será lanzada en 2012. Basta decir, que la propia consola nunca llegó a ser mostrada (algo insólito), sino que en su lugar, toda la atención la acaparó el mando (similar a lo ya ocurrido con Wii). El telón tenía que bajarse y al final de la presentación, nada teníamos en claro. ¿Qué era? ¿Un mando, la consola? No se dijo nada sobre las especificaciones técnicas de la máquina, ni siquiera se mostró una imagen de la misma. A cambio, recordaremos el impactante vídeo del pajarito sobrevolando un paisaje floral, sencillamente magistral, pero por desgracia algo así no sirve para demostrar el verdadero nivel gráfico de la nueva debutante. Nintendo, esa no es forma de presentar una nueva consola.

Llegados al catálogo, he de reconocer que la compañía nipona pisó fuerte, muy fuerte. El catálogo para 3DS era cuanto menos espectacular, con títulos de la talla de Super Mario, Mario Kart o Kid Icarus: Uprising. Hasta aparecieron viejos compañeros de aventuras como Luigi’s Mansion 2 y StarFox 64 3D.

En definitiva, he de irme con un sabor amargo. Esperaba más, mucho más, por parte de las tres grandes empresas que tanta diversión nos han brindado a lo largo de todos estos años. Espero y verdaderamente deseo que podamos ver algo mejor en el siguiente E3 2012, aunque por mi parte aún tengo esperanzas de poder contemplar algo significativo en el Tokio Games Show que se aproxima. Desde luego, esta feria del videojuego ha resultado ser una efímera ilusión de lo que podría ser, y no ha sido.

Sobre Dusk

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